viernes, 9 de diciembre de 2011

Inmaculada y ciclista

Misa solemne de la Inmaculada en la Catedral de Madrid. Junto a mí se sienta un grupo de italianos. El chico que está a mi lado es una joya: sabe responder y cantar en latín y en español. Como es bajito, cuando hay que estar de pie se sube al reclinatorio. En el momento de darnos la paz levanta mucho la barbilla y me dice "Pace" muy digno.

Buena homilía del Cardenal Arzobispo de Madrid, de memoria, sin papeles. Explica que al hombre contemporáneo le pasa como a la serpiente del Génesis: que ha decidido vivir su vida pegado al suelo, arrastrándose, comiendo polvo.

...

Cruce para ir del Museo del Prado al hotel Ritz. Gran lío de bocinas. Una chica ciclista ocupa el carril derecho y obliga a los coches a pasar de tres a dos carriles. Al pasar a su lado los conductores bajan la ventanilla y le gritan "hijadeputa" o "ojalá te atropellen". Al llegar a mi lado la chica sale de la acera, se baja de la bici y sigue andando cuesta arriba, con la cabeza baja.

10 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Fernando. Las homilías por buenas que sean si las van a leer que las cuelguen en el faisbú ó el tuite, me gusta la fuerza de Rouco. Aquí en Pamplona tenemos muchos carriles bici, todevía tiene un tamaño razonable la ciudad pero en madrid ese medio es un incordio para el tránsito y la seguridad vial.Un abrazo.

AleMamá dijo...

Sí, si las homilías son leídas las prefiero en la web, pero hay que ver lo difícil que debe ser organizar los pensamientos para que a la vez sean inteligentes, breves, ordenados y simpáticos..... ¡uf! no todo slpueden.

Pobre chica la de la bici. No conozco Madrid, pero el insulto está mal en cualquier latitud, ¿o no?

maria jesus dijo...

Yo tambien prefiero leer las homilias leídas.

La verdad es que los ciclistas son un incordio y un peligro en una circulación como la de Madrid, pero no justifica ni el insulto ni la grosería ¡Pobre chica!

Fernando dijo...

El vuestro, el de Pamplona, también es bueno, NIP: le conocí cuando fue Arzobispo Castrense aquí en Madrid, me pareció un hombre santo.

Aquí es muy habitual, Alemamá, y se sumó el machismo, seguro que si hubiera sido un ciclista no habría habido tanta violencia.

Así es, María Jesús, Madrid no es buena ciudad para la bici, pero no había por qué echar a la chica a fuerza de insultos, me parece.

ALMA dijo...

Hace muy poco tiempo, cambiaron el sacerdote de la iglesia que habitualmente concurro. Este sacerdote lee las homilías. Confieso que me molestó y me molesta un poco. Yo estoy acostumbrada a que no se lee, se expresa lo que el sacerdote siente o analiza en ese momento..en fin parece que en todos los lados ocurre lo mismo.

ALMA dijo...

Tengo que aclarar, Fer, que he eliminado una entrada anterior porque se había dupllicado.

Buena semana!!!

Andy dijo...

He estado unos días fueras, de ahí mi ausencia bloguera.

Desde luego... la ciclista debe tener más valor que un legionario, porque ponerse a hacer semejantes maniobras en el centro de Madrid, tal y como se pone el tráfico. También, como tú dices, se une el machismo, que es muy socorrido en esos casos para desahogarse.

Un abrazo.

Fernando dijo...

Así es, Alma, queda un poco mal que lo lean, postizo, a lo mejor ni la han escrito ellos. Por eso en Madrid tenemos suerte, pues el Arzobispo es un buen orador.

Así es, Andy, a lo mejor era una extranjera que creyó que estaba en una ciudad civilizada, y de ahí su sorpresa.

Juan Ignacio dijo...

Orgulloso de su italiano el niño... Linda imagen.

Fernando dijo...

Ya sabés cómo son, Juan Ignacio.