miércoles, 28 de abril de 2010

Libertad religiosa (I): temores concretos

Clasifico mis temores ante la nueva Ley de Libertad Religiosa que anunció el presidente Rodríguez Zapatero.

1- Perjuicios reales para la Iglesia

1.1- Intromisión en su funcionamiento: régimen del nombramiento de cargos, derechos y deberes de sus miembros, régimen de la apostasía, ...
1.2- Problemas para la construcción y apertura de templos: fin de la cesión de suelo, condicionamiento a licencia administrativa, ...
1.3- Problemas fiscales o para las subvenciones públicas.

2- Perjuicios reales para el culto de algunos católicos

2.1- Prohibir capillas y capellanes en hospitales públicos, residencias públicas, destacamentos militares, prisiones.
2.2- Quitar la Misa dominical de la radio y la televisión públicas.

3- Perjuicios simbólicos

3.1- Prohibir símbolos religiosos en edificios públicos.
3.1.1- Muy concretamente: prohibir los belenes en colegios públicos, oficinas administrativas, tribunales, ...; prohibir las imágenes de la Virgen del Pilar en los cuarteles de la Guardia Civil; ...
3.2- Prohibir la presencia de autoridades, militares o policías en las procesiones y otros actos religiosos tradicionales.
3.3- Prohibir la Misa y otras ceremonias religiosas en actos militares.
3.4- Limitar los días festivos católicos.
3.5- Prohibir nombres confesionales de calles; prohibir estatuas confesionales en las calles.
3.6- Prohibir las capillas y los capellanes en edificios públicos no indispensables para el culto (2.1): colegios públicos, aeropuertos, ...

...

(No entro en los problemas de la enseñanza (régimen de los colegios concertados, enseñanza de la Religión en la escuela pública, régimen de los profesores de Religión en la escuela pública), ya fueron peleados en la nueva Ley Orgánica de Educación.

Curiosamente, me declaro a favor de quitar el crucifijo de las juras del gobierno: es una blasfemia poner a Jesús crucificado como testigo de la toma de posesión de unos señores que en su mandato van a hacer una política contraria a los principios de la Iglesia (los socialistas) o que la van a conservar intacta (los populares).

Y que hagan lo que quieran con los funerales católicos de Estado cuando muera una celebridad o haya una catástrofe: la Iglesia seguirá siendo libre de convocarlos como actos privados, que vayan sólo los políticos que quieran.

9 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Todo esto que pones ¿son suposiciones o hechos concretos?. No he leído el borrador de la ley.

AleMamá dijo...

No conozco todo lo que dices, Fernando, pero sí tengo ojos para ver que pasito a pasito par allá vamos por acá. Menos mal que tenemos un presidente que menciona a Dios cada vez que puede....algo es algo....

Te he enlazado de nuevo hoy. Van varias, es que dices cosas que me dicen mucho a MI.
Saludos

Fernando dijo...

Son suposiciones y temores míos, Embajador. Por lo que yo sé, no hay ni proyecto ni anteproyecto ni nada, salvo en el cajón de Caamaño y De la Vega.

Reza por nosotros, Alemamá, y por Chile, para que nunca os veais en la situación en la que nos encontramos nosotros.

Andy dijo...

Fernando...menos mal que por ahora son suposiciones tuyas y no hechos...porque me había quedado frío.

De todas formas...de estos señores debemos esperar cualquier cosa...¡recemos mucho!

Por cierto, me alegro mucho de tu recuperación bloguera, ¡un saludo!

Juan Ignacio dijo...

Parece una ley de limitación religiosa más que de libertad.

En todo caso, que en vez de prohibir nombres o advocaciones religiosas católicas a las calles permitan ponerles nombres que tengan que ver con distintas religiones. No sé, no me ofendería si algún diputado consigue mayoría para ponerle Dalai Lama a una calle, pero sí sería ofensivo no poder ponerle Santa Gianna Beretta Molla, por nombrar a un santo de reciente nombramiento.

En todo caso, en vez de impedir capillas en hospitales, que permitan que además de capillas se coloquen lugares religiosos de otros cultos.

¿No sería más sano?

Así como lo presentás queda claro que lo que se quiere es eliminar la religión, sea cual fuere.

¡Qué mal que estamos!

Esperanza dijo...

Dios quiera que tus temores (que son míos también) no se hagan realidad a la vez. Pero esa es la dirección que marcan estos tipos del “gobierno”. Si se ordenara todo lo que dices, lo de Cuba va a ser una risa al lado de lo que iba a quedar aquí.
Y lo malo no serían sólo las medidas en sí, sino el clima social que se iba a crear.

Por cierto, hablando de Chile, publican en ReL que un coche bomba ha reventado una Iglesia católica allí… sin comentarios

Fernando dijo...

Andy, así es: hay que rezar y rezar por España, no sólo por temas como el aborto o la libertad religiosa, sino por la crisis gravísima en que vamos cayendo, en todos los campos.

Lo has clavado, Juan Ignacio: no creo que nadie católico tenga problema en que haya una capilla judía en un hospital o que se ceda suelo gratis para hacer un templo budista. Pero el gobierno lo presenta -tramposamente- así: se trata de salvaguardar los derechos de las otras confesiones, como si a un musulmán le molestara vivir en la Plaza de la Inmaculada Concepción.

Esperanza, tienes razón en lo del clima social, la entrada (II) irá sobre eso; y no conocía el tremendo hecho de Chile, lo buscaré en internet. ¡Espero que no sirva de idea a los ateos españoles!

Ramón dijo...

Pensé que había comentado este artículo, pero está claro que quedó en mi imaginación. Lo que relatas es muy preocupante porque se trata de un ataque a todo lo que huela a catolicismo. Además profesan una moral muy hipócrita, pues buscan desterrar cualquier símbolo religioso de las aulas y, sin embargo, defiendo el uso del velo, que más allá de representar otra creencia de fe, implica connotaciones de sumisión por parte de la mujer.

Además tratan de legislar para los ateos, que no para los agnósticos. A estos últimos no les ofende la presencia de crucifijos en las aulas, ni la proliferación de belenes en Navidad.

Fernando dijo...

Hola, Ramón, mayor hipocresía veo yo en el asunto de la Educación para la Ciudadanía: a un padre ateo le molesta mucho que en la clase de su hijo haya un símbolo cristiano, pero ¿a un padre cristiano no le puede molestar mucho más que en la clase de su hijo se impartan teorías ateas (no en todos los casos, claro, pero con el riesgo de que esto ocurra)?