jueves, 8 de abril de 2010

Hola,

he vuelto a casa.


Y basta con que desvíen tu autobús habitual
para que veas un mundo nuevo
y tu día sea irrepetible (hoy, el mío).

(Drama de Pascua: al volver consulto la tabla de la Liga, el Depor ha vuelto a perder, baja del 7º al 8º puesto, lejos ya de Europa.

Adiós a las ilusiones de todo un año.)

5 comentarios:

Capuchino de Silos dijo...

No te preocupes, Fernando. Hay cosas peores.
Por ejemplo, no viniste a mi fiesta de aniversario el otro día y me acordé de ti. ¿qué te paso?

Un saludo

Juan Ignacio dijo...

Vivo a diario con los desvíos de colectivos (vistos desde afuera), porque además de vivir cerca de un convento, vivo cerca de una cancha de fútbol. Siempre imaginé, viendo a la gente desde afuera, la angustia de alguna señora que no conoce la zona y no sabe cuándo deberá bajarse. Ahora imaginaré también a quienes disfrutan el desvío.
¿No hay tiempo de recuperar la sexta?

Natalio Ruiz dijo...

Nosotros en cambio tenemos el desvío de goles de Messi que los hace en el Barsa pero no con el gordito y sus 11 de la selección...

en cualquier caso: ¡Felices Pascuas!

Respetos pascuales.

Natalio

Albert dijo...

Pues feliz reencuentro con la bendita rutina.
Lo del Depor ya es algo más difícil de solucionar.
¡Qué tiempos aquellos!

Fernando dijo...

Felicidades con retraso, Capuchina: ya sabes que no he estado, ni en Madrid ni en el blog.

Es como decís, Juan Ignacio: a mí me divirtió porque al final me dejó en mi parada, pero algunas madres tuvieron que bajarse varias cuadras antes de su parada, cargando con los carritos y los niños; y no, la Liga se perdió para el Depor.

Querido Natalio, el Real-Barça de mañana es, en realidad, un Argentina-Argentina: Gonzalo Higuaín-Leo Messi.

Gracias, Albert, es triste que tras ir toda la 1ª vuelta en una buena posición se haya venido abajo, a partir del inicio de la 2ª.