viernes, 22 de mayo de 2009

Tiempo de silencio

No me ocurre nada interesante.

No se me ocurre nada interesante.

5 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

El milagro de que pasen muchos días en que la rutina no se altere. Lo asombroso de que por varias semanas en ningún día las tostadas se quemaron, ni se apagó el calefón mientras te bañabas, el omnibus llegó siempre a horario, no se cortó la luz en las oficinas...

Rafael G. Organvídez dijo...

Amigo Fernando:
En tu estado te recomiendo encarecidamente la lectura del siguiente libro: "Consolación de melancólicos", de Francisco Bejarano, editado por Pre-Textos (2000), en especial la serie de artículos recogido bajo el título de "De los placeres de la rutina" Puedes encontrarlo en cualquier librería seria de Madrid.
Un saludo

Fernando dijo...

Querido Juan Ignacio:

Siempre pasa algo, claro, no hay dos días iguales. Pero, no sé por qué, sientes que nada de lo que te ocurre tiene interés para ser contado aquí, pequeñas cosas que a lo mejor otras veces te dieron para largos posts.

Querido Rafael:

Tomo nota; me ha vuelto la inspiración lectora, como ya verás pronto, así que tu consejo viene en el momento justo.

ALMA dijo...

Alguna vez alguien me dijo: "hay algo mas terrible que una hoja en blanco?...." y a veces es verdad, por eso entiendo tu silencio y tu honestidad al decirlo.

A propósito, y sepa ud. mi amigo, disculpar que me meta donde no me llamaron, pero tenés alguna dirección de e mail donde poder contactarme?. En el Almacén está mi dirección (en comentarios). Gracias

Un beso

Embajador en el Infierno dijo...

¿Tu también eres de los de "La vida es lo único que me ocurre en la vida"?. Bienvenido al club.