lunes, 13 de diciembre de 2010

Hojas

Tengo una crisis de ansiedad en el trabajo y he de irme a dar un paseo.

El Ayuntamiento de Madrid está en quiebra y no puede pagar a los barrenderos. Las hojas caídas se amontonan por las calles, como si esto fuera París. Gracias a Dios no llueve, el suelo se convertiría en una trampa mortal de resbalones.

11 comentarios:

AleMamá dijo...

Malas son esas crisis, Fer, te lo digo por experiencia. Nos dicen "relájate", pero es algo que a veces no depende de nosotros, pero sí hay que buscar los medios, aunque sea en la medicina. Se pagan costos muy altos muchas veces por no hacer caso a estos avisos.

Acá barren las hojas demasiado pronto, me parece ¡y a mi me encantan! claro, sin resbalones....

Saludos, amigo

Fernando dijo...

Un gran paseo y la ayuda de buenos compañeros del trabajo hicieron que todo volviera a su orden, gracias a Dios, Alemamá. Y, sí, lo de las hojas tiene su encanto para verlo de lejos, pero no puede ser que en pleno otoño llueva un día y se vuelva algo peligrosísimo.

Andy dijo...

Este Gallardón... con razón es uno de los ayuntamientos más endeudados de España... luego para los barrenderos no hay dinero ¡lógico! :S

Un abrazo ¡y cuidado con las hojas!

Juan Ignacio dijo...

Suela de goma, Fernando, suela de goma. Lo peor es que los resbalones sorprenden a los que van preocupados como ibas vos.

Fernando dijo...

Lo tendré en cuenta, Andy, gracias.

¿Cómo voy a llevar suela de goma a la oficina, Juan Ignacio? Mejor me compro una pístola.

E. G-Máiquez dijo...

Me apunto a lo del paseo verlainiano para mis propias crisis de ansiedad. Mientras no llueva, magnífica receta.

Fernando dijo...

Gracias, Enrique, tu visita es un enorme honor para mi blog.

Juan Ignacio dijo...

Veo que sos un tipo elegante. Me parece muy bien. Hay que mantener el estilo.

Fernando dijo...

Se hace lo que se puede, Juan Ignacio.

Bate dijo...

Por aquí sigo trasteando por tu blog...

Fernando si algún día -Dios no quiera- tienes otra crisis de ansiedad y te provoca problemas te pones en contacto conmigo. Por desgracia, conozco a esa vieja dama maldita y creo saber como se le puede combatir.

Un abrazo en Cristo.

Fernando dijo...

Gracias, Bate. Fue una situación excepcional, me hicieron una gran putada inesperada y perdí los nervios, nada grave. Pero tendré en cuenta tu oferta, gracias.