martes, 23 de junio de 2009

Un rabino habla con Jesús

Rebuscando en la sección Religión / Cristianismo de la biblioteca pública me llevo una enorme alegría: tienen el libro Un rabino habla con Jesús, de Jacob Neusner. Lo conozco porque Benedicto XVI, en Jesús de Nazaret, lo citaba con mucho elogio como una obra que a él le había ayudado mucho a conocer más a Jesús. En su momento lo busqué, pero aún no se había editado en España. Debe ser que mucha más gente lo pidió, pues ahora lo han traducido y publicado.

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El rabino Neusner, norteamericano, gran estudioso de la Torá judía, del judaísmo y de sus relaciones con el cristianismo, va a entablar diálogo con Jesús, al que se encuentra predicando por Galilea. Nos aclara rápido que el Jesús con el que va a dialogar es el del Evangelio de Mateo. Le parece que este evangelista escribió pensando en los judíos de su tiempo, para animarles a que se convirtieran, intentando demostrar que Jesús era el Mesías tan esperado por todos ellos, y lo hizo de forma culta, citando muchos textos de la Torá (del Antiguo Testamento, diríamos nosotros). Creo que este evangelista le cae bien al rabino Neusner: no así Marcos y Lucas, a los que ignora un poco, ni mucho menos Juan, pues cree que odiaba a los judíos y a Israel (juicio sorprendente, siendo Juan también judío).

Neusner hace una apreciación muy buena. En la discusión entre los partidarios del “Jesús de la historia” y del “Cristo de la fe”, él no entra: él va a leer a Mateo como lo haría un cristiano sencillo, lleno de fe, dando por supuesto que es verdad que tal día Jesús dijo esa frase exacta en tal sitio y que eso es una verdad histórica, no una metáfora que hay que interpretar, como sostienen los estudiosos pedantes.

¿Por qué emprende Neusner este diálogo? Por respeto a sus amigos cristianos, por afecto a sus hermanos judíos, para que el judío sea consciente de que cree lo que cree por su consistencia interna, para que el cristiano comprenda que lo que le separa de los judíos no es un simple matiz sino algo más profundo y aprenda a valorarlo y a vivirlo con más profundidad: “Si hago que la vida cristiana sea una decisión firme, y no un mero hábito, creo que habré servido a una buena causa”. Y pide que nadie se moleste porque un pobre rabino como él se atreva a hablar con el mismo Jesús: en la tradición judía y rabínica, no hay mayor muestra de respeto que dialogar y discutir con el otro, sólo con el que despreciamos no podemos dialogar: la discusión como camino para hallar la verdad entre los estudiosos de la Torá.

En fin, muy honestamente el rabino Neusner ya anuncia que Jesús no le habría convencido, y que tras oírle atentamente se habría separado de él, amistosamente, y habría vuelto a su casa y a su sinagoga: “Donde Jesús discrepa de la revelación de Dios a Moisés en el monte Sinaí, que es la Torá, está equivocado, y Moisés tiene razón”. “La Torá era y es perfecta y no puede mejorarse, y que el judaísmo edificado sobre la Torá y los profetas y los escritos (...) ese judaísmo era y sigue siendo la voluntad de Dios para la humanidad”. Por ello, Neusner rechaza el inicio de la carta de San Pablo a los Hebreos:

“Muchas veces y de muchos modos habló Dios a nuestros padres por medio de los profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo”.

No, dice Neusner: la Revelación acabó con la Torá, con el Antiguo Testamento, y a partir de ahí sólo puede haber estudio, interpretación y cumplimiento.

6 comentarios:

Francisco Javier dijo...

Hola Fernando:

Gracias por tu comentario en mi blog. Efectivamente, la famosa píldora está aún en debate sobre si es legal o no. En ese proceso estamos actualmente. Vamos a ver en qué termina. Gracias por compartir la realidad hispana, esperemos que acá la cosa se tome con la altura de mira necesaria en estos tiempos.

Respecto de tu post, el título es interesante. Pasaré a la noche para comentar y leerlo mejor ¿Te parece?

Un abrazo, estimado amigo. Bendiciones a la distancia para ti y los tuyos.

Juan Ignacio dijo...

Muy interesante lectura. Esperamos gustosos las siguientes entregas.
Saludos, Fernando.

Francisco Javier dijo...

Ahora sí, lo prometido es deuda. Me gustó mucho la lectura, pero el Rabino se quedó con el paradigma vertical. Aunque luego, deja entrever que es necesaria la interpretación. Bueno, para nosotros la principal carta de inspiración, es el Evangelio, que relata las obras de Jesús y como éste, demuestra a los hombres que es posible hacer la palabra vida. Creo que es el mayor de los mensajes; y muy potente por lo demás.

Bonito escrito, amigo Fernando.

Un abrazo y bendiciones para ti y los tuyos.

Fernando dijo...

Me alegro de que te gustara, Juan Ignacio: como diriaís en Argentina o Chile, el libro pinta bien interesante.

Gracia por tu opinión, Francisco Javier. Me pareció muy buena la observación que él hacía, va a leer el Evangelio de Mateo como lo leería cualquier cristiano normal, creyendo que lo que dice es cierto, no una simple metáfora. Si no lo leyera así -dice el rabino- ¿cómo hablar de tú a tú con los creyentes cristianos? Me pareció un buen planteamiento, la verdad.

Alejandro Martín Navarro dijo...

Tiene que ser interesantísimo. Espero poder hacerme con él un día.

Fernando dijo...

Hola, Alejandro. Yo lo pillé en una biblioteca pública de barrio, supongo que en Sevilla te será fácil encontrarlo, aunque sea en préstamo.

Un saludo.