miércoles, 24 de febrero de 2010

Penitencia cuaresmal

Renuncio,
sin pena,
al vino blanco,
a los caramelos,
al ascensor de casa,
al postre de aguacates,

pero no,
ni una sola vez,
a los tres cafés,
a la lectura de los blogs,
a la ventana del autobús,
a las tertulias de la radio.

14 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

Privarte de la ventana del autobus sería privarnos a nosotros de muchas entradas. Respiramos aliviados.

Fernando dijo...

Hummm... Pero a cambio sería más santo, ¿no, JI?

AleMamá dijo...

Te propongo alternarlos de vez en cuando. Un vaso de vino por dos cafés....pero ¡no nos mortifiques a nostros renunciando a mirar por la ventana del bus!

Yo me privo de oir la radio en el auto en cuaresma, y tampoco pongo el aire muchas veces.

Oye, ¿a qué postre de aguacates te refieres? lo encuentro MUY novedoso...¡cuenta, pues!

Juan Ignacio dijo...

Depende como lo veas. Si nos ayudás con las entradas nos hacés caridad. Y la caridad es lo primero. El fin de los sacrificios (que son un medio) es convertir nuestra alma a Dios, al amor.

Capuchino de Silos dijo...

¡No me hables!¡No me hables!
Hoy he caído en lo más bajo. El Miércoles de Ceniza hicimos, mi hermana y yo, el propósito de no tomarnos ninguna cerveza (es lo que más nos gusta) hasta el domingo de resurrección. Bueno, pues hoy, no me he tomado, una, ni dos, me he tomado tres. Ella me ha acompañado.¿qué te parece? Es que no soy más imbécil porque no me entreno lo bastante.
Después me he acordado de Santa Teresa que en viernes se tomó, en una ocasión, un bocadillo de jamón. Pero ella era Santa Teresa. Sólo era para consolarme.
Lo del aguacate no lo puedo tomar por lo del colesterol, por novedoso que sea. Pero...¡mira que está bueno!.

AleMamá dijo...

Lo del aguacate no te hará mal para el colesterol, Capuchino, al contrario, es vegetal y 0% colesterol. Otro cuento es que verdaderamente engordan por ser aceitosas.
Saludos

Andy dijo...

Muchas gracias por darme la bienvenida a este mundillo!
Yo esta cuaresma también estoy privandome de cosas que me gustan...como el chocolate,los refrescos etc...pero a lo que no renuncio es al café y a la lectura de los blogs,como tú jeje.

Un saludo,y agrego tu blog!

Fernando dijo...

Alemamá, he de hacer trucos como los que tú dices: leer los blogs pero más tarde de lo previsto, renunciar al menos a uno de los tres cafés, ... Y lo del postre de aguacate es aguacate crudo, me pareció que quedaba más elegante como lo puse, ya ves qué literario.

Juan Ignacio, qué sutil, me convendría mucho que fueras mi confesor en Madrid, con tan hábiles matizaciones.

Capuchino/a, al menos espero que te las tomases sin aceitunas, o que fueran sin alcohol. Y no tengo ni idea de la anécdota de Santa Teresa, no es de su Vida, ¿verdad?

Andy, qué curiosas coincidencias. Reconozco que no podría vivir sin estas cosas ni sin la radio, lo que da idea de una penitencia más bien light, de poca conversión.

zarina dijo...

Guardo en una caja el dineritoro que no gasto en chocolates y helados.... Para darselo a Caritas. Te invito a que sigas con esos pequeños gustos y me envíes tu amable corazón.
Un beso
ME GUSTA
AMALIA
http:amalialateano.blogspot.com

Natalio Ruiz dijo...

Yo me estoy privando de admirar a mis gobernantes...

Es muy duro.

Respetos penitentes.

Natalio

Capuchino de Silos dijo...

Para pedirle al Rey que no firme la ley del aborto:


majestadnofirma.com

Fernando dijo...

Bienvenida, Zarina, me gusta tu relación entre penitencia y caridad.

Creo que hacés trampa, Natalio, y que la verdadera penitencia sería aplaudir al paso del coche de Cristina.

Ese tema merece todo un post, ¿no, Capuchino/a?

Capuchino de Silos dijo...

Fernando, soy capuchina porque soy mujer.
Me las tomé con alcohol y de tapa, gambas con mayonesa. Un auténtico pecado. Pero, hijo, como "trago" tanto con lo que está cayendo. ¿Eso no es penitencia? ...y lo que quieras.
La anécdota de Santa Teresa la sabía desde el colegio y seguía con un comentario suyo precioso que no recuerdo. Era algo relacionado con el demonio.
Lo del...,"al paso del coche de Cristina" ¿qué es?
Si hay que hacer un post ahora mismo empezamos.

Fernando dijo...

No conozco la anécdota de Santa Teresa, Capuchina, la buscaré en internet. Y Cristina es Cristina Fernández, la presidenta de Argentina, por hacerle un chiste a Natalio.