miércoles, 17 de diciembre de 2008

Por mi barrio

Anuncio en un bar: "Horario de nochevuena y nochebieja".

Placa que venden en una tienda de antigüedades: "Las bodas celebradas por el capitán del navío sólo tienen validez durante la travesía".

Belén monumental en el escaparate de una tienda. Lo mejor, un pastorcillo que mea, con eso al aire, con un chorro que de verdad cae al río.

Como hace un año, en un balcón pequeñito, un muñeco de nieve gigantesco, de plástico hinchable. Iré a verlo todas las tardes, el año pasado se desinfló pronto y quedó ahí durante días, doblado sobre la barandilla, como triste símbolo de este tiempo pasajero.

En otro bar han adornado el escaparate con la portada del periódico del día en que Obama ganó las elecciones. ¿Son norteamericanos venidos a mi barrio? Curioso, entro a tomar un café. Sobre la caja registradora, otra foto de Obama, muy sonriente. Los que atienden no parecen de Wisconsin, son españoles de toda la vida. ¿Cuánto tiempo les durará la ilusión? ¿Qué decisión del nuevo presidente les llevará a arrancar las dos fotos?

3 comentarios:

am dijo...

A mí Obama me parece un juguetito de Clinton, pero no sé, luego opino burradas. Por lo demás, Navidad siempre es época para encontrar detalles pintorescos por cualquier ciudad. Saludos!

AleMamá dijo...

Por acá se ven "mamás Noëlle" con minifaldas y mangas cortas, pero , eso sí: con gorro ribeteado de piel blanca.
Saludos de adviento aún

Alejandro Martín Navarro dijo...

Ah, esa vidilla multiforme de las grandes ciudades... Cómo la hecho de menos en medio de La Mancha...