martes, 7 de febrero de 2012

Matrimonio

Cuando yo era niño y gobernaba Franco el matrimonio era, casi exclusivamente, un sacramento: para casarse por lo civil había que apostatar de la fe católica, vaya lío, hasta los ateos iban a la iglesia.

La democracia facilitó el matrimonio civil y trajo el divorcio. El matrimonio pasó a ser, ante todo, un contrato, pero un contrato muy serio: había que estar un año separados para divorciarse y había que alegar una causa grave para ello. Esta regulación duró casi 25 años. Al mismo tiempo, cada vez más gente se iba a vivir junta sin casarse.

Zapatero frivolizó el contrato de matrimonio por dos vías. La primera fue mediante el divorcio exprés: ni había que estar separados un tiempo para divorciarse ni había que alegar ninguna causa. Uno podía tener una boda distinta todos los años. Un obispo lo dijo muy bien: en España será mucho más difícil romper el contrato de alquiler de un piso que el de matrimonio. Exacto. El otro golpe fue el matrimonio gay, extendiendo la palabra "matrimonio" a una realidad que en otros países se llama "contrato de unión" o nombres similares.

El nuevo ministro de Justicia, ex-alcalde de Madrid, ha tenido una ocurrencia: que el matrimonio civil y el divorcio de mutuo acuerdo los puedan celebrar no sólo los jueces o los concejales, sino también los notarios. Se da la circunstancia de que en España los notarios, en principio, ejercen cada uno en su piso, en el 4º A está el podólogo y en el 4º B el notario, imagínate ir a casarte y equivocarte y acabar arreglándote los pies. Ya el hecho de que no haya que ir a un juzgado o al ayuntamiento contribuye, en su simbolismo, a degradar la figura. Pero, además, los notarios están para contratos o testamentos privados, donde el interés casi exclusivo es el de las partes. ¿Un matrimonio sólo afecta a los contrayentes? Que esté bien realizado, con garantías, tutelado por el juez y por el fiscal, ¿no preocupa a toda la sociedad? ¿Quién cuida del interés de los hijos? De fondo de la propuesta está el noble afán de que los notarios vuelvan a ganar mucho dinero en estos tiempos de pocas escrituras de venta de pisos.

9 comentarios:

paterfamilias dijo...

Muy bien visto. Además de cargarse el sacramento, ahora frivolizan con un figura tan seria como es el matrimonio civil.

Aquí nos escandalizábamos con aquellos "matrimonios" celebrados en Las Vegas y que veíamos en las películas. Ya está, ya lo tenemos aquí.

tomae dijo...

...supongo que se redactará una escritura donde se acostumbra a leer aquello de que "reconozco su capacidadde obrar" ...
¿no tendría que haber un examen previo?

NIP dijo...

Buenas tardes Fernando. creo que debo decirle a mi madre, ahora que vive 'en democracia' que convoque junta de vecinos para lograr prohibir, propio del régimen actual por mayoría simple, que se arroje arroz en el rellano del segundo piso, en efecto, donde está la notaría, pues así no notarían todos estragos de los pingües bodorrios notariales. Ya puestos, con el certificado de correos y el DNi electrónico ¿No bastaría con una notificación e-mail como hace la D.G.T.? Un abrazo.

Fernando dijo...

Gracias por tu opinión, Páterfamias, es importante para mí por ser tú especialista en el tema.

Imagínate, Tomae, ya se hacen locuras ante el juez o el concejal o el sacerdote como para que sea el notario el que examine eso.

No se me había ocurrido lo del arroz, NIP, imagínate que un notario instala un órgano en la notaría para ambientar las ceremonias.

AleMamá dijo...

Con razón las personas sin fe no quieren casarse, ¿para qué? ¿para gastar en los trámites y tomarse la molestia de subir al piso sobre el podólogo o cosas más sórdidas?

No nos desanimemos, ya volverán las aguas a su cauce, y no creo que tarden.

Saludos

Fernando dijo...

En Chile desde luego, Alemamá, y en España algo ha empezado a cambiar: no todo lo deseable, pero por algo se empieza.

Nodisparenalpianista dijo...

Yo creo que le va a poner una tasa. O un parquímetro. O una olimpiada. No se, pero de este tío no me fío ni un pelo.

Juan Ignacio dijo...

Muy interesante resumen histórico, como siempre. De otra forma nunca hubiera sabido estas cosas.

Fernando dijo...

Menos me fío yo, Nodisparen, que lo he tenido como alcalde. Lo bueno será que, en su afán de pasar a la Historia, es capaz de hacer grandes cambios que son necesarios.

Gracias, Juan Ignacio: trabajé tanto este post que me daba pena que no lo comentarás, por coincidir con tus vacaciones.