viernes, 12 de marzo de 2010

Miguel Delibes

Ha muerto Miguel Delibes, el abuelo literario de mi generación. Con sus libros obligatorios en el cole (La sombra del ciprés es alargada, El príncipe destronado, Las ratas) dejamos las historias de piratas y de detectives y aprendimos a leer libros de adulto (bueno, de adolescente, al principio). Fue mi autor favorito durante años, mis padres me compraron bastantes de sus libros, que yo leía y releía y que luego usaba para hacer citas cultas.

Su obra daba una visión castellana, tradicional, correcta, de la vida: ésta no es algo divertido, ni amable, ni justo; uno tiene un deber que cumplir, unas responsabilidades, y no por cumplirlas va a ser premiado o feliz. Por sus novelas pasan personajes honestos, trabajadores, serios, buenos amigos, buenos hijos. Por supuesto, ya no es lectura obligatoria de los niños españoles.

Murió su esposa, estuvo muchos años sin escribir y cuando volvió a hacerlo su estilo había cambiado, dejó de interesarme. Tuvo la honestidad, única en España, de denunciar que le habían ofrecido presentarse al Premio Planeta con la garantía tramposa de que lo iba a ganar. Era, como se ve, un hombre de otra época.

Mi libro favorito, que vuelvo a leer cada pocos años, es Cinco horas con Mario, larguísimo monólogo en que una mujer de poca cultura y más bien reaccionaria vela el cadáver de su marido, un profesor intelectual recién muerto. Va leyendo en el Evangelio textos que él tenía subrayados, y a partir de ahí hace reflexiones, habla con él. Cuando yo era joven me caía muy bien el difunto, pero cada vez me es más simpática la viuda.

jueves, 11 de marzo de 2010

Eluana Englaro

Leo una noticia antigua, de febrero del año pasado, sobre la muerte de Eluana Englaro. La joven italiana estuvo 17 años en coma, hasta que su padre logró que dejaran de alimentarla. Fue un asunto muy parecido al de Terry Schiavo, en 2005: en aquella ocasión el familiar compasivo fue el marido, que quería cobrar un seguro de vida.

Los casos de Terry y Eluana tuvieron una gran ventaja, permitieron descubrir una falsedad de los pro-eutanasia, la de que es siempre una decisión voluntaria, el hombre libre y adulto que decide sobre su vida y su muerte. No, ni a Terry ni a Eluana se les pidió opinión ni se hizo cumpliendo su voluntad: la eutanasia no es sólo para cumplir la voluntad del enfermo, sino también para librarse de él. En España tuvimos el caso Leganés, que no es el momento de desarrollar.

Confieso que hay para mí un ámbito confuso en esta materia. Están los casos claros en que no se puede hablar de eutanasia, pues el enfermo ya no es propiamente un ser vivo, sino una prolongación de la máquina: es el encarnizamiento terapeútico, que la Iglesia autoriza a parar (creo), porque el enfermo no tiene ya solución y su vida habría llegado a su fin sin tantos tratamientos. En el otro extremo estaría la eutanasia activa, que es cuando alguien (por ejemplo, el médico) hace una acción dirigida a provocar la muerte (por ejemplo, inyectando veneno) o a adelantarla (por ejemplo, pasándose con el sedante, como en el caso Leganés). Muy cercano a esto es el suicidio asistido (caso Ramón Sampedro, en España), en que el que quien se mata es el enfermo, pero mediante un medio (por ejemplo, veneno) que ha de procurarle otra persona.

El ámbito confuso, que debo estudiar más, es cuando al enfermo (que tiene vida propia, que incluso puede estar consciente) se le retiran los tratamientos gracias a los cuales podría haber vivido más años, quizá con graves dolores, y al hacerlo se deja libre paso a la enfermedad. No entiendo muy bien este caso, he de estudiarlo (por ejemplo, en la Dignitatis personae).

No hubo confusión en los casos Terry y Eluana, como tampoco, en España, en el de Inmaculada Galván, que era plenamente consciente y que quiso que le quitaran el ventilador que le permitía vivir. En estos casos no eran personas con una vida artificial, ellas realizaban sus funciones orgánicas normales, pese a estar en coma. ¡Vivían! Durante el caso Eluana se me ocurrió un símil muy bueno: es como si alguien tiene un accidente, pierde las manos, hay que darle de comer y beber y alguien decidiera no darle más comida y bebida hasta que muriera. ¿No sería eso un cruel asesinato?

En medio de tanta tristeza, en España hay un alivio. Parece ser -yo no lo vi directamente- que en una entrevista Zapatero dio por cerrada la reflexión y discusión sobre este tema hasta la próxima Legislatura, no está en situación electoral de volver a tener broncas como la del aborto. Esto es una alegría, pero no conviene bajar la guardia: si se acercan las elecciones de 2012 y ve claro que va a perderlas, que los socialistas pueden irse del poder durante 4 u 8 años, es posible que al final tome la decisión deseperada de tramitar esto, impedir que la conquista social quede aparcada hasta que ellos volvieran a ganar en 2016 o 2020.

martes, 9 de marzo de 2010

Jesús de Medinaceli

Primer viernes de marzo: multitudinario besapiés de Jesús de Medinaceli.

Hago el guión para redactar el post y de repente recuerdo: "espera, ¿no escribiste este post hace un año?"

Lo busco, lo encuentro, lo leo y veo -con terror- que párrafo a párrafo y casi palabra a palabra coincide con la nota que había hecho para el de este año, como en un Eterno Retorno castizo.

Dos cambios:
este año hubo frío, lluvia y viento,
la miseria de España ha aumentado, la cola también, hasta llegar a las 13 manzanas (cuadras): Jesús, Fúcar, Atocha, Paseo del Prado y -haciendo ya bucle- Almadén.

lunes, 8 de marzo de 2010

Liga: 25ª jornada (¡hala Madrid!)

Ocurrió, por fin, el milagro: ¡el Madrid se puso el 1º en la Liga!

El partido en el Bernabéu con el Sevilla fue grandioso, de los que se recuerdan durante mucho tiempo. Empezó poniéndose el Sevilla 0-2 (uno de ellos del serio Xabi Alonso en propia meta). ¿Iba a repetirse la escena de la primera vuelta, cuando el Madrid perdió en Sevilla y puso en cuestión al equipo de Pellegrini, de Cristiano Ronaldo y de Kaká, fichados muy poco antes?

Diluviaba y hacía frío.

Pero los hombres se crecen en las dificultades, el Madrid se vino arriba y marcaron, sucesivamente, el costoso Cristiano, el gigante Ramos y el holandés Van der Vaart (a quien el presidente Florentino intentó vender antes del inicio de la Liga, sin encontrar comprador). Tuvieron también su papel muy importante el argentino Pipita Higuaín y el viejo Guti, aunque no marcasen. Kaká mediocre, como casi siempre, y el viejo Raúl molestando.



Como las alegrías nunca vienen solas, mi equipo, el Depor, ganó al penúltimo, el Tenerife, mantuvo la 6ª posición y aplazó -una semana más- la agonía.

Gran semana, pues, de fútbol: el miércoles España ganó en un amistoso a Francia en Francia, cosa que no ocurría desde hacía 40 años. Lo mejor, la frase del portero, el gran Iker, san Iker Casillas: la victoria es importante porque "nos llena de positivismo".

viernes, 5 de marzo de 2010

Juego (con trampa)

Un cura me propone publicar un cuestionario que él ha respondido en su blog. En general no me convencen este tipo de juegos, pero éste me ha parecido muy interesante.

Se admite una trampa: no contestar a todas las preguntas, o incluso contestar a pocas o sólo a una; mejor eso que inventarse las respuestas.


1- Un libro que nunca terminaré.

2- Un libro que me decepcionó.

3- Un best-seller que no tengo intención de leer.

4- Un libro que me gustaría volver a leer.

5- Un libro pendiente que seguro que leeré algún día.

6- Un libro que me gusta leer siempre.

7- Un libro que me gustaría que me regalaran.

8- Un libro que recomendaría.

9- Un libro que me sorprendió.


(Respondo en un comentario)

lunes, 1 de marzo de 2010

Cuaresma

Ya pasó un tercio de la Cuaresma. Es necesario parar, examinarse y, si es necesario -en mi caso lo es- recuperar la "caridad primera" perdida de la que habla el Apocalipsis.

Tuve suerte. En la abarrotada Misa de Ceniza me tocó el cura que es predicador mediocre. Dijo una frase tópica, repetida, la de que siempre es tiempo de cambiar, de dejar de conformarnos con nuestros defectos y errores, esto no es nada original, pero el Espíritu sopla donde quiere y a mí la frase se me quedó retumbando en la cabeza, sí, ¿por qué no, por qué en estos 40 días no voy a poder superar -con la ayuda de Dios- esto y aquello, aquellos defectos en la oración y en la caridad?

Más complejo es lo de la penitencia. ¿Por qué hacer penitencia? De la respuesta a esta difícil pregunta dependerá que nos lo tomemos con mayor o menor seriedad.

Dos respuestas posibles, lo dijo el padre predicador mediocre y también algunos blogs:

para sentirnos tristes por no tomar chocolate y (a partir de ahí) por nuestros pecados y los pecados del mundo, preparándonos mediante esta tristeza al drama del Jueves Santo, si no no valoraríamos su gravedad,

para fortalecer nuestro carácter, si no será imposible abrazar la Cruz de Jesús.


Para mí sigue siendo más fuerte este argumento: ¡por contabilidad! Por cada pecado va aumentando nuestra deuda con Dios, cada pequeño acto de penitencia resta una mínima parte de esa deuda, sin olvidar nunca el chiste del padre Pablo, por muchas cosas que hagamos la deuda siempre será inmensa, estaremos siempre en manos de la Misericordia de Dios. En su día no supe explicarlo muy bien en el blog de Juan Ignacio, él no lo vio claro, y hoy tampoco soy capaz de desarrollarlo mejor, aunque para mí es algo evidente. Sólo diré que para evitar caer en un voluntarismo tonto es necesario, cada vez que renunciemos a algo, rezar un Señor mío Jesucristo o la oración que queramos.

¡A por los dos tercios que nos quedan!

Primavera (?) (I)

Durante un rato, en el mediodía del domingo, agobia llevar el abrigo cerrado y la bufanda puesta. Por la tarde vuelve a empeorar.

Ha florecido el primer almendro, blanco. Maravillas de Madrid: ha ocurrido en la calle del Almendro.