jueves, 18 de agosto de 2011

JMJ (I)

Han venido a Madrid cientos de miles de peregrinos de todo el mundo a la Jornada Mundial de la Juventud. Por todas partes hay un espíritu alegre, de fiesta. Los grupos de distintos países se saludan y se hacen juntos fotos divertidas, con las banderas desplegadas, qué buen recuerdo. En muchos de esos países la Iglesia pasó graves dificultades en algún momento de la Historia, pero gracias a la fidelidad de sus antepasados estos chicos pueden ser ahora católicos: por ejemplo, los cientos que han venido de los antiguos países del Este (checos, polacos, eslovacos). Y ¿qué decir de los franceses, que muestran orgullosos la bandera tricolor y cantan la Marsellesa, símbolos en otro tiempo de la Revolución anti-cristiana?

Por las mañanas, en decenas de parroquias de Madrid, se dan las catequesis de los Obispos en todos los idiomas del mundo: predicación, diálogo, Misa. Confieso que no he ido a ninguna: tenía mucho interés en ir a las de algunos Obispos concretos (el de Granada, el de Toledo, el auxiliar de Madrid, el emérito de Sevilla), pero la organización no quiso decirme en qué iglesias iban a predicar para favorecer la "igualdad" y la "no discriminación" entre los Obispos.

Por la tarde hay cada día unos 200 actos, del tipo "los jóvenes de Caracas hablan de educación" o "los caballeros de Colón de Indianápolis bailan rock" o "las jóvenes teresianas adoran al Santísimo". Gracias a ellos he conocido un poco más a la Comunidad de San Egidio y a la Renovación Carismática.

En el gran parque del Retiro se han instalado tres cosas. Primero, una carpa con adoración perpetua al Santísimo Sacramento, gestionada por las hermanas de Teresa de Calcuta, es una gran cosa ver a una larga fila de jóvenes esperando para entrar; segundo, unos 200 confesionarios con curas en todas las lenguas, algunos de ellos sentados en el suelo con el joven al que confiesan; tercero, unos 70 puestos de otras tantas órdenes u organizaciones que te dan propaganda para que encuentres tu vocación.

...

La basura de la fiesta, como siempre, la pone la izquierda española, una izquierda paleta, ignorante e intolerante. Ayer, en plena JMJ, los ateos montaron una manifestación contra la visita del Papa, los socialistas la autorizaron y los indignados se salieron de ella para pegar a jóvenes peregrinos, obligando a la policía a cargar contra ellos. La basura de siempre, pues.

13 comentarios:

Bate dijo...

No sé si conoces este texto de Giovanni Papini:

“Su memoria está por doquier.

En las paredes de las iglesias y de las escuelas,

en las cimas de los campanarios y de los montes,

en las ermitas de los caminos,

a la cabecera de las camas y sobre las tumbas,

millones de cruces recuerdan la muerte del Crucificado.

César ha dado, en sus tiempos, más ruido que Jesús,

y Platón enseñaba más ciencias que Cristo.

Todavía se habla del primero y del segundo;

pero ¿quién se acalora por César o contra César?

Y ¿dónde están hoy los platonistas o los antiplatonistas?

Cristo, por el contrario, está siempre vivo entre nosotros.

Hay todavía quien le ama y quien le odia.

Hay una pasión por la Pasión de Cristo y otra por su destrucción.

Y el encarnizamiento de tantos contra Él dice que no está todavía muerto.

Los mismos que se esfuerzan en negar su existencia y su doctrina

se pasan la vida recordando su nombre”.

maria jesus dijo...

Fui a dar una vuelta, y da gusto ver tanto joven pasandolo tan bien de una manera tan limpia.

Cosas,como acercar a unas voluntarias desconocidas a la plaza de Alonso Martinez, hacía tiempo que no me atrevía a hacer

AleMamá dijo...

Mª Jesús nos ha brindado un ejemplo del bien que sin querer hacen esos personajes salidos del averno. Algunos aún pueden tomar un camino de regreso. Recemos por ellos.

Saludos, Fer.

Andy dijo...

La culpa de que se esparza la basura la tiene nuestro gobierno. ¿A quién se le ocurre dar luz verde a una contramanifestación que va a desarrollarse por la misma zona que la JMJ? Hasta la policía se ha quejado.

Por razones de seguridad nunca se autoriza que dos manifestaciones contrarias coincidan en los mismos lugares... pero se ve que esto da igual en según que acontecimientos.

En fin, en otro orden de cosas, más amables, me alegra leer testimonios como los de María Jesús, ¡qué alegría!

NIP dijo...

Buenas tardes Fernando. ¡Emocionante! En el retiro de la estatua de Satán ahora los jóvenes adoran en verdad al Hijo de Dios; Cristo nuestro redentor sobre el pecado y la muerte.
Un abrazo.

Nodisparenalpianista dijo...

Acaba de suceder el Via Crucis. Hasta la distancia nos ha llegado el estruendo del silencio de los miles allí congregados.

Muy buena crónica, viva y directa.

Bate dijo...

No sé que opinan ustedes, a mi personalmente me está pareciendo lamentable la realización televisiva de la JMJ.
¿Es de TVE?

Juan Ignacio dijo...

Lamentablemente los diarios solo reflejan lo del último párrafo.

Para dar una información más verídica solo bastaría con que agregaran algunas de tus líneas, por ejemplo:

"Han venido a Madrid cientos de miles de peregrinos de todo el mundo a la Jornada Mundial de la Juventud. Por todas partes hay un espíritu alegre, de fiesta. Los grupos de distintos países se saludan y se hacen juntos fotos divertidas, con las banderas desplegadas, qué buen recuerdo."

Fernando dijo...

No lo conocía, Bate, me parece un gran texto, él solo daría para un buen post, creo.

Lo dijo un mensaje en un libro de firmas en una de las exposiciones de estos días, María Jesús, hacía tiempo que en Madrid no había tan buen ambiente.

Por ellos y por el resto de los españoles, Alemamá, es muy necesario en este momento.

Así es, Andy, no sé si lo hicieron por maldad, por estupidez o por una combinación de ambas. Votaría por la última opción.

No se me había ocurrido esta idea tan brillante, NIP: si no, la habría puesto en el párrafo del Retiro. Qué observador.

Muchas gracias, Nodisparenalpianista, y bienvenido.

La de las pantallas, ahí en directo, a mí me pareció buena, Bate: debía ser la emoción del momento.

De los más simpáticos, los argentinos, Juan Ignacio: ayer en el autobús iban unos de Buenos Aires, se asombraron de que el billete costara 1,5 euros, explicaron que allí cuesta el equivalente a 35 céntimos de euro.

Juan Ignacio dijo...

Quizás estuviera mi ahijada Lucía...

Fernando dijo...

Iban dos chicas y un chico, iban al Museo del Prado, él era un talento matemático para la conversión euro-peso o peso-euro. ¿Podía ser el grupo de tu ahijada?

Juan Ignacio dijo...

Uh, no lo sé. Le preguntaré cuando vuelva. Sería demasiada casualidad.

Fernando dijo...

A ver qué te dice, JI.