martes, 12 de abril de 2011

Perú

¿Por qué últimamente vivimos con angustia casi todas las elecciones en los países de América? (Chile fue la excepción reciente a esto). ¿Por qué no puede ser todo normal, como en Suecia o en Alemania?

El domingo hubo elecciones a la Presidencia de Perú y se volvió a presentar el señor Ollanta Humala. Ya lo intentó en 2006, entonces no ocultó que era amigo de Hugo Chávez y de los demás bolivarianos. Quedó primero con el 30% en la primera vuelta, todos los electores moderados reaccionaron y votaron al otro candidato que pasó a la segunda, el mismísimo Alán García, que ganó con el 52%. Era divertido oír a Vargas Llosa diciendo que nunca pudo imaginar que recomendaría votar al ex-presidente socialista de Perú para frenar a Hugo Chávez.

Ahora vuelve el señor Humala, más discreto en colores e ideas, pero -sin duda-con el mismo fondo. En la primera vuelta logró el 31%, un poco más que hace 5 años. Su contrincante será Keiko Fujimori, la hija de Alberto Fujimori, a quien Perú debe mucho por vencer a Sendero Luminoso y enderezar la economía, pero que luego instauró la dictadura y cometió barbaridades.

Espero que el miedo a la Venezuela actual pese más que el mal recuerdo de la etapa final del padre de Keiko Fujimori.

5 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

No conozco el tema pero por lo visto mucha gente aprecia a ese señor (por más que diste de mis ideas), sino no tendría 30%.

Fernando dijo...

Lo importante es que un 70% lo rechaza, Juan Ignacio.

NIP dijo...

Sucede en Hispanoamérica algo semejante a esa resignación que tiene la Madre respecto a la cultura de la muerte y el aborto y el "no hay quien lo cambie", allí con la corrupción, acentuado en una desigualdad ó más bien ausencia de clase media que estremece el alma. El populismo expansivo de Chavez esconde el activismo anticlerical, pues sólo hay una Madre que los defienda y en este caso tampoco es España.Un abrazo.

Javier de Navascués dijo...

En cualquier caso, algo bueno tiene el sistema de la segunda vuelta para moderar a los radicales. Hay que pactar y ser pragmático. Enlas anteriores elecciones hubo que elegir entre Guatemala y Guatepeor; al final, se eligió Guatemala y no salió tan mal. Confiemos en que vuelva a suceder lo mismo.

Fernando dijo...

Ahí está nuestro drama, NIP, que de ser el faro de muchas naciones ahora necesitaríamos que vinera gente de ahí a darnos luz, como en la vejez.

Es un honor tu comentario, Javier, sobre todo teniendo en cuenta que tú conoces en persona parte del continente. Y sí, esperemos que el Espíritu Santo les vuelva a iluminar y eviten al amigo de Chávez.