lunes, 20 de julio de 2009

Misa hispano - polaca

Como todos los años, en julio, aparecen en la Misa de media mañana unos feligreses altos, rubios, pálidos: son algunos polacos que viven en Madrid, cuya Misa propia se suspende en verano. Celebra un sacerdote polaco que habla muy bien el español.

La Misa es una maravilla, pura catolicidad. Unas oraciones se dicen en español, otras en polaco; el Evangelio se lee, sucesivamente, en las dos lenguas, e igual la homilía; el ofertorio del pan es en español, el del vino en polaco, y lo mismo la consagración: impresiona mucho ver al celebrante elevar el Cáliz y decir unas palabras en un idioma que parece ruso, y pensar que pese a ello Dios lo entiende y actúa. El Padrenuestro cada uno lo reza en su idioma. En fin, en la liturgia ellos son iguales en todo a los españoles, salvo en la oración previa a la Comunión ("Éste es el Cordero de Dios..."), en la que se arrodillan y bajan la cabeza.

Me sentí muy cómodo en su compañía. Polonia, país mártir, "paese lontano ... ma sempre così vicino ... nella fede" ("país lejano ... pero siempre casi vecino ... en la fe"), como lo definió Juan Pablo II al saludar desde el balcón vaticano, tras su elección. Polonia fue repartida entre los luteranos prusianos, los católicos austriacos y los ortodoxos rusos a mediados del siglo XVIII, y así siguió hasta el fin de la I Guerra Mundial, en 1918. Tras sólo 20 años de independencia y paz, fue repartida de nuevo, esta vez entre los nazis alemanes y los comunistas rusos, y tras la II Guerra Mundial pasó a ser una República comunista, hasta la caída del Muro en 1989. Pese a ello, han mantenido su fe y su amor a la Iglesia, que es uno de los ejes de su ser nacional.

¿Qué habría sido de la fe de otro país, por ejemplo de España, si se hubiera sometido a estas duras pruebas? ¿Habría ahora españoles yendo a una Misa polaco-hispana en una iglesia de Varsovia, una calurosa mañana de julio?

10 comentarios:

Ramón_Lozano dijo...

No tenía ni idea de que existieran este tipo de misas bilingües, y menos en un idioma tan desconocido en España. Tiene que ser interesante acudir a una.

Por cierto, si me lo permites te corrijo una cosilla: "ma sempre così vicino" quiere decir" pero siempre tan cercano" Cambia un poco el significado pero suena más lógico.

Saludos

Juan Ignacio dijo...

Disculpame que al margen de la reflexión propuesta me quede con la breve lección de historia. me vino muy bien. Y el recuerdo del discurso de ascenso de Juan Pablo II es muy emotivo.
Por cierto, yo creo que España hubiese superado la prueba, sin duda. Distinto aquí.

AleMamá dijo...

Han peleado el buen combate y ahn conservado la fe, como san Pablo.
Saludos

Francisco Javier dijo...

Estimado hermano:

En mi blog tengo un obsequio para usted, me lo hicieron llegar, y lo quiero compartir contigo; espero que te guste.

Bendiciones y abrazos.

http://vitaego.blogspot.com/2009/07/el-regalo.html

Sus dijo...

Gracias por esta entrada, amigo. Es precioso ver cómo la catolicidad se manifiesta también en la diversidad que comprende la Iglesia: misma fe, mismo culto, diversidad de lenguas. Porque todas ellas manifiestan lo que las personas llevan en su corazón. He visto últimamente cómo algunas personas desprecian las misas en las diferentes lenguas al considerar que la unicidad de la Iglesia católica se manifiesta también en el idioma único, el latín. A mí me encanta el latín, pero, ¿como van a orar millones de personas en una lengua que no conocen? ¿Cómo van a abrir el corazón a unas palabras que su mente no entiende? Que los polacos tengan su misa en España, eso no les hace ser menos hermanos nuestros.
Yo creo que con tanta prueba, también España habría sobrevivido. Habría sido todo muy distinto, y quizá habría más santidad. No existiría el abuso que cometen muchos al considerar que el mantenimiento del catolicismo en España es obra de Franco, dejando de lado la acción del Espíritu Santo.
En un barrio cercano al mío también hay una parroquia que celebra misa para la comunidad polaca residente aquí.

Fernando dijo...

Hola, Ramón, gracias por la corrección: que luego digan que uno no aprende cosas útiles en el blog¡¡

Hola, Juan Ignacio, yo no soy nada optimista, los españoles hemos sido super-católicos mientras el catolicismo era la religión oficial del Estado, pero es increíble cómo se ha desmoronado todo en 30 años. No sé bien cómo habríamos respondido a la prueba.

Hola, Alemamá, muy apropiada la cita de San Pablo, sin duda.

Hola, Francisco Javier, gracias por el blog-óscar.

Hola, Sus, y bienvenida de corazón. Coincido contigo en lo del latín, qué pesados algunos blogs con el tema, si ya es difícil que vayamos a Misa en castellano o en polaco, como para poner todavía más problemas. Y muy bueno el inciso del Espíritu Santo: no podemos empeñarnos -como hago yo en el post, de alguna forma- en presentarlo sólo como un tema humano, de nuestra sola voluntad.

Anónimo dijo...

Your blog keeps getting better and better! Your older articles are not as good as newer ones you have a lot more creativity and originality now keep it up!

Anónimo dijo...

Hola.
Podrías decirme en qué iglesia hay esta misa hispano-polaca.
Me interesaría ir.
Gracias.
Saludos,
Alex.

Fernando dijo...

Hola, Alex.

En Nuestra Señora de la Paz, en la calle Valderribas, metro Menéndez Pelayo.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Muchísimas gracias Fernando!

Saludos!