lunes, 24 de marzo de 2014

Suárez

Muere Adolfo Suárez, presidente del gobierno de 1976 a 1981.


Su muerte me hace recordar mucho a mi padre, que fue muy entusiasta suyo desde el inicio (Unión de Centro Democrático) al final (Centro Democrático Social). Los hijos salimos a mi madre, que nunca se fió de él y votó a Alianza Popular. Los hermanos no nos tomamos muy en serio al presidente y mi padre lo llevaba con buen humor. Ambos eran de la misma generación, mi padre tendría ahora 79 años, y quizá hubiera ido al Congreso, a hacer la gran cola para ver el féretro.


El mandato de Suárez también está muy ligado a mi juventud, a la edad en que empiezas a tener sentimientos políticos. No recuerdo que nadie en el colegio apoyara su política: éramos conservadores, franquistas, socialistas o apolíticos, pero ningún chico  era centrista. Curiosamente, se me quedó muy grabada una tarde en que llegó el profesor de Tecnología, parecía preocupado, de repente nos preguntó: "¿Sabéis si es verdad que ha dimitido Suárez?" A nosotros nos dio la risa, armamos lío, pero por la noche, en casa, resultó ser cierto.


En su momento se le juzgó con mucha dureza: poco culto, oportunista, veleta, demagogo. Lo cierto es que, visto lo que nos ha venido luego, tuvo una grandeza de visión que a los presidentes posteriores les ha faltado. Es, quizá, lo que reflejó el chiste del día siguiente en el periódico, cuando le bajaron de la columna y le metieron en un agujero: "Entre todos me echáis... Dios quiera que no tengáis que echarme de menos".



10 comentarios:

paterfamilias dijo...

Sin ánimo de alargarme, pero no sé qué pasa con nuestros políticos que cada uno hace mejor al anterior. Y, ciertamente, viendo el percal que tenemos ... ¡cómo se le echa de menos!

ojo humano dijo...

¿Cómo avanza tu primavera?
De políticos, entiendo poco de los chilenos, de los españoles menos.
Un recuerdo noble es lo que todos queremos.
Un saludo cordial.

Fernando dijo...

Así es, Paterfamilias: fue indignante ver ayer a tu President intentando ponerse a su lugar, cuando él es justo lo contrario de lo que fue Suárez. Para ser sinceros, no sé por qué vinieron ni él ni Pujol.

Este hombre fue el equivalente a vuestro Patricio Aylwin, Ojo Humano, el primer presidente de la democracia, lo que en él fue más meritorio porque venía del partido único de Franco, la Falange.

yeste lima dijo...


Me pasa igual que a tí, mis padres eran franquistas, hasta que llegó la democracia y ..... vieron en Suárez a un seguidor, después ya les empezó a gustar y le apoyaron mientras estuvo.

Desde luego, ya les gustaría a los demás parecerse siquiera en su saber hacer.

Besos, Fernando

Fernando dijo...

Esa es la idea, Yeste: todo ha empeorado tanto que este hombre nos parece un Adenauer, pese a que en su momento final de presidente todo el mundo le despreció.

Esperemos que no pase igual con los actuales, y que Zapatero o Rajoy no acaben siendo grandes estadistas dentro de 20 años.

xtobefree dijo...

Buenos días Fernando:
Alzheimer se escribe con h, h muda y así quiero realizar mi comentario. Nada diré de él de lo mucho y fundado que he oído de su ser.No, Dios lo tenga en su santo purgatorio hasta que las autonomías desaparezcan. Un abrazo.

Fernando dijo...

Dios se apiade de todos nosotros, NIP: de los vivos por estar vivos, de los muertos por estar muertos.

Luisa dijo...

Los sentimientos políticos...quizás es algo que no hemos sabido inculcar en nuestros hijos, o no del mismo modo.

Sí que se le criticó mucho y ahora se le ensalza mucho...Me quedo con el ejemplo de familia tan bonita que ha formado y desde luego, me encanta que España cambiase de régimen político :)

Muchos besos

ALMA dijo...

Aquí, en Argentina se han publicado extensos artículos periodísticos reseñando su gobierno, al cual en general lo califican como bueno, y resaltan que supo superar las crisis que le tocó afrontar, a pesar que nadie lo creía capaz.

Se lamenta su partida, aunque desconozco si el gobierno argentino hizo algún manifiesto, mas allá de las protocolares.

Fernando dijo...

Los sentimientos políticos de los chicos son puros, Luisa: los políticos no han sido capaces de crear un futuro mejor para ellos, es lógico que ellos pasen de los políticos (siempre que no se dediquen a pegar a los policías, claro).

Una de las cosas más novedosas que hizo, Alma, fue tener contactos con los Presidentes de América Latina. No es que con Franco no hubiera buenas relaciones, pero con Suárez todo entró en un nivel de viajes y cumbres muy importante. Coincidió -en parte- con vuestra transición, eso es importante.