jueves, 9 de mayo de 2013

Enseñanza pública

A los 13 años ya tiene la malicia de los jóvenes delincuentes. Por ejemplo, sabe que pasa de curso si suspende sólo 2 de las 10 asignaturas, así que directamente no se presenta ni a Dibujo ni a Naturales. Se hace el simpático con la tutora del curso, que le coge cariño. Está en todos los líos de la clase, pero nunca le expulsan ni le ponen negativos. Estudia los exámenes la tarde anterior: de la lección de 10 páginas copia unas 8 ideas principales y estudia 6 de ellas sin mucho detalle, al final sólo le preguntan por 4. Es muy bueno en Deporte y en Música.

En el primer trimestre suspendió 7 de las 10 asignaturas y en el segundo 4. Pero en su astucia descubre pronto una ventaja diabólica: casi todos los demás han suspendido todavía más que él. No es posible que toda la clase repita, pues entonces el instituto no podría admitir alumnos nuevos en el próximo curso. Concluye -quizá con acierto- que le basta con suspender menos que los demás para pasar a 2º de Secundaria.

Hoy ha hecho la huelga de profesores, padres y alumnos de la enseñanza pública. Cuando le preguntas qué es lo que piden se ríe y contesta "pues no lo sé".

10 comentarios:

AleMamá dijo...

Acá en mi país hay una gran efervescencia por la educación. Piden fin al lucro, calidad y gratuidad....y otros "laicidad", es decir que el estado eduque en lo que crea el gobernante de turno sin importar lo que los padres deseemos para ellos.

Hay marchas a cada rato, caldo de cultivo para los vándalos de siempre que repiten las consignas ¡si es que las saben!

No es que no haya que mejorar la calidad y dar oportunidades a los que las merezcan sin importar nada más, pero hagámoslo respetando también.

Y sí, también acá usan las calculadoras para "pasar el curso sin abandonar el lecho" tal como un río, jeje (chiste viejo)

Saludos, querido Fernando

ojo humano dijo...

Y gobernarán el mundo.

Fernando dijo...

A veces salen imágenes en la tele, Alemamá, con gente montando jaleo en Santiago y otras ciudades. Ya sabes que hay personas que intentan ganar por la fuerza lo que no logran en las urnas. Y buenísimo el chiste, aunque sea viejo.

En España algunos ya lo hacen, Ojo Humano.

Luisa dijo...

Tienen la potencia, quizás la esencia, desde luego tienen en el ambiente todo lo que necesitan para desarrollarse. Posiblemente no oyen hablar de honestidad, ni de esfuerzo y superación, ni de servicio o generosidad. Viven al día y además de que se les permite, en cierto modo se les fomenta.
Padres, profesores, y sociedad en general. Todos con una asignatura pendiente. Está claro.
Me alegro de tu vuelta. Espero que hayas sacado el máximo partido a tus vacaciones.
Besote

Fernando dijo...

No fueron vacaciones, Luisa, sólo el Puente de Mayo. Y, sí, es una lástima que teniendo todo a su alcance, muchos jóvenes tiren todo por la borda porque viven al día. Una pena.

xtobefree dijo...

Buenos días Fernando. Todo parece indicar que se trata de una adaptación al medio, un mimetismo que siempre nos pide poco y baja la media de las aspiraciones, los sueños, los ideales. Un abrazo.

Fernando dijo...

Lo describes perfecto, NIP.

yeste lima dijo...


Es una lástima que haya tantísimos jóvenes sin valores ni prioridades, no son faltos de inteligencia pero la utilizan para aprender a vivir la vida cada vez más fácilmente.

Besos, Fernando.

ALMA dijo...

Es muy cierto lo que mencionas en el post.

Se lo voy a hacer leer al chiquitin de la familia, quien seguramente dirá: "no entendí nada" aunque efectivamente entederá todo a la perfección, porque se encuentra retratado en lo que aquí publicas.

El chiquitín como tantos, derrocha su tiempo, desprecia las oportunidades de estudio que tiene entre sus manos y trata de pasarlo lo mejor posible sin hacer nada. Aunque se le habla, se le explica, se le enseña.... pero como dice el dicho "no le entran las balas"... solo si se vé que lleva las de perder, llora desconsoladamente para hacernos sentir mal.

Muy cierto lo que dicen tus comentaristas: de aquí surgirán los futuros dirigentes!

Fernando dijo...

El problema es el sistema educativo, Yeste, que fomenta esas actitudes. Pillos siempre ha habido, pero ahora se sienten fuertes.

Lo peor es lo que dices al final, Alma: se hacen los vulnerables, los débiles, con lo que si les intentas corregir encima te sientes culpable. Una lástima, me parece.