jueves, 2 de agosto de 2012

Valientes

En Madrid hay dos grupos muy valientes. Uno son los protestantes que difunden su fe. Otro son las lesbianas, que se besan o se cogen de la mano cuando les parece oportuno. A veces van dos de ellas solas en el Metro, el resto del pasaje son tíos de aspecto agresivo, y no tienen ningún reparo en darse un beso. Ellas son mi modelo de valentía.

Y ¿cuándo necesito yo un modelo de valentía?

Cuando voy rezando el rosario por la calle o en el autobús, con mi pequeño rosario de dedo, y me cruzo con gente joven bebida o con señoras de aspecto socialista o con un tipo barbudo, o se me sientan al lado en el autobús, y tengo una reacción instintiva de esconder el rosario o echarlo en el bolsillo. En ese momento me acuerdo de las lesbianas valientes y, con la ayuda de Dios, no lo escondo: porque igual que ellas pelean por no ser consideradas ciudadanas de segunda, vergonzantes, así los católicos en España hemos acabado teniendo que echar valor para cosas elementales, como rezar el rosario por la calle.

Todo ello, con la ayuda de Dios.

9 comentarios:

dolega dijo...

Así es, que gran verdad. Más de una vez he visto a mujeres musulmanas con su velo con la cabez muy alta y monjas andando con sus hábitos com un lenguaje corporal queriendo pasar desapercibidas.
Ni te cuento los catolicos de a pie.
Pero tenemos la culpa nsotros, nadie más. Por cobardes.
Felicidades por tu valentía :)
Besazo

Miriam dijo...

En mi trabajo, trabajaba una chica lesbiana, que vivía esta situacion de forma natural (sin alardes y sin ocultar). Lo hacía mucho mejor que mi forma de vivir "en cristiano"


Te felicitaría por tu valentía, por luchar contra esos miedos que nos atacan a muchos (a mi también)
Pero entonces diras que soy muy amable. ASí que nada de felicidades hala¡ chinche y rabia¡ ;O)

Juan Ignacio dijo...

¡Justo! Mirá: clic.

paterfamilias dijo...

Me quedo con lo que dices de nuestra "valentía". ¿Cómo va el verano?

Javier Vicens dijo...

El otro día conté hasta seis carromatos que llevaban un rosario guindando del retrovisor.

Inmaculada Moreno H. dijo...

De eso, de eso hablabas en una de tus primeras entradas... Yo cada vez callo menos de lo que antes callaba, pero el rosario lo sigo rezando por la calle con la mano en el bolsillo. Sorry.

Fernando dijo...

Así es, Dolega, no se puede echar la culpa al mundo cuando nostros no tenemos la coherencia necesaria. Que Dios nos ayude a mejorar, poco a poco.

Yo soy muy cobarde, Miriam, esto del rosario no es más que un detalle, hay temas mucho más graves en que soy cobarde. Que Dios nos ayude.

Extraordinario vídeo, Juan Ignacio, gracias: además, que vosotros tendríais que adaptarlo, porque allí el mes de María es octubre o noviembre, ¿no?

El verano bien, Páterfamilias, por ahora disfrutando del calorazo de Madrid, gracias.

Eso no sé si es valor u horterada, Don Javier, es como las adolescentes que lo llevan al cuello, con el crucifijo bailando entre las... eso.

Ya lo dije antes, Inmaculada, esto en mí es un tema lateral pues en temas mucho más graves soy super-cobarde. Que Dios nos ayude.

ALMA dijo...

Al leer el post y los comenetarios lo hago con los ojos bien grandes, bien abiertos, porque yo pensaba que únicamente a mi me daba pudor, que me vieran rezando o me vieran el rosario o una estampita.

Gracias por ayudarme a entender

Fernando dijo...

Yo creo que es algo común a todos los católicos, Alma, en estos tiempos difíciles y bonitos que nos han tocado vivir.