miércoles, 23 de noviembre de 2011

La Biblia en España

Leo La Biblia en España, de George Borrow. El autor fue contratado por la Sociedad Bíblica de Londres para que vendiera Evangelios por toda España. En esta obra narra los viajes que hizo por el país entre 1836 y 1840.

El libro fue un gran éxito editorial pues, ante todo, es un buen libro de aventuras en un país romántico. Cuando estaba llegando a España, frente a la costa de Galicia, el barco sufre una gran tormenta y un marino muere en el agua. Encuentra la nación en guerra civil entre liberales y absolutistas ("carlistas"), siempre en riesgo de que le detengan y fusilen por espía. Al ir de un lado al otro teme caer en manos de bandas de ladrones asesinos. En Madrid asiste a dos golpes de Estado, uno liberal, otro conservador. Se pierde varias veces en un bosque por la noche. Se encuentra con personajes extraños (un judío oculto, una alemán alcohólico, un moro,...) que le cuentan su vida. Viaja con un grupo de gitanos, cuya lengua conoce bien. El libro servía, también, como guía de viajes: va describiendo los paisajes naturales y las ciudades que visita (Lisboa, Sevilla, Madrid, Toledo, Santiago,...). Por si todo lo anterior no fuera poco exotismo, sus aventuras acaban en la colonia de Gibraltar y en la ciudad marroquí de Tánger.

Su impresión inicial de la Península, al cruzar el interior de Portugal y Extremadura, es pésima: ve un país pobrísimo, analfabeto y supersticioso, echa la culpa de todo ello a la dominación de los frailes. Pero según viaja su opinión mejora, y acaba cogiendo gran cariño a los españoles y sus virtudes.

Nada más llegar a Madrid habla con el Embajador británico, que le apoya en su afán: imprimir el Evangelio en español, sin notas, y venderlo por todas las ciudades. Logra una entrevista con el Jefe de Gobierno, un liberal que simpatiza con su labor por odio a la Iglesia. Pero en una escena tronchante un funcionario le niega la licencia: el Concilio de Trento prohibió imprimir la Biblia sin notas explicativas autorizadas por la Iglesia y el Concilio de Trento sigue vigente en España. El autor decide editarlo por su cuenta, sin licencia, y empieza a viajar por toda España. Logra la simpatía de todos los libreros de España, todos son liberales, odian a la Iglesia y están encantados de divulgar el Evangelio sin autorización eclesiástica. Sólo tiene un problema en Madrid, donde es detenido y encerrado en la cárcel.

Una curiosidad: explica cómo en aquel momento había en España Obispos nombrados por la Reina y su gobierno, liberales, que la Santa Sede no reconocía porque quería poner absolutistas ("carlistas").

10 comentarios:

AleMamá dijo...

Siempre impacta ver como te ven los demás. A mi siempre me sorprende conocer la opinión de los extranjeros sobre Chile, y también del Chile que no conocí pero del cual soy heredera.

NIP dijo...

Buenas tardes Fernando. Con la tradición tan española de leer en ABSoluto la Biblia no veo ese oficio para llegar a lista de Forbes, claro que para listas nada tradiciona-listas la cachonda de I-II.Muy buena reseña.Un abrazo.

Juan Ignacio dijo...

"Un buen libro de aventuras en un país romántico", genial.

Fernando dijo...

Gracias, Alemamá.

Gracias, NIP.

Gracias, Juan Ignacio.

maria jesus dijo...

Interesante.Pongo el libro en mi lista. Haces unos resúmenes estupendos

Fernando dijo...

Gracias, María Jesús.

ALMA dijo...

Me encanta el resumen que has hecho de este libro, es para frotarse las manos y leerlo de un tirón, verdad? se nota atrapante!!

Te he enviado un correo

Buen Finde, Fer

Fernando dijo...

Gracias, Alma. Me voy a leer el correo.

Nodisparenalpianista dijo...

Yo ya no me lo leo, María Jesús.

Fernando dijo...

Gracias (creo), Nodisparen.