jueves, 30 de septiembre de 2010

Huelga general (y II)

Martes noche, víspera del día de huelga: una furgoneta de reparto de prensa tuvo que salir muy deprisa porque le atacó un piquete, al hacerlo atropelló a una de las asaltantes, que quedó herida grave. A las 0 horas del miércoles un helicóptero empezó a sobrevolar Madrid.

...

Madrugada del miércoles: los piquetes han bloqueado los mercados de alimentación y las estaciones de autobuses ante la pasividad del gobierno y de la policía.

Indicios de la huelga: no han dejado el periódico ABC en la puerta de mi vecina, no han recogido la basura en las calles.

El bar en que paro todos los días a tomar café ha abierto, aunque con las persianas bajadas. También han abierto Caja Madrid y La Caixa, pero no el Banco Popular, qué desilusión.

Me cruzo con un piquete, cuatro tíos fuertes, en manga corta, con los pulgares de las manos metidos en el cinturón y riéndose. Se acercan a un bar abierto, ¿irán a matar al dueño? Les sigo de lejos esperando ver una gran escena, pero al asomarme les veo tomando café y una copita, quizá destruyan todo al acabar, no tengo tiempo para verlo.

No hay autobuses. Bajo al Metro, funciona mejor que los días normales, vamos pocos viajeros, cada vez que se abre la puerta miramos con temor.

El polideportivo del Ayuntamiento está cerrado, han puesto un cartel tipo "Estas instalaciones muncipales permanecerán cautelarmente cerradas en tanto no se constate que existen las condiciones adecuadas para su apertura ordinaria".

En la oficina me pasan la hoja de control de firmas, hemos venido todos, empezando por los afiliados a la UGT.

A media mañana doy un paseo por el barrio: todo está abierto, todo está en calma.

Vuelta a casa: ya funciona el autobús.

A primera hora de la tarde paseo por la Puerta del Sol. El Corte Inglés tiene una vigilancia suave, dos o tres policías, dos o tres vigilantes de seguridad, dos o tres tíos altos de traje. Unos desgraciaos de la CNT pasean gritando "esquiroles, esquiroles", nadie hace caso. Una pintada llama a la guelga.

Cojo un autobús, cruzo Madrid, compro, cojo otro autobús, Madrid ha vuelto a ser una ciudad normal, nadie adivinaría que estamos en huelga general.

Por la noche me cruzo con mis vecinos, furiosos por el fracaso de la huelga y de la manifestación. Intento hacerme el gracioso con un chiste sobre nuestra común condición de funcionarios y se lo toman a mal.

Me duermo oyendo el programa deportivo: el Valencia ha perdido con el Manchester y el Barça ha empatado con un equipo ruso.

6 comentarios:

Esperanza dijo...

¡Hola Fernando!
Me alegro con tu relato al comprobar que pudiste llegar a trabajar. Yo también fui,y llegué más pronto que nunca jejeje (no encontré piquetes)... Y allí estaban el 96% de mis compañeros (el otro 4% son los liberados y sindicaleros). Por lo menos aquí los ugandas (de la UGT) han tenido la vergüenza de seguir su propia huelga.
Y ya en plan de llamada telefónica a otros organismos a los que me toca llamar x trabajo a distintas ciudades me confirmaban que allí tb estaban todos... En fin
Además, abrió el comercio y los bares tb, sobre todo x la tarde. Hoy una colega de la CGT me comentó que después de la mani se fue a tomar unas tapas y al corte inglés a unos recados jajaja...huelga general típica de España.
En resumen: que me ha encantado incorporarme de mis vacances justo a tiempo de chinchar a estos sindicatos del cuento, de la subvención y de..., y de... y de...

PAINted bird dijo...

Me alegro de que no tuvieras mayores problemas. Yo, para salir a la calle a trabajar, dependo de que me llame mi agencia, o algún cliente, y ayer coincidió con que no me llamó ninguno. Después de comer fui a la playa, y por el camino observé una normalidad absoluta. Más tarde me enteré de que habían ardido unos cuantos contenedores, y de que le habían hecho pupita a un sindicalisto de los que trataron de arrasar un Bershka, pobrecillos. Creo que el domingo Zapatero le impondrá una medalla.

Andy dijo...

Me alegro muchísimo de que la jornada transcurriera con normalidad.
¡Al leer tu crónica me han dado ganas de volver a Madrid!, jaja

Yo no pude tomarle el pulso en persona a la huelga aquí... mi jornada fue de lo más tranquila: La noche antes la pasé con mi sobrina en el hospital. A las 8:30 vino mi padre a relevarme. Desde las 8:30 hasta las 9:00 aprox. estuve en la capilla del hospital, en oración.

Luego me fuí a casa, desayuné, seguí la huelga por la tele, consulté las noticias de los diarios online, me puse a leer un poco y me acosté un ratejo hasta la hora de comer.

El resto de la tarde estuve leyendo hasta la noche.

Según parece aquí, en Málaga, practicamente no se notó la huelga... salvo por un incidente en el Vialia (centro comercial y estación de trenes), al que ya ha hecho referencia PAinted.

Maria Jesus dijo...

Yo no tuve ningún problema. En el centro comercial abrió todo el mundo y trabajé más que nunca, porque hay un bote de escandalo.

Por mi barrio, normalidad absoluta todo el día.

Juan Ignacio dijo...

"Por la noche me cruzo con mis vecinos, furiosos por el fracaso de la huelga y de la manifestación".

Por lo menos no son como Chávez y admiten la derrota.

Fernando dijo...

Esperanza, ¡bienvenida, por fin! Sí, si los funcionarios no hicimos nuestra huelga, la de la protesta por el recorte de sueldos, habría sido surrealista que hiciéramos la del miércoles. Buenísimo lo del señor de la CGT, si llega a ir al bar y al Corte Inglés y se los encuntra cerrados seguro que habría montado en cólera.

Painted, le puede nombrar Ministro de Trabajo, ahora que Corbacho se va, aunque no sepa leer ni escribir eso da igual en el actual gobierno.

Un día de huelga muy bien aprovechado, Andy, espero que el mal de tu sobrina sea leve, ¿verdad? Me alegro de que no hubiera problemas allí, quizá la policía estuvo más lista que en Madrid o en Barcelona.

Así es, María Jesús, me di una vuelta por el centro comercial a media mañana y es como tú dices, casi había más ventas que en un día normal.

Fue algo tan evidente, Juan Ignacio, que sólo unos caraduras como los jefes sindicales podían negar el fracaso; y mis vecinos son de izquierdas pero gente muy honrada.