domingo, 5 de abril de 2009

El 14

¿No te ocurren a veces cosas imposibles? ¿No sientes que estás viviendo un sueño, pero despierto?

Cojo un autobús importante, el 14, el autobús que va por la gran avenida de la Castellana, en dirección al Santiago Bernabeu, a las 8 de la tarde de un día laborable, cuando mucha gente suele volver del trabajo e ir a su casa o a cenar. No va apenas nadie. Pasamos frente a la estación de Atocha, donde los atentados del 11 de marzo; pasamos frente al hotel Nacional y el jardín Botánico. Se va bajando gente y no suben otros nuevos. Cuando llegamos frente al Museo del Prado, me quedo solo.

Me hace gracia la coincidencia: es imposible ir solo en el 14, a las 8 de la tarde de un día laborable. Imposible, nunca me ha ocurrido. Es, seguro, una coincidencia: seguro que en la siguiente parada, en la fuente de Neptuno, se sube gente. Pero no sube nadie. Qué raro.

No sube nadie en Cibeles, ni sube nadie en la Biblioteca Nacional, ni sube nadie en la plaza de Colón, la de las Misas de la Familia. Voy solo, solo. Hay gente esperando en las paradas para otras líneas, pero nadie sube al 14. Insisto: esto es algo imposible a las 8 de la tarde. No hay fútbol ni ningún programa especial en la tele que justifique esto.

Iré solo el resto del camino, hasta pasar más allá del Santiago Bernabeu, donde siempre suben y bajan extranjeros que van a ver el estadio. Hoy no, y cuando yo me bajo el autobús parte solo, sólo con el conductor.

Me hago dos preguntas, que aún hoy no me he podido responder:

1ª- ¿Me habrá querido Dios decir algo con este pequeño milagro?

2ª- ¿Qué cuento podría escribir con la condición de no meter más viajeros?

7 comentarios:

ALMA dijo...

Soy la primera en comentar y debo decir algo inteligente? mmmm dudo mucho que pueda, en fin.
Pienso que tal vez Diosito quizo mostrarte que está a tu lado y por eso te dejó solo en el micro, para que lo disfrutes a tus anchas, pero con él de copiloto.
Tal vez lo que ya escribiste es una hermosa historia y si crees que es tema de un cuento, si es posible, los protagonistas un micro, un conductor quizás un poco maniático y Fer pensando en contarnos a sus lectores de su experiencia de viajar solo en horario que habitualmente no viaja solo, se entendió? espero que sí

Un beso

Parsimonia dijo...

A mí me pasó algo parecido un día y me di cuenta de que un autobús iba delante del mío, recogiendo los pasajeros, mientras mi conductor iba directo a la zona inicial de salida para comenzar su turno. Seguramente me cogió a mí porque iba con tiempo.
Por cierto, fui muy a gusto.
Un saludo.

Fernando dijo...

Querida Alma, iniciaste muy bien el turno de comentarios. Tu visión de lo que Dios pudo querer decirme es profunda; se me ocurre, quizá, que también hay un mensaje de abrirme más a los demás, de no ir por la vida sin viajeros cerca. Y sí, el segundo mensaje se entendió muy bien.

Querida Alma, en mi caso no pudo ser eso, porque estuve un buen rato en la parada y no pasó ningún 14 antes. Y aparte de la sensación de extrañeza, la verdad es que fui como un gran señor.

Ramón_Lozano dijo...

Pues sí que es raro lo que te ha ocurrido. Seguro que lo intentas un millón de veces más y no vuelve a suceder. Como dices tiene pinta de pequeño milagro. Es como si tuvieras un chófer para tu autobús particular, jeje.

Del metro nunca hablas. Veo que te gusta mucho el autobús, como a mi familia, que siempre me preguntan qué bus voy a coger y siempre les contesto que yo voy en metro y que se dejen de gaitas.

Un saludo

Embajador en el Infierno dijo...

Yo hace rato que habría pensado que el autobús llevaba el cartelito de "Cocheras". Posiblemente sea el racionalismo este que nos invade. Je, je...

Fernando dijo...

Querido Ramón, desde hace años odio el Metro de Madrid, no sé por qué. Bueno, sí que lo sé, por el tipo de gente que va. Por eso casi nunca hay posts sobre el Metro.

Querido Embajador, de verdad que era algo inexplicable, racionalmente hablando: un pequeño milagro o una gran casualidad.

¡¡Saludos!!

Juan Ignacio dijo...

Como Embajador, me puse a pensar en que llevaba un cartel especial. Acá a veces ponen un cartel indicando que la máquina expendedora de boletos no funciona. Pero en ese caso tendrías que haber visto gente con la mano bien en alta, el autobus que les pasa por la cara y luego insultos, etc. (perdón, eso es acá).

Si te has sentido observado, atendido, acompañado o al menos motivado a pensar en Él, pues eso es lo principal y la posible "expicación racional" es sólo anecdótico.

(¿Amenaza de bomba en la zona? ¿Alerta meteorológico? Hmmm...)