martes, 24 de enero de 2017

La Granja. Vejez

Visito el Palacio de La Granja, en la provincia de Segovia. Lo construyó el Rey Felipe V para recordar el Palacio de Versalles, donde había vivido de niño. Él y sus descendientes lo usaron en verano (julio a octubre), lejos del calor de la capital.

Ahora todo está helado. Neptuno, en su fuente, no flota sobre el mar sino que patina sobre el hielo. No hay nieve, qué lástima. Varias estatuas de ángeles tienen las manos congeladas, cubiertas por guantes de hielo. Una ardilla va de árbol en árbol, ajena a todo. Tiro monedas pequeñas que hacen "clin" y resbalan hasta la estatua del centro de cada fuente.

...

¿En qué cambiaría nuestra vida si Dios nos dijera que vamos a morir sin llegar a la vejez, sin tener enfermedades largas, sin depender de nadie? ¿Soportaríamos a gente cercana a nosotros a la que soportamos por temor a la soledad y a la invalidez?

9 comentarios:

ojo humano dijo...

Realmente tienen uds unos edificios que cortan la respiración. Una belleza que nosotros estamos lejos, lejos de ver por estos lados. Me alegro por ti que puedes disfrutarlo.
Me encantó la descripción de los ángeles con guantes de hielo, perfectamente gráfica.
*
Mi abuela pidió a Dios 10 días de enfermedad.
Madre hizo lo mismo.
Las dos recibieron respuestas positivas.
Yo ruego lo mismo, así que espero en fe que en mis días finales (no los espero taaaan pronto) Dios cumpla con la tradición de nuestra familia y sean días breves.

Fernando dijo...

Lo triste es que no los aprovechamos, Ojo Humano: yo hacía 10 o 15 años que no iba a La Granja.

Pues es mi caso, también: mi padre murió tras sólo 3 semanas en el hospital y mi abuela tras 1 semana en cama. Ambos fueros bendecidos por Dios por su buena vida, me parece. Ojalá sea mi caso.

Luisa dijo...

¡¡¡guau!!! vaya pregunta final, Fernando. Es bueno pensar en la muerte de vez en cuando; sin embargo en la vejez y sus limitaciones y en cómo llevarlas, en eso, casi que prefiero no pensar, ya llegará y Dios proveerá. Con la sociedad que tenemos, las estructuras familiares y laborales, es muy probable que mis días terminen en una residencia, idea que ahora me produce rechazo, pero hay que ser realista.

Y yo quiere ver ese palacio :)

Besos, muchos

Fernando dijo...

Bueno, Luisa, si tú piensas eso teniendo hijo imagínate cómo lo veré yo, que no los tengo. Y sí, lo mejor es confiar en Dios y su providencia: muchas veces me he agobiado por cosas que luego o no han ocurrido o no eran para tanto.

irma gonzalez dijo...

Que bello paisaje has traído en este post!!! Aplausos que pudiste disfrutarlo a pesar de la nieve y el frío.

En cuanto a la vejez, coincido con Luisa, un coqueto geriátrico muy a pesar mio, tal vez ni me de cuenta que estoy allí.

Y si preparamos una gran casa y nos vamos allí todos a compartir nuestras soledades???? Como sucede en alguna pelicula que he comentado, jaja.

irma gonzalez dijo...

Soy Alma, pero la tecnología me cambio el nombre, jajaja.

Fernando dijo...

Ay, Alma, has quedado descubierta. Acá ya no hay intimidad.

Fue un día feliz. Y curioso: a ese Palacio iban los Reyes en verano, nunca en invierno, pues la temperatura es mucho más baja que en la capital.

Y la vejez... Es curioso, tu idea yo la tengo realmente pues varios familiares y varios amigos hemos quedado solteros o divorciados y vivimos solos. Por ahora está bien, pero quizá a los 80 acabemos viviendo todos juntos para ayudarnos. Eso si llegamos, claro.

dijo...

La providencia te asiste siempre, 24h...y S.José intercederá con el Amor para que eche el temor del corazón, y dar te coraje sobre todo para echar por la borda desde hoy al cercano que sabes no te ama, al murmurador, al caprichoso, al perezoso, al avaro, al cruel. Al crecer No darán belleza ni frutos ni sombra. Busca vivir con los cerezos. Abrazo fraterno.

Fernando dijo...

Gracias, Kim. Pocos cerezos hay en Madrid por la polución de Carmena. Me conformaré con las acacias. Y rezo para que Dios me haga valiente y quiera a los demás de verdad.