viernes, 20 de marzo de 2015

Vie en rose

¿Viste esas escenas de película en que dejan de ocurrir cosas, suena la música y la cámara va barriendo las calles de Nueva York o de París?

...

Cojo el autobús para un trayecto corto. Conduce un conductor gordo que saluda amable. Le gusta la buena música: lleva la radio muy alta y salen -sucesivamente- el Va pensiero de Nabuco y La vie en rose. Me siento, observo por la ventana. En una peluquería de animales una chica corta el pelo a un perro muy dócil. En un banco una señora saca dinero del cajero automático y tapa con el brazo la escena para que nadie vea lo que teclea. Tres adolescentes de falda escolar cortísima ríen alocadamente. Fuera de un bar, con las copas sobre un tonel, tres hombres hablan con pasión, supongo que de fútbol. Un matrimonio de viejos muy viejos caminan juntos, despacio, agarrados del brazo.

Estuve tentado de seguir más allá de mi parada, pero me bajé.

Quand il me prend dans ses bras
Il me parle tout bas,
Je vois la vie en rose.

8 comentarios:

yeste lima dijo...

Me encanta esa canción por cualquiera que la interprete pero Edith transportaba con su voz y su manera de cantar.

Siempre me decían cuando jovencita que la vida era del color del cristal con que la miraba y no lo comprendía, ahora, con el paso de los años, he visto la vida de muchos colores y nunca he elegido yo los cristales, simplemente, la propia vida cambiaba a capricho sin contar conmigo...

Es curioso como el color cambia... el de las adolescentes, el de los ancianos...

Besos

ALMA dijo...

Rescato de tu pintura La vie en rose (cualquier interprete me viene bien) y los ancianos del brazo, me enternece!!!

ojo humano dijo...

Perdón, yo nunca tan romántica (parece, no sé).Pero admiro el fantástico arte de unir palabras y crear mundo.
Espectacular tu post.

maria jesus dijo...

Me quedo con Nabuco, supongo que seria el coro de los esclavos,y con la pareja de ancianos del brazo, me produce envidia.

Javier Vicens dijo...

Ya tenemos la primera escena de la película y la banda sonora. Ahora hace falta un guionista que conecte las historias del conductor gordo y amable, de la chica de la peluquería de perros, de la señora del cajero automático... Podría salir un peliculón.

Fernando dijo...

Me parece que es como lo explicas, Yeste: nuestra visión nunca es igual, pero esto no depende de nuestra voluntad.

Me alegro, Alma, gracias.

Qué bondadosa, Ojo Humano, gracias.

Qué casualidad con Alma, María Jesús, gracias.

Hummm... Basta con que haya salido un post, Don Javier, gracias.

Ignacio Trujillo dijo...

Qué bueno. Qué sensación esa de ver las cosas como en una peli, por la música Pasa igual con los auriculares. El mundo se transforma. O quizá veamos su profunda y exacta realidad.

Fernando dijo...

Fue una buena sorpresa, Ignacio, lo último que me esperaba al coger el autobús.