Hace un año, yo no tenía blog. Cuando Juan Ignacio me preguntó por él, le respondí que no tenía porque no tenía nada que contar. Lo pensaba de verdad.
Días después caminaba por un parque muy bonito cercano a mi trabajo. Es éste un parque nuevo, con cipreses, con un suelo inclinado que acaba en un muro. Los días que llueve, la lluvia arrastra el agua y el barro de todo el parque, y como el muro no tiene un buen desagüe, se forma una charca, una charca con mucha agua en la que se reflejan el cielo y los edificios y las nubes que llueven. Cuando deja de llover y sale el sol, el agua se va evaporando poco a poco, y va dejando una mancha de barro maloliente, que ya no se va nunca. Viendo todo esto aquel día, me dije: “Si yo tuviera un blog, al menos podría hacer una entrada, una única entrada, en que contara que cerca de mi trabajo hay un parque nuevo, con cipreses, con un suelo inclinado que acaba en un muro ...”.
Y así empezó todo.
Curiosamente, el post sobre el parque inclinado no apareció nunca, hasta hoy: hace un año vinieron las elecciones españolas, las lecturas del Evangelio, la vida de Madrid, las dudas, los libros, y nunca me volví a acordar del parque y de su charca, hasta hoy.
Un año después, sólo puedo deciros una cosa: ¡¡gracias por seguir ahí!!
jueves, 26 de febrero de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
Miércoles de ceniza
“No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera”.
(¿Lope de Vega? ¿Anónimo?)
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera”.
(¿Lope de Vega? ¿Anónimo?)
viernes, 20 de febrero de 2009
Desgana y gana
Hay algo extraño en esto: cómo a veces, tras unas semanas de éxitos, tu vida cae en la desgana, precisamente cuando viene el buen tiempo.
La desgana se relaciona con las dudas sobre la utilidad de tu vida y con las dudas sobre si estás empleando acertadamente ese tiempo que se te escapa.
Para salir adelante hay, primero, que rezar. Y luego volver a los inicios: hacer pequeños actos de voluntad, proponerte cositas muy cercanas, salir a pasear, no dejar las cosas para mañana, no sentir compasión de ti mismo.
...
Vinculada con la desgana está la gana, la gana como motor de la vida, dejo de leer porque tengo gana de merendar, dejo de merendar porque ya no tengo gana, dejo de estar en casa porque tengo gana de que me dé el aire, dejo de pasear porque tengo gana de sentarme: lo mismo que uno ha reprochado a los jóvenes actuales, la gana como motor de la vida, en vez de la razón o la disciplina
(y es que, sí, tras tanta angustia, mis amigos han tenido una niña, gracias a Dios, y no sé porqué no tengo gana de mandarles flores, como es mi costumbre cada vez que nace alguien).
La desgana se relaciona con las dudas sobre la utilidad de tu vida y con las dudas sobre si estás empleando acertadamente ese tiempo que se te escapa.
Para salir adelante hay, primero, que rezar. Y luego volver a los inicios: hacer pequeños actos de voluntad, proponerte cositas muy cercanas, salir a pasear, no dejar las cosas para mañana, no sentir compasión de ti mismo.
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Vinculada con la desgana está la gana, la gana como motor de la vida, dejo de leer porque tengo gana de merendar, dejo de merendar porque ya no tengo gana, dejo de estar en casa porque tengo gana de que me dé el aire, dejo de pasear porque tengo gana de sentarme: lo mismo que uno ha reprochado a los jóvenes actuales, la gana como motor de la vida, en vez de la razón o la disciplina
(y es que, sí, tras tanta angustia, mis amigos han tenido una niña, gracias a Dios, y no sé porqué no tengo gana de mandarles flores, como es mi costumbre cada vez que nace alguien).
lunes, 16 de febrero de 2009
Primavera, uy y ópera
Por primera vez en muchos meses, por la mañana vuelvo a oír a los pájaros cantando. ¿Serán, otra vez, vencejos?.
...
De camino al trabajo casi veo un accidente de coches y casi veo un atropello, mi propio autobús habría atropellado a una señora idiota-imprudente. Por dos veces digo "¡uy!" pegando un grito algo histérico. Sin duda, va a ser un día especial.
...
Voy a la ópera, Faust-ball, en el teatro Real de Madrid, ópera española contemporánea. Al acabar, me leo el programa, a ver si el libreto lo ha escrito Rodríguez Zapatero o su Ministra de Educación: la protagonista decide hacerse lesbiana y se enamora de una amazona gorda que pasea por ahí y tienen un hija por clonación pero sale un juez facha, como del PP, con peluca y todo, y condena a morir a la niña, y la protagonista se quiere morir y pide (así, con todas su letras) la eutanasia. Sólo faltó un aborto en escena. Por si hubiera poca propaganda, todas las mujeres de la obra son buenas e inteligentes y aman al amor y todos los hombres (incluido el diablo) son malos y violentos y aman a la guerra.
Eso sí, el decorado era bueno.
...
De camino al trabajo casi veo un accidente de coches y casi veo un atropello, mi propio autobús habría atropellado a una señora idiota-imprudente. Por dos veces digo "¡uy!" pegando un grito algo histérico. Sin duda, va a ser un día especial.
...
Voy a la ópera, Faust-ball, en el teatro Real de Madrid, ópera española contemporánea. Al acabar, me leo el programa, a ver si el libreto lo ha escrito Rodríguez Zapatero o su Ministra de Educación: la protagonista decide hacerse lesbiana y se enamora de una amazona gorda que pasea por ahí y tienen un hija por clonación pero sale un juez facha, como del PP, con peluca y todo, y condena a morir a la niña, y la protagonista se quiere morir y pide (así, con todas su letras) la eutanasia. Sólo faltó un aborto en escena. Por si hubiera poca propaganda, todas las mujeres de la obra son buenas e inteligentes y aman al amor y todos los hombres (incluido el diablo) son malos y violentos y aman a la guerra.
Eso sí, el decorado era bueno.
sábado, 14 de febrero de 2009
Primavera y crisis
Por primera vez en muchos meses,
puedes salir a la calle sin bufanda,
no maldices al amigo que te hace esperar en la esquina,
los árboles tienen yemas en las ramitas, a punto de reventar.
...
Bandadas de taxis dan vueltas y vueltas por la ciudad,
como pájaros con un ojo verde buscando una presa.
En la estación de Atocha, cerca de casa,
forman una enorme fila, triste,
horas y horas,
atascando el tráfico. La policía ha de intervenir, a veces, y echar a unos cuantos.
Una mujer llora en la radio: se le está acabando el seguro de paro, y después no va a tener ni trabajo ni nada. ¿Qué va a hacer? ¿Llevar a su hijo a un comedor de Cáritas?
puedes salir a la calle sin bufanda,
no maldices al amigo que te hace esperar en la esquina,
los árboles tienen yemas en las ramitas, a punto de reventar.
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Bandadas de taxis dan vueltas y vueltas por la ciudad,
como pájaros con un ojo verde buscando una presa.
En la estación de Atocha, cerca de casa,
forman una enorme fila, triste,
horas y horas,
atascando el tráfico. La policía ha de intervenir, a veces, y echar a unos cuantos.
Una mujer llora en la radio: se le está acabando el seguro de paro, y después no va a tener ni trabajo ni nada. ¿Qué va a hacer? ¿Llevar a su hijo a un comedor de Cáritas?
jueves, 12 de febrero de 2009
Eluana
La radio de los obispos españoles dedica un programa a Eluana, tras su muerte. Tienen el gran acierto de no plantearlo desde un punto de vista ético, o médico, o político, sino humano. Eluana no estaba enchufada a una máquina, no era un vegetal, sino que -nos cuentan- respiraba ella sola, hacía sus funciones vitales ella sola, digería ella sola. El programa, la corresponsal de la radio en Roma, habló con las monjas que la cuidaron durante casi 15 años: contaron cómo a veces reaccionaba cuando iba a visitarla un familiar querido, o las sorellas le demostraban cariño, ahí se notaba un distinto ritmo de respiración o algún gesto peculiar en la cara, igual que nos pasa a los conscientes, aunque queramos reprimirlo. Añadían las monjas que a veces era capaz de tragar ella sola un yógur, o una sopa. En fin, la monja se emocionó cuando contó que se despidieron de ella, cuando se la llevaron para matarla, y que les pareció ver un rastro de dolor en su cara.
Todo esto me emocionó, y me sorprendió, mientras lavaba los platos, porque durante estas semanas de discusión no había oído ninguna explicación de su situación real: se había dado la imagen de que Eluana era ya, poco menos, una flor o un árbol. No: lo ocurrido es como si a alguien se le han cortado las manos, hay que darle de comer, y se le dice "mira, como no te puedes alimentar a ti mismo, será mejor dejarte morir".
...
Yo no voy a entrar en el tema moral o político del asunto, porque ya hay mucha gente, muchos blogueros, que lo han hecho muy bien. Sólo querría apuntar que este caso, y el de la sedaciones masivas que hubo en el hospital de Leganés, en Madrid, demuestran una cosa: que no es cierto que la eutanasia sea una decisión libre de una persona libre sobre su futuro, como nos venden, sino la decisión de otros (por ejemplo, la familia o los médicos) sobre la vida ajena. Y esto es muy tremendo: ¿cuántos meses ha de estar un enfermo en estado vegetativo para que ya su familia sea dueña de su vida y pueda decidir dejar de alimentarla?
Todo esto me emocionó, y me sorprendió, mientras lavaba los platos, porque durante estas semanas de discusión no había oído ninguna explicación de su situación real: se había dado la imagen de que Eluana era ya, poco menos, una flor o un árbol. No: lo ocurrido es como si a alguien se le han cortado las manos, hay que darle de comer, y se le dice "mira, como no te puedes alimentar a ti mismo, será mejor dejarte morir".
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Yo no voy a entrar en el tema moral o político del asunto, porque ya hay mucha gente, muchos blogueros, que lo han hecho muy bien. Sólo querría apuntar que este caso, y el de la sedaciones masivas que hubo en el hospital de Leganés, en Madrid, demuestran una cosa: que no es cierto que la eutanasia sea una decisión libre de una persona libre sobre su futuro, como nos venden, sino la decisión de otros (por ejemplo, la familia o los médicos) sobre la vida ajena. Y esto es muy tremendo: ¿cuántos meses ha de estar un enfermo en estado vegetativo para que ya su familia sea dueña de su vida y pueda decidir dejar de alimentarla?
miércoles, 11 de febrero de 2009
Posts breves
La perfecta reflexión del maestro Enrique García Maíquez
(maestro de blogueros, maestro de escritores, maestro de jóvenes) sobre el tamaño de los posts (bueno, de los artículos) y mi simpática respuesta me hacen añorar mis posts breves, claros, sencillos, fáciles, de aquel verano.
(Y más: la hermana Josefina sobre el contenido: "siempre escribo sobre lo que me importa; pero, también, que no escribo sobre todo lo que me importa". ¿No es así en tu caso, también?)
(maestro de blogueros, maestro de escritores, maestro de jóvenes) sobre el tamaño de los posts (bueno, de los artículos) y mi simpática respuesta me hacen añorar mis posts breves, claros, sencillos, fáciles, de aquel verano.
(Y más: la hermana Josefina sobre el contenido: "siempre escribo sobre lo que me importa; pero, también, que no escribo sobre todo lo que me importa". ¿No es así en tu caso, también?)
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