Como todos los años, voy a la basílica de San Miguel (del Opus Dei) a visitar su belén. Está bien, es agradable, tiene el detalle de tener en un rincón a San Josemaría Escrivá; pero yo echo de menos la montaña que ponían antes, en una cueva estaba el portal de Belén, en otra la expulsión de Adán y Eva, más allá la huida a Egipto, acá el sepulcro de Jesús tras la resurrección y -arriba de todo- la crucifixión. Con estos elementos, por muy burro o ateo que fuera uno, no podía dejar de vincular Belén con toda la historia de la Salvación.
...
Voy contento y relajado por la calle. La gente lo nota y me hace preguntas: dónde está el Rastro, dónde está el Palacio Real, por qué tarda tanto en venir el autobús Circular.
...
Como todos los años, espero con ilusión la gran Misa de las Familias, convocada por el Arzobispado y organizada por los neocatecumenales de Kiko Argüello. Este año, no sé por qué, no ha sido el domingo de la Sagrada Familia sino que lo será el próximo, el 2 de enero.
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miércoles, 29 de diciembre de 2010
lunes, 27 de diciembre de 2010
Navidad en Madrid (I)
Cena de Nochebuena sólo con mi madre y con mi hermana la soltera. Impresionaba ver tan vacía la mesa, donde hace años llegamos a cenar nueve personas. Por una gracia especial de Dios, evitamos murmurar de las cuñadas y los cuñados, culpables (junto a la muerte) de tanto hueco.
Lo pasamos bien.
El día de Navidad vienen todos, de nuevo.
...
Como siempre, mis vecinas lavan y tienden los manteles buenos, usados el 24 y el 25. El sol ilumina las telas blancas agitadas por el aire, y el patio se llena de luz, como si fuera a pasar la procesión del Corpus.
...
Como siempre, el adorno más efímero de Madrid es un gran muñeco de nieve hinchable que ponen en un balcón cerca de mi trabajo, días después de la Inmaculada. A la semana siguiente ya ha perdido el aire, reposa flácido sobre la barandilla, y para el día de Navidad ya lo han retirado.
Lo pasamos bien.
El día de Navidad vienen todos, de nuevo.
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Como siempre, mis vecinas lavan y tienden los manteles buenos, usados el 24 y el 25. El sol ilumina las telas blancas agitadas por el aire, y el patio se llena de luz, como si fuera a pasar la procesión del Corpus.
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Como siempre, el adorno más efímero de Madrid es un gran muñeco de nieve hinchable que ponen en un balcón cerca de mi trabajo, días después de la Inmaculada. A la semana siguiente ya ha perdido el aire, reposa flácido sobre la barandilla, y para el día de Navidad ya lo han retirado.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Vacaciones en Madrid
Voy a una exposición repartida entre el Museo del Prado y el Palacio Real de Madrid. Explica cómo hubo unos temas y estilos comunes en la pintura que se hacía en España y en la América virreinal, principalmente en el siglo XVII. Han traído cuadros muy buenos de allá, sobre todo de México (DF, Puebla) y de Perú (Lima, Cuzco). Se exponen cuadros inspirados en un mismo grabado, muy similares, unos de España y otros de América, los realizados allá suelen ser más imaginativos y de colores más vivos. A los autores que ya nacieron al otro lado del mar les llaman "neohispanos". No faltan los arcángeles peruanos, ataviados como travestis modernos, con plumas y sombrerazos. El cuadro que más me gustó fue una imposición por la Virgen de la casulla a San Ildefonso; sobre la cabeza de María (sentada al nivel del santo) sobrevuelan ángeles que portan una corona, flores e instrumentos musicales, y que en su perfección parecen venirse sobre el espectador.
En una sala había varias Santa Teresas de Jesús, austeras las españolas, doradas y barrocas las americanas. Un profesor le pregunta a los alumnos adolescentes que quién fue esa santa. "Una santa de Madrid", "una santa francesa", "una santa de Sevilla", "la mataron en la hoguera", "el Rey se enamoró de ella", "estaba loca". En otra sala del Prado (fuera de la exposición) un guía dice algo al grupo de japoneses ante la Inmaculada de Murillo y todos ríen a carcajadas.
Frío en las mañanas de Madrid, los charcos están helados, hay colas ante las oficinas administrativas, grupos de colegiales vuelan de un lado a otro.
En una sala había varias Santa Teresas de Jesús, austeras las españolas, doradas y barrocas las americanas. Un profesor le pregunta a los alumnos adolescentes que quién fue esa santa. "Una santa de Madrid", "una santa francesa", "una santa de Sevilla", "la mataron en la hoguera", "el Rey se enamoró de ella", "estaba loca". En otra sala del Prado (fuera de la exposición) un guía dice algo al grupo de japoneses ante la Inmaculada de Murillo y todos ríen a carcajadas.
Frío en las mañanas de Madrid, los charcos están helados, hay colas ante las oficinas administrativas, grupos de colegiales vuelan de un lado a otro.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Hojas
Tengo una crisis de ansiedad en el trabajo y he de irme a dar un paseo.
El Ayuntamiento de Madrid está en quiebra y no puede pagar a los barrenderos. Las hojas caídas se amontonan por las calles, como si esto fuera París. Gracias a Dios no llueve, el suelo se convertiría en una trampa mortal de resbalones.
El Ayuntamiento de Madrid está en quiebra y no puede pagar a los barrenderos. Las hojas caídas se amontonan por las calles, como si esto fuera París. Gracias a Dios no llueve, el suelo se convertiría en una trampa mortal de resbalones.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Dos
Dos son los actos sociales que abren la Navidad en Madrid: el mercadillo de Nuevo Futuro, donde las duquesas y las embajadoras venden sillones y dulces, y el Expo-convento, donde se ofrecen dulces y vinos de muchos monasterios de toda España.
Dos son los programas de la tele que hay que ver para comprender nuestra miseria actual: Más allá de la vida, donde una médium habla con familiares muertos de un famoso o de alguien del público, y El juego de tu vida, donde vas ganando dinero si respondes a preguntas tan delicadas como "¿Es cierto que para que evacúes en el baño tu pareja ha de estar a tu lado, dándote la mano?"
Dos son los datos interesantes de la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas: a la pregunta de quién tiene más poder en España el 31% respondió que los bancos y sólo el 26% que el gobierno, casi le ganan las grandes empresas (15%); a la petición de que se valorasen diversas instituciones, la Iglesia no tuvo muy buena puntuación, 3,6 sobre 10, pero aún así ganó al gobierno (3,5) y a los partidos (2,8).
Una es la nueva moda en Madrid: poner una linterna encendida en el collar de tu perro, que va emitiendo una luz oscilante mientras camina. (¿Hace falta decirlo?: se lo he visto ya a dos perros)
Dos son los programas de la tele que hay que ver para comprender nuestra miseria actual: Más allá de la vida, donde una médium habla con familiares muertos de un famoso o de alguien del público, y El juego de tu vida, donde vas ganando dinero si respondes a preguntas tan delicadas como "¿Es cierto que para que evacúes en el baño tu pareja ha de estar a tu lado, dándote la mano?"
Dos son los datos interesantes de la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas: a la pregunta de quién tiene más poder en España el 31% respondió que los bancos y sólo el 26% que el gobierno, casi le ganan las grandes empresas (15%); a la petición de que se valorasen diversas instituciones, la Iglesia no tuvo muy buena puntuación, 3,6 sobre 10, pero aún así ganó al gobierno (3,5) y a los partidos (2,8).
Una es la nueva moda en Madrid: poner una linterna encendida en el collar de tu perro, que va emitiendo una luz oscilante mientras camina. (¿Hace falta decirlo?: se lo he visto ya a dos perros)
viernes, 3 de diciembre de 2010
Miedo
Me despierto asustado.
Soñé que las tres cuerdas de la ropa se deprendían y caían al vacío, y luego también caían las de mis vecinos, llenas de ropa pesada, y en las paredes del patio había nichos con arañas; cada vez me costaba más andar para huir.
Evito las noticias y la radio musical y me arreglo en silencio.
Soñé que las tres cuerdas de la ropa se deprendían y caían al vacío, y luego también caían las de mis vecinos, llenas de ropa pesada, y en las paredes del patio había nichos con arañas; cada vez me costaba más andar para huir.
Evito las noticias y la radio musical y me arreglo en silencio.
jueves, 2 de diciembre de 2010
viernes, 29 de octubre de 2010
Octubre
Miro por la ventana.
Parece nublado
pero en las chimeneas metálicas
se refleja el sol rojo
que amanece
de espaldas a mi casa.
Parece nublado
pero en las chimeneas metálicas
se refleja el sol rojo
que amanece
de espaldas a mi casa.
miércoles, 27 de octubre de 2010
En Madrid
Adelgazo, recupero una americana y varios pantalones de hace varios años. Al abrir mi ropero me siento como un millonario.
.
Ya hace frío por las mañanas, pero no me da la gana sacar el abrigo. Al mediodía, al salir del trabajo, ya hace bueno.
.
Ocurre uno de mis terrores domésticos. Me encuentro con la cuerda de tender la ropa sostenida sólo por una de las argollas, la otra se ha salido, la cuerda cae tensa y la segunda argolla está suspendida frente a la ventana de mi vecina de abajo. Sólo por un milagro la pieza metálica no hizo péndulo al soltarse, se hubiera estrellado contra el cristal de la vecina.
.
Pierde el Deportivo frente a la Real Sociedad. En las horas siguientes las radios sospechan que se va a cesar al entrenador Lotina.
.
Muere Paul, el pulpo alemán que pronosticó nuestra victoria en el Mundial.
.
Ya hace frío por las mañanas, pero no me da la gana sacar el abrigo. Al mediodía, al salir del trabajo, ya hace bueno.
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Ocurre uno de mis terrores domésticos. Me encuentro con la cuerda de tender la ropa sostenida sólo por una de las argollas, la otra se ha salido, la cuerda cae tensa y la segunda argolla está suspendida frente a la ventana de mi vecina de abajo. Sólo por un milagro la pieza metálica no hizo péndulo al soltarse, se hubiera estrellado contra el cristal de la vecina.
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Pierde el Deportivo frente a la Real Sociedad. En las horas siguientes las radios sospechan que se va a cesar al entrenador Lotina.
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Muere Paul, el pulpo alemán que pronosticó nuestra victoria en el Mundial.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Huelga general (y II)
Martes noche, víspera del día de huelga: una furgoneta de reparto de prensa tuvo que salir muy deprisa porque le atacó un piquete, al hacerlo atropelló a una de las asaltantes, que quedó herida grave. A las 0 horas del miércoles un helicóptero empezó a sobrevolar Madrid.
...
Madrugada del miércoles: los piquetes han bloqueado los mercados de alimentación y las estaciones de autobuses ante la pasividad del gobierno y de la policía.
Indicios de la huelga: no han dejado el periódico ABC en la puerta de mi vecina, no han recogido la basura en las calles.
El bar en que paro todos los días a tomar café ha abierto, aunque con las persianas bajadas. También han abierto Caja Madrid y La Caixa, pero no el Banco Popular, qué desilusión.
Me cruzo con un piquete, cuatro tíos fuertes, en manga corta, con los pulgares de las manos metidos en el cinturón y riéndose. Se acercan a un bar abierto, ¿irán a matar al dueño? Les sigo de lejos esperando ver una gran escena, pero al asomarme les veo tomando café y una copita, quizá destruyan todo al acabar, no tengo tiempo para verlo.
No hay autobuses. Bajo al Metro, funciona mejor que los días normales, vamos pocos viajeros, cada vez que se abre la puerta miramos con temor.
El polideportivo del Ayuntamiento está cerrado, han puesto un cartel tipo "Estas instalaciones muncipales permanecerán cautelarmente cerradas en tanto no se constate que existen las condiciones adecuadas para su apertura ordinaria".
En la oficina me pasan la hoja de control de firmas, hemos venido todos, empezando por los afiliados a la UGT.
A media mañana doy un paseo por el barrio: todo está abierto, todo está en calma.
Vuelta a casa: ya funciona el autobús.
A primera hora de la tarde paseo por la Puerta del Sol. El Corte Inglés tiene una vigilancia suave, dos o tres policías, dos o tres vigilantes de seguridad, dos o tres tíos altos de traje. Unos desgraciaos de la CNT pasean gritando "esquiroles, esquiroles", nadie hace caso. Una pintada llama a la guelga.
Cojo un autobús, cruzo Madrid, compro, cojo otro autobús, Madrid ha vuelto a ser una ciudad normal, nadie adivinaría que estamos en huelga general.
Por la noche me cruzo con mis vecinos, furiosos por el fracaso de la huelga y de la manifestación. Intento hacerme el gracioso con un chiste sobre nuestra común condición de funcionarios y se lo toman a mal.
Me duermo oyendo el programa deportivo: el Valencia ha perdido con el Manchester y el Barça ha empatado con un equipo ruso.
...
Madrugada del miércoles: los piquetes han bloqueado los mercados de alimentación y las estaciones de autobuses ante la pasividad del gobierno y de la policía.
Indicios de la huelga: no han dejado el periódico ABC en la puerta de mi vecina, no han recogido la basura en las calles.
El bar en que paro todos los días a tomar café ha abierto, aunque con las persianas bajadas. También han abierto Caja Madrid y La Caixa, pero no el Banco Popular, qué desilusión.
Me cruzo con un piquete, cuatro tíos fuertes, en manga corta, con los pulgares de las manos metidos en el cinturón y riéndose. Se acercan a un bar abierto, ¿irán a matar al dueño? Les sigo de lejos esperando ver una gran escena, pero al asomarme les veo tomando café y una copita, quizá destruyan todo al acabar, no tengo tiempo para verlo.
No hay autobuses. Bajo al Metro, funciona mejor que los días normales, vamos pocos viajeros, cada vez que se abre la puerta miramos con temor.
El polideportivo del Ayuntamiento está cerrado, han puesto un cartel tipo "Estas instalaciones muncipales permanecerán cautelarmente cerradas en tanto no se constate que existen las condiciones adecuadas para su apertura ordinaria".
En la oficina me pasan la hoja de control de firmas, hemos venido todos, empezando por los afiliados a la UGT.
A media mañana doy un paseo por el barrio: todo está abierto, todo está en calma.
Vuelta a casa: ya funciona el autobús.
A primera hora de la tarde paseo por la Puerta del Sol. El Corte Inglés tiene una vigilancia suave, dos o tres policías, dos o tres vigilantes de seguridad, dos o tres tíos altos de traje. Unos desgraciaos de la CNT pasean gritando "esquiroles, esquiroles", nadie hace caso. Una pintada llama a la guelga.
Cojo un autobús, cruzo Madrid, compro, cojo otro autobús, Madrid ha vuelto a ser una ciudad normal, nadie adivinaría que estamos en huelga general.
Por la noche me cruzo con mis vecinos, furiosos por el fracaso de la huelga y de la manifestación. Intento hacerme el gracioso con un chiste sobre nuestra común condición de funcionarios y se lo toman a mal.
Me duermo oyendo el programa deportivo: el Valencia ha perdido con el Manchester y el Barça ha empatado con un equipo ruso.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Vísperas
El martes, festividad de la Exaltación de la Cruz, fui a Misa a la parroquia. En la homilía el párroco explicó que, antes del ofertorio, iba a dar la Extremaunción a un feligrés que dos días después [es decir, hoy jueves] iba a someterse a una operación muy delicada. Así fue, el ungido era un señor no muy mayor, de unos 70 años, delgado, acompañado de su esposa; el celebrante le impuso las manos y le ungió con óleo.
A la salida las señoras le besaban y le deseaban suerte.
Ayer, miércoles, pasé las horas con este hombre muy presente. ¿Cómo se vive cuando sabes que quizá al día siguiente vas a morir en el quirófano?
Amaneció gris, debe ser triste que el que quizá sea tu último día no amanezca lleno de luz, o a lo mejor es al revés, agradeces un tono acorde con tu ánimo. Horas después aclaró e hizo calor, y al anochecer volvió a cubrirse el cielo, ¿viviría él esto como sucesivos mensajes de Dios sobre sus posibilidades de éxito?
En la oficina pensé ¿a qué dedica uno las horas en su posible último día? Se me ocurrió que yo, si conservara el ánimo y tuviera la maleta hecha, pasaría varias horas en el Museo del Prado, en el Jardín Botánico y en el Parque del Retiro, donde tantas horas he sido feliz. Desde luego, evitaría quedarme en casa llamando a todos mis conocidos, como quien se va de viaje a Australia.
Quizá por la tarde fue a Misa; de haber leído la biografía del Cura de Ars, podría decir aquella frase que me impresionó, "Es triste comulgar por última vez", en la hipótesis de que las cosas no fueran bien.
En fin, si le gusta el fútbol tuvo mucha suerte: retransmitieron el Real Madrid-Ajax, parece ser que fue un gran partido; el Madrid ganó 2-0. A lo mejor lo vio como un buen augurio.
Por la noche me costó dormirme.
Hoy el cielo ha amanecido cubierto, y al poco ha empezado a llover.
A la salida las señoras le besaban y le deseaban suerte.
Ayer, miércoles, pasé las horas con este hombre muy presente. ¿Cómo se vive cuando sabes que quizá al día siguiente vas a morir en el quirófano?
Amaneció gris, debe ser triste que el que quizá sea tu último día no amanezca lleno de luz, o a lo mejor es al revés, agradeces un tono acorde con tu ánimo. Horas después aclaró e hizo calor, y al anochecer volvió a cubrirse el cielo, ¿viviría él esto como sucesivos mensajes de Dios sobre sus posibilidades de éxito?
En la oficina pensé ¿a qué dedica uno las horas en su posible último día? Se me ocurrió que yo, si conservara el ánimo y tuviera la maleta hecha, pasaría varias horas en el Museo del Prado, en el Jardín Botánico y en el Parque del Retiro, donde tantas horas he sido feliz. Desde luego, evitaría quedarme en casa llamando a todos mis conocidos, como quien se va de viaje a Australia.
Quizá por la tarde fue a Misa; de haber leído la biografía del Cura de Ars, podría decir aquella frase que me impresionó, "Es triste comulgar por última vez", en la hipótesis de que las cosas no fueran bien.
En fin, si le gusta el fútbol tuvo mucha suerte: retransmitieron el Real Madrid-Ajax, parece ser que fue un gran partido; el Madrid ganó 2-0. A lo mejor lo vio como un buen augurio.
Por la noche me costó dormirme.
Hoy el cielo ha amanecido cubierto, y al poco ha empezado a llover.
domingo, 12 de septiembre de 2010
En Madrid
Va llegando el otoño: cada vez es más difícil encontrar higos en las fruterías.
Abro mi viejo mapa de Madrid y se rasga en dos, como el velo del templo. Casualmente, la parte norte de la ciudad queda en mi mano derecha y la sur en la izquierda.
Comprendo que mi vida necesita un nuevo afán cultural, un nuevo esfuerzo intelectual: me compro Tintín en el Tíbet.
Alguna noche me duermo con la ventana abierta y al despertar me la encuentro cerrada.
Voy a la frutería mala del barrio, regentada por árabes. Sobre la cabeza empañolada de la cajera admiro, como siempre, la colección de billetes del mundo, clavados en un tablón. Ahí están Ché Guevara, Sadam Hussein, Isabel II joven, Isabel II vieja, Gandhi, Mao y hasta el Hernán Cortés del último billete de 1.000 pesetas, antes del euro.
Abro mi viejo mapa de Madrid y se rasga en dos, como el velo del templo. Casualmente, la parte norte de la ciudad queda en mi mano derecha y la sur en la izquierda.
Comprendo que mi vida necesita un nuevo afán cultural, un nuevo esfuerzo intelectual: me compro Tintín en el Tíbet.
Alguna noche me duermo con la ventana abierta y al despertar me la encuentro cerrada.
Voy a la frutería mala del barrio, regentada por árabes. Sobre la cabeza empañolada de la cajera admiro, como siempre, la colección de billetes del mundo, clavados en un tablón. Ahí están Ché Guevara, Sadam Hussein, Isabel II joven, Isabel II vieja, Gandhi, Mao y hasta el Hernán Cortés del último billete de 1.000 pesetas, antes del euro.
viernes, 13 de agosto de 2010
Santiago y La Rioja
Pasamos unos días en Santiago de Compostela, donde este año se celebra el Año Santo. Hay miles de peregrinos que han venido andando 100 kilómetros desde Sarriá (provincia de Lugo) e incluso algunos han hecho 700, desde Roncesvalles, en la frontera con Francia. Hay que esperar una hora para entrar por la Puerta Santa y abrazar la imagen de Santiago. ¿Cuánto hay de fe, cuánto de superstición y cuánto de folclore? Imposible saberlo. Te entregan un papel recordando que la indulgencia plenaria se gana no por abrazar la imagen, sino por confesar y comulgar 15 días antes / después de la visita.
Tenemos mucha suerte: en una de las Misas en la Catedral ponen en marcha el botafumeiro, el gigantesco inciensario movido por 7 hombres que, sin duda, harán funcionar en noviembre, durante la visita de Benedicto.
Pasamos unos días en La Rioja, la provincia productora del importante vino rioja. Por todos los lados, vayas donde vayas, el suave paisaje está cubierto de viñas, millones de viñas perfectamente alineadas, filas que se pierden en el horizonte. En todos los pueblos hay su bodega, que puedes visitar, y su tienda de vinos caros. ¿No es una lástima que yo sea más de vino blanco? Visitamos Santo Domingo de la Calzada, en cuya bonita Catedral viven un gallo y una gallina vivos, en recuerdo de un milagro del Santo titular. A veces, en medio del silencio, se ponen a cacarear.
Paso unos días en Madrid, donde aún hay banderas de España en los balcones, festejando el Mundial. Nada más llegar veo cómo un coche arrolla a un motorista, nadie le ayuda a levantarse. De golpe cambia el tiempo, de tener más de 30º pasamos a un día frío y ventoso, como un mal augurio del futuro de España. Al menos son las fiestas de nuestra Virgen de la Paloma. "Por ser la Virgen / de la Paloma / un mantón de la Chi-na-na / Chi-na-na / Chi-na-na, / un mantón de la Chi-na-na / te voy a regalar / ¡te voy a regalar!".
Hasta muy pronto.
Tenemos mucha suerte: en una de las Misas en la Catedral ponen en marcha el botafumeiro, el gigantesco inciensario movido por 7 hombres que, sin duda, harán funcionar en noviembre, durante la visita de Benedicto.
Pasamos unos días en La Rioja, la provincia productora del importante vino rioja. Por todos los lados, vayas donde vayas, el suave paisaje está cubierto de viñas, millones de viñas perfectamente alineadas, filas que se pierden en el horizonte. En todos los pueblos hay su bodega, que puedes visitar, y su tienda de vinos caros. ¿No es una lástima que yo sea más de vino blanco? Visitamos Santo Domingo de la Calzada, en cuya bonita Catedral viven un gallo y una gallina vivos, en recuerdo de un milagro del Santo titular. A veces, en medio del silencio, se ponen a cacarear.
Paso unos días en Madrid, donde aún hay banderas de España en los balcones, festejando el Mundial. Nada más llegar veo cómo un coche arrolla a un motorista, nadie le ayuda a levantarse. De golpe cambia el tiempo, de tener más de 30º pasamos a un día frío y ventoso, como un mal augurio del futuro de España. Al menos son las fiestas de nuestra Virgen de la Paloma. "Por ser la Virgen / de la Paloma / un mantón de la Chi-na-na / Chi-na-na / Chi-na-na, / un mantón de la Chi-na-na / te voy a regalar / ¡te voy a regalar!".
Hasta muy pronto.
martes, 27 de julio de 2010
Basura
Me refiero al Ayuntamiento de Madrid, claro. Y también, en un sentido más amplio, a la degeneración de la democracia española en algunos temas.
El Ayuntamiento aprobó una nueva Ordenanza de Limpieza.
Imagínate que una noche vuelves tarde a tu casa. Imagínate que te encuentras a varios empleados municipales abriendo las bolsas de la basura de tu portal, y en concreto abriendo una que dejaste tú. Imagínate ver ahí, tirados en el suelo, tus cáscaras de plátano, tus medias rotas, tus fotos viejas: un empleado ilumina todo con su linterna, quizá otro vaya tomando notas o fotos. Imagínate que encuentran lo que buscan, que has tirado un recipiente de plástico en la bolsa normal o un hueso de pollo en la bolsa amarilla. ¡Ya te pueden multar! Imagínatelos buscando un recibo hecho trozos, una carta, una factura, una foto, cualquier cosa que te identifique.
Y ¿si no encuentran tus datos, si tú has tenido cuidado de quemar lo que te pueda delatar? La multa le cae a la comunidad de vecinos. Pero ¿qué culpa tiene?, ¿qué pasa si -como en la parábola de la cizaña- la bolsa con detritus equivocados la ha dejado un enemigo vuestro, de otra comunidad? La multa le cae a la comunidad de vecinos.
Por una vez, la Justicia ha funcionado bien, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid ha anulado estas locuras: lo de la inspección de tu bolsa de basura porque eso (tus porquerías) está amparado por la intimidad constitucional; lo de la multa a la comunidad porque es crear una responsabilidad objetiva que no tiene amparo en la Ley.
Ganó la libertad.
El Ayuntamiento aprobó una nueva Ordenanza de Limpieza.
Imagínate que una noche vuelves tarde a tu casa. Imagínate que te encuentras a varios empleados municipales abriendo las bolsas de la basura de tu portal, y en concreto abriendo una que dejaste tú. Imagínate ver ahí, tirados en el suelo, tus cáscaras de plátano, tus medias rotas, tus fotos viejas: un empleado ilumina todo con su linterna, quizá otro vaya tomando notas o fotos. Imagínate que encuentran lo que buscan, que has tirado un recipiente de plástico en la bolsa normal o un hueso de pollo en la bolsa amarilla. ¡Ya te pueden multar! Imagínatelos buscando un recibo hecho trozos, una carta, una factura, una foto, cualquier cosa que te identifique.
Y ¿si no encuentran tus datos, si tú has tenido cuidado de quemar lo que te pueda delatar? La multa le cae a la comunidad de vecinos. Pero ¿qué culpa tiene?, ¿qué pasa si -como en la parábola de la cizaña- la bolsa con detritus equivocados la ha dejado un enemigo vuestro, de otra comunidad? La multa le cae a la comunidad de vecinos.
Por una vez, la Justicia ha funcionado bien, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid ha anulado estas locuras: lo de la inspección de tu bolsa de basura porque eso (tus porquerías) está amparado por la intimidad constitucional; lo de la multa a la comunidad porque es crear una responsabilidad objetiva que no tiene amparo en la Ley.
Ganó la libertad.
lunes, 26 de julio de 2010
Resurrección
La señora que vive frente a mi parada del autobús,
la que estaba muerta o muy enferma por no poner la bandera de España durante el Mundial
como era costumbre en ella
¡ha resucitado!
y ayer, día de Santiago, patrón de España,
volvió a colgar la bandera nacional.
la que estaba muerta o muy enferma por no poner la bandera de España durante el Mundial
como era costumbre en ella
¡ha resucitado!
y ayer, día de Santiago, patrón de España,
volvió a colgar la bandera nacional.
domingo, 25 de julio de 2010
Melancolía
Como el enfermo muy creyente
al que le han dicho que va a morir pronto
y sabe que pronto estará mejor, en el Cielo,
pero le da pena dejar de vivir,
como el propio Jesús,
contento de volver al Padre,
pero triste por dejar a sus amigos y este mundo,
así estoy yo,
melancólico,
pensando "el sábado que viene, a estas horas, estaré en ..., y el otro sábado en ..., y el otro en ...",
y es que amo Madrid
y las cosas de Madrid
y me da pena irme
aunque sea de vacaciones.
Vivo, pues,
intensamente,
como el enfermo que se va a morir,
voy al Prado,
voy al Jardín Botánico,
ando por la calle a las 3 de la tarde por el sol con 40º,
cocino vichyssoise (patata, puerros, nata líquida),
leo, leo muchísimo,
escribo "Melancolía".
al que le han dicho que va a morir pronto
y sabe que pronto estará mejor, en el Cielo,
pero le da pena dejar de vivir,
como el propio Jesús,
contento de volver al Padre,
pero triste por dejar a sus amigos y este mundo,
así estoy yo,
melancólico,
pensando "el sábado que viene, a estas horas, estaré en ..., y el otro sábado en ..., y el otro en ...",
y es que amo Madrid
y las cosas de Madrid
y me da pena irme
aunque sea de vacaciones.
Vivo, pues,
intensamente,
como el enfermo que se va a morir,
voy al Prado,
voy al Jardín Botánico,
ando por la calle a las 3 de la tarde por el sol con 40º,
cocino vichyssoise (patata, puerros, nata líquida),
leo, leo muchísimo,
escribo "Melancolía".
lunes, 19 de julio de 2010
Julio en Madrid
Quito con pena la bandera de mi ventana. ¿Cuántos años pasarán hasta que vuelva a ponerla? La boda del Príncipe Felipe, algunos aniversarios de la matanza del 11 de marzo, la Copa de Europa de 2008, ...
...
Quien no la puso fue la señora de la que os hablé, la que era tan aficionada a poner la de España o la del Vaticano. No la puso ni el día de la final. Debe estar muy enferma o muerta.
...
Sigue la crisis: en mi barrio abren dos negocios más de "Compro oro".
...
Cierra por jubilación la tintorería de la que os hablé. ¿Quién coserá ahora el borde de mi manta?
...
Voy a los toros. A mi lado, una extranjera joven llora cuando muere el 1º. En el 6º ya se ha integrado y es la que más grita y aplaude.
...
Quien no la puso fue la señora de la que os hablé, la que era tan aficionada a poner la de España o la del Vaticano. No la puso ni el día de la final. Debe estar muy enferma o muerta.
...
Sigue la crisis: en mi barrio abren dos negocios más de "Compro oro".
...
Cierra por jubilación la tintorería de la que os hablé. ¿Quién coserá ahora el borde de mi manta?
...
Voy a los toros. A mi lado, una extranjera joven llora cuando muere el 1º. En el 6º ya se ha integrado y es la que más grita y aplaude.
viernes, 16 de julio de 2010
Estado y sociedad
El autobús que me lleva al trabajo pasa por una zona abierta dentro de Madrid, sin casas. Hasta hace unos meses era un descampado, un área de tierra en la que nacían libremente yerbas y flores, donde los vecinos llevaban a los perros a correr y a lo otro.
Llegó el Plan E, y con los euritos el Ayuntamiento urbanizó la zona: asfaltaron todo, hicieron un aparcamiento, pusieron bancos y, en medio, dejaron un espacio de tierra. Ahí colocaron filas de flores, quizá claveles, muy ordenaditas, con una manguera agujereada entre ellas: a alguna hora del día soltará el agua necesaria para que vivan. Tras esto el Ayuntamiento se volvió a olvidar de la zona.
¿Leíste la parábola del trigo y la cizaña? Acá yo he visto que es cierta: pronto, entre las flores, empezaron a salir unas espigas feas, sin gracia, de color verdoso que con el sol se pusieron amarillas. Pero el Ayuntamiento no vino.
Ya por dos veces he visto desde el autobús a una mujer vieja arreglando esto. Sin duda, debe vivir en alguna de las casas pobres de la zona y le molesta ver el espectáculo desde su ventana. Llega con un cubo, se arremanga la falda y con furia, con sus manos, sin tijeras, empieza a arrancar la cizaña y a tirarla al cubo. Al día siguiente sólo hay flores, de nuevo.
Llegó el Plan E, y con los euritos el Ayuntamiento urbanizó la zona: asfaltaron todo, hicieron un aparcamiento, pusieron bancos y, en medio, dejaron un espacio de tierra. Ahí colocaron filas de flores, quizá claveles, muy ordenaditas, con una manguera agujereada entre ellas: a alguna hora del día soltará el agua necesaria para que vivan. Tras esto el Ayuntamiento se volvió a olvidar de la zona.
¿Leíste la parábola del trigo y la cizaña? Acá yo he visto que es cierta: pronto, entre las flores, empezaron a salir unas espigas feas, sin gracia, de color verdoso que con el sol se pusieron amarillas. Pero el Ayuntamiento no vino.
Ya por dos veces he visto desde el autobús a una mujer vieja arreglando esto. Sin duda, debe vivir en alguna de las casas pobres de la zona y le molesta ver el espectáculo desde su ventana. Llega con un cubo, se arremanga la falda y con furia, con sus manos, sin tijeras, empieza a arrancar la cizaña y a tirarla al cubo. Al día siguiente sólo hay flores, de nuevo.
jueves, 8 de julio de 2010
¡España! (¿Y la apuesta?)
Ayer ocurrió el milagro en el que yo no creía. Por primera vez España jugará la final del Mundial.
¡Viva el pulpo Paul!,
¡¡viva San Fermín!!
Todos los jugadores españoles hicieron un partidazo, pero especialmente el portero Iker Casillas, que paró varios goles inevitables, y Pedrito (del Barcelona), el jugador tímido del que os hablé, que ayer aprovechó muy bien la ocasión que le dio Vicente del Bosque. Hubo un golazo de Puyol, defensa (del Barcelona), que se suma a la lista de goleadores anteriores, Villa (del Barcelona) e Iniesta (del Barcelona).
Después hubo una gran celebración por las calles de Madrid. El único punto gamberro fue la Puerta del Sol, donde las campanadas de Nochevieja, con la gente pegando botes en la fuente, sobre los kioskos y sobre la entrada a la estación del tren. La nota sórdida, como siempre, la puso la Policía Municipal, que en una noche tan histórica empezó a poner controles de alcoholemia para recaudar unos euritos.
...
¿Y nuestra apuesta? Mañana se reúne el jurado y decidirá los ganadores, no os pongáis nerviosos.
¡Viva el pulpo Paul!,
¡¡viva San Fermín!!
Todos los jugadores españoles hicieron un partidazo, pero especialmente el portero Iker Casillas, que paró varios goles inevitables, y Pedrito (del Barcelona), el jugador tímido del que os hablé, que ayer aprovechó muy bien la ocasión que le dio Vicente del Bosque. Hubo un golazo de Puyol, defensa (del Barcelona), que se suma a la lista de goleadores anteriores, Villa (del Barcelona) e Iniesta (del Barcelona).
Después hubo una gran celebración por las calles de Madrid. El único punto gamberro fue la Puerta del Sol, donde las campanadas de Nochevieja, con la gente pegando botes en la fuente, sobre los kioskos y sobre la entrada a la estación del tren. La nota sórdida, como siempre, la puso la Policía Municipal, que en una noche tan histórica empezó a poner controles de alcoholemia para recaudar unos euritos.
...
¿Y nuestra apuesta? Mañana se reúne el jurado y decidirá los ganadores, no os pongáis nerviosos.
domingo, 27 de junio de 2010
Plaza de Canalejas
Han pintado uno de los edificios de la plaza de Canalejas, lo he visto hoy por primera vez. Es ésta una de las plazas más bonitas de Madrid, circular, entre la Puerta del Sol y el Congreso de los Diputados. Se hizo al inicio del siglo XX, con enormes edificios historicistas, de buen gusto, llenos de columnas, frontones, estatuas y otros recuerdos de la arquitectura clásica española.
El edifico que han pintado ahora siempre tuvo un color gris, así fue desde que yo era joven, así que pensé que era su color original, imitando piedra. Ahora lo han puesto con unos colores muy alegres, vainilla y rojo, con algunos detalles blancos y rojos oscuros. El resultado es bonito. Me quedé admirándolo: las columnas son de un color, su capitel de otro, la base en la que reposan del mismo color que el capitel, todo muy artesanal, muy cuidado, como en un pastel hortera de bodas.
Pasear por Madrid es para mí un gran placer, más puro, más espontáneo, que ir al cine o al museo. Acabo teniendo familiaridad con las calles por las que voy. Cuando hay un gran cambio, como la pintura de este edificio, es como cuando en una boda o en un bautizo ves a un familiar que se ha operado de algo visible: ya nada volverá a ser como antes, las veces en que le vas a volver a ver ya será con una nariz más grande, con menos cintura o sin bolsas en los párpados.
O de color vainilla, rojo y blanco.
El edifico que han pintado ahora siempre tuvo un color gris, así fue desde que yo era joven, así que pensé que era su color original, imitando piedra. Ahora lo han puesto con unos colores muy alegres, vainilla y rojo, con algunos detalles blancos y rojos oscuros. El resultado es bonito. Me quedé admirándolo: las columnas son de un color, su capitel de otro, la base en la que reposan del mismo color que el capitel, todo muy artesanal, muy cuidado, como en un pastel hortera de bodas.
Pasear por Madrid es para mí un gran placer, más puro, más espontáneo, que ir al cine o al museo. Acabo teniendo familiaridad con las calles por las que voy. Cuando hay un gran cambio, como la pintura de este edificio, es como cuando en una boda o en un bautizo ves a un familiar que se ha operado de algo visible: ya nada volverá a ser como antes, las veces en que le vas a volver a ver ya será con una nariz más grande, con menos cintura o sin bolsas en los párpados.
O de color vainilla, rojo y blanco.
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