Queridos amigos:
Me voy unos días de vacaciones a Levante, a la playa.
Espero que tengáis días felices.
Siento no haber escrito más.
Hasta pronto.
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viernes, 3 de agosto de 2018
viernes, 28 de julio de 2017
Vacaciones
Queridos amigos:
Me voy de vacaciones: unos días al norte de España y otros a Sicilia.
Acordaos de mí; yo me acordaré de vosotros.
Hasta pronto.
Me voy de vacaciones: unos días al norte de España y otros a Sicilia.
Acordaos de mí; yo me acordaré de vosotros.
Hasta pronto.
viernes, 2 de septiembre de 2016
He visto
He visto el cielo de Pontevedra cubierto de niebla a primera hora de la mañana. Pero no era niebla sino el humo de diez incendios. Pasó un hidroavión volando bajo.
He visto el vendaval llamado Levante barriendo los pueblos de Cádiz en lo alto de las montañas. Las abuelas del lugar se sujetaban el sombrero con la mano para evitar perderlo.
He visto el English breakfast que tomé en Gibraltar a la hora de comer: alubias pintas, salchichas, huevos, pan con mantequilla. He visto los monos de Gibraltar junto al cartel en que se hablaba de ellos, sospeché que eran funcionarios o espías del Gobierno de Su Majestad.
He visto en Ceuta placas o recuerdos o edificios de los gallegos, los castellanos, los andaluces, de todos los españoles que mantuvieron y mantienen un trocito de España en el norte de África.
He visto la tumba de la Duquesa de Alba junto al Cristo de los Gitanos, en Sevilla. "Nuestra hermana", la llamaban, no creo que en vida ella lo hubiera tolerado.
He visto el vendaval llamado Levante barriendo los pueblos de Cádiz en lo alto de las montañas. Las abuelas del lugar se sujetaban el sombrero con la mano para evitar perderlo.
He visto el English breakfast que tomé en Gibraltar a la hora de comer: alubias pintas, salchichas, huevos, pan con mantequilla. He visto los monos de Gibraltar junto al cartel en que se hablaba de ellos, sospeché que eran funcionarios o espías del Gobierno de Su Majestad.
He visto en Ceuta placas o recuerdos o edificios de los gallegos, los castellanos, los andaluces, de todos los españoles que mantuvieron y mantienen un trocito de España en el norte de África.
He visto la tumba de la Duquesa de Alba junto al Cristo de los Gitanos, en Sevilla. "Nuestra hermana", la llamaban, no creo que en vida ella lo hubiera tolerado.
viernes, 29 de julio de 2016
Vacaciones
Queridos amigos:
Me voy unos días de vacaciones a Galicia, cerca de Portugal.
Me acordaré de vosotros. Espero que os acordéis de mí.
Hasta pronto.
Me voy unos días de vacaciones a Galicia, cerca de Portugal.
Me acordaré de vosotros. Espero que os acordéis de mí.
Hasta pronto.
viernes, 4 de septiembre de 2015
Moscú
Ciudad difícil para el turista extranjero: el nombre de las calles y las estaciones de Metro sólo está escrito en alfabeto cirílico. Cada vez que buscas algo has de descifrar el jeroglífico.
Desayunando en el Burger King de la esquina del hotel: no había cafeterías normales.
Racismo en la ciudad ex-soviética: la gente de raza china es la que hace las camas, limpia la mesa y lleva los bultos por la calle. Curiosamente, el cuidado de los aseos públicos sigue siendo asunto de mujeres blancas muy mayores.
Visitamos la gran catedral de Cristo Salvador: Stalin la destruyó para hacer una piscina y tras la perestroika la han reconstruido piedra a piedra.
Visitamos el cadáver de Lenin, perfectamente conservado, como si estuviera durmiendo la siesta.
Muchos moscovitas tienen dientes de oro. Cuando te sonríen el sol brilla en su boca y quedas deslumbrado.
Desayunando en el Burger King de la esquina del hotel: no había cafeterías normales.
Racismo en la ciudad ex-soviética: la gente de raza china es la que hace las camas, limpia la mesa y lleva los bultos por la calle. Curiosamente, el cuidado de los aseos públicos sigue siendo asunto de mujeres blancas muy mayores.
Visitamos la gran catedral de Cristo Salvador: Stalin la destruyó para hacer una piscina y tras la perestroika la han reconstruido piedra a piedra.
Visitamos el cadáver de Lenin, perfectamente conservado, como si estuviera durmiendo la siesta.
Muchos moscovitas tienen dientes de oro. Cuando te sonríen el sol brilla en su boca y quedas deslumbrado.
lunes, 31 de agosto de 2015
San Petersburgo
Ciudad amiga de los turistas: se han molestado en añadir en todas las calles y en todas las estaciones de Metro su nombre en caracteres latinos junto a los cirílicos.
Vimos que sobre las puertas de las casas había un tejadito y supusimos que era por la nieve. Pero la pintura de las fachadas y los adornos se caen a trozos, se trata de evitar que te mate un cascote cuando sales o entras en tu casa.
Fuimos a varias iglesias ortodoxas, vimos sus ceremonias. Hay una parte de la iglesia, equivalente al presbiterio de las católicas, que siempre está oculta para los fieles. Sólo en ciertos momentos de la Misa ortodoxa se corre la cortina o se abre la puerta que las tapa, los creyentes ven durante un rato la zona misteriosa que luego vuelve a ocultarse. En todas las iglesias hay gente encargada de ir por las imágenes con una bayeta, limpiando los miles de besos que dejan los fieles. Y en varias había cuadros del Zar Nicolás II con su esposa, sus cuatro hijas y su hijo, asesinados por los revolucionarios, con la orla de los santos: la Iglesia Ortodoxa los ha declarado santos.
Culto a la personalidad del Presidente Putin: camisas, tazas, cuadros, libros, figuritas, cazando, haciendo judo, con gafas de sol, con el pecho al aire. Una chica del autobús llevaba un reloj de pulsera cuya esfera era Putin.
Vimos que sobre las puertas de las casas había un tejadito y supusimos que era por la nieve. Pero la pintura de las fachadas y los adornos se caen a trozos, se trata de evitar que te mate un cascote cuando sales o entras en tu casa.
Fuimos a varias iglesias ortodoxas, vimos sus ceremonias. Hay una parte de la iglesia, equivalente al presbiterio de las católicas, que siempre está oculta para los fieles. Sólo en ciertos momentos de la Misa ortodoxa se corre la cortina o se abre la puerta que las tapa, los creyentes ven durante un rato la zona misteriosa que luego vuelve a ocultarse. En todas las iglesias hay gente encargada de ir por las imágenes con una bayeta, limpiando los miles de besos que dejan los fieles. Y en varias había cuadros del Zar Nicolás II con su esposa, sus cuatro hijas y su hijo, asesinados por los revolucionarios, con la orla de los santos: la Iglesia Ortodoxa los ha declarado santos.
Culto a la personalidad del Presidente Putin: camisas, tazas, cuadros, libros, figuritas, cazando, haciendo judo, con gafas de sol, con el pecho al aire. Una chica del autobús llevaba un reloj de pulsera cuya esfera era Putin.
viernes, 31 de julio de 2015
viernes, 1 de agosto de 2014
viernes, 16 de agosto de 2013
Andalucía
Paso por pueblos blancos. En algunos de ellos me despierta por la mañana el grito del gallo. A las 3 de la tarde no hay nadie en la calle, 40º, andamos solos en silencio. A todas horas el cricri de los grillos. Por la noche la gente saca una silla a su puerta, hablan y hablan, observan a los forateros.
Paso un día en Sevilla. Me acuerdo de Yeste. En el bar del desayuno la camarera canta una copla mientras hace la media tostada, "y en San Gil la Macarena, loca lloraba de pena". Paso frente al estadio del Sevilla, el equipo de Páterfamilias. Grandes colas de extranjeros en los tablaos de Santa Cruz para ver flamenco.
Por todas partes la graciosa combinación del "ustedes" con la 2ª persona del plural: "ustedes sabéis". En algunas zonas se convierte en un idioma casi incomprensible, "uzté zabé".
Paso un día en Sevilla. Me acuerdo de Yeste. En el bar del desayuno la camarera canta una copla mientras hace la media tostada, "y en San Gil la Macarena, loca lloraba de pena". Paso frente al estadio del Sevilla, el equipo de Páterfamilias. Grandes colas de extranjeros en los tablaos de Santa Cruz para ver flamenco.
Por todas partes la graciosa combinación del "ustedes" con la 2ª persona del plural: "ustedes sabéis". En algunas zonas se convierte en un idioma casi incomprensible, "uzté zabé".
viernes, 2 de agosto de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
1 de julio
Sólo queda una tarea pendiente,
fácil:
recoger los jerseys del tinte,
airearlos,
guardarlos.
Empieza mi verano.
fácil:
recoger los jerseys del tinte,
airearlos,
guardarlos.
Empieza mi verano.
jueves, 30 de agosto de 2012
Días felices
Días felices en Cantabria, lo más parecido a Suiza en España (con mar): montañas verdes, lluvia en verano, vacas lecheras y trenes pequeños.
Días felices en la playa.
El Deportivo de La Coruña vuelve a Primera ganando al Osasuna y empatando heroicamente con el Valencia.
Leo una historia del Estado de Israel, otra de la familia real inglesa y un libro de cotilleos sobre la política española. Intento leer Diario de un cura rural, de Bernanos, pero todo es basura.
Me alegro de haber vuelto.
Días felices en la playa.
El Deportivo de La Coruña vuelve a Primera ganando al Osasuna y empatando heroicamente con el Valencia.
Leo una historia del Estado de Israel, otra de la familia real inglesa y un libro de cotilleos sobre la política española. Intento leer Diario de un cura rural, de Bernanos, pero todo es basura.
Me alegro de haber vuelto.
viernes, 17 de agosto de 2012
Hasta pronto
Queridos amigos:
Me voy unos días al norte de España, más fresco que Madrid,
y luego otros a la playa, en Levante.
Hasta pronto.
Me voy unos días al norte de España, más fresco que Madrid,
y luego otros a la playa, en Levante.
Hasta pronto.
martes, 16 de agosto de 2011
Suiza
Suiza es, exactamente, como te la imaginas: altas montañas, lagos enormes, prados verdes, bosques cerrados, vaquitas pastando, lluvia la mitad de los días de verano, casitas con techos a dos aguas y con muchas flores, tiendas de relojes y de chocolate y de quesos, muchos bancos.
Las iglesias protestantes son de un calvinismo radical: sin imágenes, sin crucifijo, sin sagrario, sin altar. Sólo unas feas vidrieras modernas impiden confundirlas con salones de baile.
Suiza es el país más caro que he conocido. Un café con leche o un bollito o una botella pequeña de agua cuestan 4 francos, unos 3,5 euros, una barbaridad. No hubo más remedio que comer de sándwich y galletas. Por supuesto, nada de paseos en barco por el lago Lemán o de comprar un reloj de cuco.
Basta con moverse unos pocos kilómetros para que todo (cultura, letreros, restaurantes, edificios) cambien de la influencia alemana a la francesa, o al revés. A última hora de la mañana te parece pasear por París y a primera hora de la tarde crees estar en Múnich. Pese a ello todos viven en armonía y amor a la patria, cosa admirable para el viajero español.
Los suizos, la gente más limpia del mundo: en Zúrich un señor vio un papel en el suelo, lo recogió y lo tiró a la papelera. Y en Berna y en Ginebra vi un inodoro cuyo aro, tras tirar de la cadena, empezaba a girar y era limpiado por una esponja, dejándolo como recién lavado.
Las iglesias protestantes son de un calvinismo radical: sin imágenes, sin crucifijo, sin sagrario, sin altar. Sólo unas feas vidrieras modernas impiden confundirlas con salones de baile.
Suiza es el país más caro que he conocido. Un café con leche o un bollito o una botella pequeña de agua cuestan 4 francos, unos 3,5 euros, una barbaridad. No hubo más remedio que comer de sándwich y galletas. Por supuesto, nada de paseos en barco por el lago Lemán o de comprar un reloj de cuco.
Basta con moverse unos pocos kilómetros para que todo (cultura, letreros, restaurantes, edificios) cambien de la influencia alemana a la francesa, o al revés. A última hora de la mañana te parece pasear por París y a primera hora de la tarde crees estar en Múnich. Pese a ello todos viven en armonía y amor a la patria, cosa admirable para el viajero español.
Los suizos, la gente más limpia del mundo: en Zúrich un señor vio un papel en el suelo, lo recogió y lo tiró a la papelera. Y en Berna y en Ginebra vi un inodoro cuyo aro, tras tirar de la cadena, empezaba a girar y era limpiado por una esponja, dejándolo como recién lavado.
jueves, 4 de agosto de 2011
Europa
Queridos amigos:
Me voy unos días a Europa.
Acordaros de mí,
como yo me acordaré de cada uno de vosotros.
Hasta muy pronto.
Me voy unos días a Europa.
Acordaros de mí,
como yo me acordaré de cada uno de vosotros.
Hasta muy pronto.
domingo, 29 de agosto de 2010
Marruecos
Viaje a Marruecos.
Mis temores al viaje organizado quedaron pronto superados. El grupo lo componían varios matrimonios maduros argentinos y brasileños, algunos ingleses y unos recién casados mexicanos, gente toda ella inofensiva. Mi amigo y yo éramos -curiosamente- los únicos españoles. Nos hicimos amigos desde el primer día de un argentino que iba solo, un jubilado cordobés (de Córdoba, Argentina) muy simpático. Resultó ser un regateador extraordinario con los árabes, debe darlo la raza porteña. Se reía de los demás argentinos, pues iban a hoteles más caros que los nuestros, les llamaba estancieros, pero lo cierto es que su viaje Córdoba-Buenos Aires-Madrid-Málaga-Marruecos-Málaga-Londres-Gales-Madrid-Buenos Aires-Córdoba no debió resultarle barato.
Visitamos Fez, con una medina (ciudad antigua) laberíntica, con calles en las que no se veía el sol, de estrechas que eran, y donde ningún extranjero debía arriesgarse a entrar solo. Fuimos a Marrakech, con todas las casas (incluso las de los suburbios) de color rojizo y una torre gemela de la Giralda de Sevilla. Estuvimos en Casablanca, una ciudad moderna llena de coches, con puerto, y en la capital, Rabat, que dentro tiene otra ciudad amurallada donde viven los servidores del Palacio Real, con sus propias mezquitas y escuelas y comercios; ahí estaría la segunda torre gemela de la Giralda de no ser porque el terremoto de Lisboa tiró su parte superior, en el siglo XVIII; fuimos a un bonito barrio de colores blanco y azul, como en Grecia.
El paisaje era, en general, muy parecido al de las zonas secas de España (Castilla, Andalucía, Extremadura). Sólo en algunas zonas era auténtico desierto, sin un solo árbol. Fue impresionante ver un río que en sus riveras no tenia árboles ni vegetación, tal era el calor de la zona.
Tuvimos suerte: coincidió el viaje con el mes de Ramadán, el mes santo en el que los musulmanes no pueden comer ni beber ni fumar hasta la puesta del sol. A las 7 y 10 de la tarde todos estaban sentados frente a sus platos, quietos, y cuando sonaba una alarma desde las torres de las mezquitas se avalanzaban a comer y beber. Fue tremenda la visita de Marrakech, con 45º, la guía era una mujer delgada y bajita, envuelta en túnicas para evitar el calor, agotada por el esfuerzo y la sed, buscando cualquier sitio en el que sentarse unos minutos.
Imágenes de Marruecos: la foto del Rey Mohamed y su padre Hassam por todos los lados, en las farmacias, en las tiendas miserables, en las cafeterías; burros por todas partes, burros para ir montados encima o para que tirasen del carrito; hombres tumbados en los parques o en los lados de las carreteras, dormitando durante horas hasta el fin del ayuno; camisetas del Barça, fotos del Barça, banderas del Barça.
Mis temores al viaje organizado quedaron pronto superados. El grupo lo componían varios matrimonios maduros argentinos y brasileños, algunos ingleses y unos recién casados mexicanos, gente toda ella inofensiva. Mi amigo y yo éramos -curiosamente- los únicos españoles. Nos hicimos amigos desde el primer día de un argentino que iba solo, un jubilado cordobés (de Córdoba, Argentina) muy simpático. Resultó ser un regateador extraordinario con los árabes, debe darlo la raza porteña. Se reía de los demás argentinos, pues iban a hoteles más caros que los nuestros, les llamaba estancieros, pero lo cierto es que su viaje Córdoba-Buenos Aires-Madrid-Málaga-Marruecos-Málaga-Londres-Gales-Madrid-Buenos Aires-Córdoba no debió resultarle barato.
Visitamos Fez, con una medina (ciudad antigua) laberíntica, con calles en las que no se veía el sol, de estrechas que eran, y donde ningún extranjero debía arriesgarse a entrar solo. Fuimos a Marrakech, con todas las casas (incluso las de los suburbios) de color rojizo y una torre gemela de la Giralda de Sevilla. Estuvimos en Casablanca, una ciudad moderna llena de coches, con puerto, y en la capital, Rabat, que dentro tiene otra ciudad amurallada donde viven los servidores del Palacio Real, con sus propias mezquitas y escuelas y comercios; ahí estaría la segunda torre gemela de la Giralda de no ser porque el terremoto de Lisboa tiró su parte superior, en el siglo XVIII; fuimos a un bonito barrio de colores blanco y azul, como en Grecia.
El paisaje era, en general, muy parecido al de las zonas secas de España (Castilla, Andalucía, Extremadura). Sólo en algunas zonas era auténtico desierto, sin un solo árbol. Fue impresionante ver un río que en sus riveras no tenia árboles ni vegetación, tal era el calor de la zona.
Tuvimos suerte: coincidió el viaje con el mes de Ramadán, el mes santo en el que los musulmanes no pueden comer ni beber ni fumar hasta la puesta del sol. A las 7 y 10 de la tarde todos estaban sentados frente a sus platos, quietos, y cuando sonaba una alarma desde las torres de las mezquitas se avalanzaban a comer y beber. Fue tremenda la visita de Marrakech, con 45º, la guía era una mujer delgada y bajita, envuelta en túnicas para evitar el calor, agotada por el esfuerzo y la sed, buscando cualquier sitio en el que sentarse unos minutos.
Imágenes de Marruecos: la foto del Rey Mohamed y su padre Hassam por todos los lados, en las farmacias, en las tiendas miserables, en las cafeterías; burros por todas partes, burros para ir montados encima o para que tirasen del carrito; hombres tumbados en los parques o en los lados de las carreteras, dormitando durante horas hasta el fin del ayuno; camisetas del Barça, fotos del Barça, banderas del Barça.
viernes, 13 de agosto de 2010
Santiago y La Rioja
Pasamos unos días en Santiago de Compostela, donde este año se celebra el Año Santo. Hay miles de peregrinos que han venido andando 100 kilómetros desde Sarriá (provincia de Lugo) e incluso algunos han hecho 700, desde Roncesvalles, en la frontera con Francia. Hay que esperar una hora para entrar por la Puerta Santa y abrazar la imagen de Santiago. ¿Cuánto hay de fe, cuánto de superstición y cuánto de folclore? Imposible saberlo. Te entregan un papel recordando que la indulgencia plenaria se gana no por abrazar la imagen, sino por confesar y comulgar 15 días antes / después de la visita.
Tenemos mucha suerte: en una de las Misas en la Catedral ponen en marcha el botafumeiro, el gigantesco inciensario movido por 7 hombres que, sin duda, harán funcionar en noviembre, durante la visita de Benedicto.
Pasamos unos días en La Rioja, la provincia productora del importante vino rioja. Por todos los lados, vayas donde vayas, el suave paisaje está cubierto de viñas, millones de viñas perfectamente alineadas, filas que se pierden en el horizonte. En todos los pueblos hay su bodega, que puedes visitar, y su tienda de vinos caros. ¿No es una lástima que yo sea más de vino blanco? Visitamos Santo Domingo de la Calzada, en cuya bonita Catedral viven un gallo y una gallina vivos, en recuerdo de un milagro del Santo titular. A veces, en medio del silencio, se ponen a cacarear.
Paso unos días en Madrid, donde aún hay banderas de España en los balcones, festejando el Mundial. Nada más llegar veo cómo un coche arrolla a un motorista, nadie le ayuda a levantarse. De golpe cambia el tiempo, de tener más de 30º pasamos a un día frío y ventoso, como un mal augurio del futuro de España. Al menos son las fiestas de nuestra Virgen de la Paloma. "Por ser la Virgen / de la Paloma / un mantón de la Chi-na-na / Chi-na-na / Chi-na-na, / un mantón de la Chi-na-na / te voy a regalar / ¡te voy a regalar!".
Hasta muy pronto.
Tenemos mucha suerte: en una de las Misas en la Catedral ponen en marcha el botafumeiro, el gigantesco inciensario movido por 7 hombres que, sin duda, harán funcionar en noviembre, durante la visita de Benedicto.
Pasamos unos días en La Rioja, la provincia productora del importante vino rioja. Por todos los lados, vayas donde vayas, el suave paisaje está cubierto de viñas, millones de viñas perfectamente alineadas, filas que se pierden en el horizonte. En todos los pueblos hay su bodega, que puedes visitar, y su tienda de vinos caros. ¿No es una lástima que yo sea más de vino blanco? Visitamos Santo Domingo de la Calzada, en cuya bonita Catedral viven un gallo y una gallina vivos, en recuerdo de un milagro del Santo titular. A veces, en medio del silencio, se ponen a cacarear.
Paso unos días en Madrid, donde aún hay banderas de España en los balcones, festejando el Mundial. Nada más llegar veo cómo un coche arrolla a un motorista, nadie le ayuda a levantarse. De golpe cambia el tiempo, de tener más de 30º pasamos a un día frío y ventoso, como un mal augurio del futuro de España. Al menos son las fiestas de nuestra Virgen de la Paloma. "Por ser la Virgen / de la Paloma / un mantón de la Chi-na-na / Chi-na-na / Chi-na-na, / un mantón de la Chi-na-na / te voy a regalar / ¡te voy a regalar!".
Hasta muy pronto.
viernes, 30 de julio de 2010
Agosto
Queridos amigos:
Me voy de vacaciones.
No os olvidéis de mí,
yo no me olvidaré de ninguno de vosotros.
Hasta pronto.
(Esperanza, no tienes blog en el que me pueda despedir: ¡no te olvides de mí!)
Me voy de vacaciones.
No os olvidéis de mí,
yo no me olvidaré de ninguno de vosotros.
Hasta pronto.
(Esperanza, no tienes blog en el que me pueda despedir: ¡no te olvides de mí!)
domingo, 25 de julio de 2010
Melancolía
Como el enfermo muy creyente
al que le han dicho que va a morir pronto
y sabe que pronto estará mejor, en el Cielo,
pero le da pena dejar de vivir,
como el propio Jesús,
contento de volver al Padre,
pero triste por dejar a sus amigos y este mundo,
así estoy yo,
melancólico,
pensando "el sábado que viene, a estas horas, estaré en ..., y el otro sábado en ..., y el otro en ...",
y es que amo Madrid
y las cosas de Madrid
y me da pena irme
aunque sea de vacaciones.
Vivo, pues,
intensamente,
como el enfermo que se va a morir,
voy al Prado,
voy al Jardín Botánico,
ando por la calle a las 3 de la tarde por el sol con 40º,
cocino vichyssoise (patata, puerros, nata líquida),
leo, leo muchísimo,
escribo "Melancolía".
al que le han dicho que va a morir pronto
y sabe que pronto estará mejor, en el Cielo,
pero le da pena dejar de vivir,
como el propio Jesús,
contento de volver al Padre,
pero triste por dejar a sus amigos y este mundo,
así estoy yo,
melancólico,
pensando "el sábado que viene, a estas horas, estaré en ..., y el otro sábado en ..., y el otro en ...",
y es que amo Madrid
y las cosas de Madrid
y me da pena irme
aunque sea de vacaciones.
Vivo, pues,
intensamente,
como el enfermo que se va a morir,
voy al Prado,
voy al Jardín Botánico,
ando por la calle a las 3 de la tarde por el sol con 40º,
cocino vichyssoise (patata, puerros, nata líquida),
leo, leo muchísimo,
escribo "Melancolía".
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