Dejamos en el post anterior a Mia Farrow convertida en una actriz de 19 años, exitosa en una serie popular de la tele USA.
La joven Mia conoce a Frank Sinatra, quien la seduce (en todos los sentidos de la palabra). Tras un tiempo de clandestinidad se casan. Ella siente veneración por él, 30 años mayor, y su matrimonio va a ser para siempre. Época feliz: Roman Polanski le ofrece, por fin, un papel protagonista en La semilla del diablo, que habría de ser un gran éxito. El rodaje dura más de lo previsto, le impide protagonizar otra peli que iba a dirigir su marido, Frank Sinatra, pese a que se había comprometido con él. Parece ser que al gran cantante esto no le hizo gracia, pues un buen día se presenta en el estudio su abogado, con los papeles del divorcio. El matrimonio eterno no había llegado a los dos años.
En las páginas siguiente, Mia Farrow describe muy bien la crisis en la que entró, abandonada por su marido, abandonando ella su fe de niña, sin buenos proyectos de trabajo. "Supongamos que uno comete un error a una edad muy temprana y que ese error pone en marcha cierto entramado de fuerzas misteriosas con las que nunca se debió bromear". "Al hacerme famosa había echo volar los puentes que más necesitaba, los que sirven para cruzar el abismo y conectar con otra gente. ¿No es eso lo que al final nos redime?". "Sentía que había perdido algo vital en mi existencia: mi vínculo con todo lo existente". "A partir de ahí se iniciaría mi búsqueda de una misión que insuflara sentido a mi existencia".
La época se cierra con un viaje a la India para ser instruida en el hinduismo, es el año 1968. Allí se presentan los Beatles, que alegran algo el muermo de la meditación de 12 horas diarias. Todo acaba abruptamente cuando el gurú del grupo pretende tener con ella un trato poco espiritual.
Tiene suerte. Se va a vivir a Inglaterra, donde conoce al director de orquesta André Previn, con el que se casa. Aparece en ella una insospechada ansia de maternidad. Tienen dos gemelos (uno de ellos autista), adoptan a una niña vietnamita (asmática y con neumonía), tienen otro hijo (depresivo desde niño), adoptan a otra vietnamita (desnutrida) y a una coreana (la famosa Soon-Yi de su ruptura con Woody Allen). Todo va perfecto, salvo que el marido apenas para en casa, ha de dirigir conciertos por todo el mundo. Un buen día comprenden que aquello no es, propiamente, un matrimonio, y se divorcian. A Mia se le acaban los trabajos en los teatros ingleses, así que decide volverse a Estados Unidos.
Allí, soltera de nuevo, adopta a otro niño, coreano, con parálisis cerebral.
Un buen día la presentan a un director de cine al que ella admiraba: Woody Allen. Le parece muy simpático y muy listo, aunque un poco raro.
jueves, 5 de noviembre de 2009
martes, 3 de noviembre de 2009
Mia Farrow (I)
Leo la autobiografía de la actriz norteamericana Mia Farrow, Hojas vivas.
Confieso mis prejuicios contra esta señora: siempre me pareció alguien que se dedicó a ser actriz por capricho, que logró salir adelante gracias a la influencia de sus padres (el director John Farrow y la actriz Maureen O´Sullivan, la Jane de las primeras pelis de Tarzán) y que nunca ha pasado de ser una actriz mediocre, en mi opinión. A todo esto se suma ser progre rica, cosa que detesto en España, en Estados Unidos y en cualquier lugar del mundo.
La lectura de los primeros capítulos avalan mis prejuicios. Explica que la familia vivía en Beverly Hills, donde todo el mundo se dedicaba al cine, y por esto todos los niños tenían sueños de ser actores, actrices, guionistas o directores, esto es algo que le parecía triste porque la mayoría no tenían talento para ello y estaban condenados al fracaso; es extraño cómo siempre vemos la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio.
Sus padres eran católicos y pese a vivir en el ambiente de Hollywood la familia tenía una vida católica, propia de cualquier otra familia católica en los Estados Unidos de los años 40 y 50: fueron 6 hermanos, iban a Misa todos los domingos (aclara que en aquella época era pecado mortal no hacerlo), recibían la Primera Comunión, rezaban el Rosario en familia en los momentos difíciles. Sus padres nunca se divorciaron, pese a que el matrimonio fue un fracaso. Una de las cosas más divertidas es cómo el padre, alcohólico y mujeriego, recibía en casa a unos padres jesuitas, con los que tenía grandes discusiones teológicas entre whisky y whisky.
Volviendo lo que dije al principio sobre mis prejuicios contra ella, cuenta que un buen día le llaman, le ofrecen un papel en una serie, la serie empieza a tener éxito y así es como Mia Farrow se convierte en famosa a los 19 años. ¿Todas las chicas de su edad tuvieron esa misma oportunidad? Lo dudo.
...
El libro se lee muy bien mientras cuenta cosas normales de su vida. Cuando filosofa o intenta ser poética, se vuelve progre-cursi: "Entonces me di cuenta de que mi madre me hablaba como a una amiga, como si yo fuera una persona mayor. En ese momento, al verse reconocida, esa parte esencial de mí que se agitaba en mis más íntimos y ocultos recovecos salió deslumbrada, pestañeó ante la brillante luz de la tarde".
Confieso mis prejuicios contra esta señora: siempre me pareció alguien que se dedicó a ser actriz por capricho, que logró salir adelante gracias a la influencia de sus padres (el director John Farrow y la actriz Maureen O´Sullivan, la Jane de las primeras pelis de Tarzán) y que nunca ha pasado de ser una actriz mediocre, en mi opinión. A todo esto se suma ser progre rica, cosa que detesto en España, en Estados Unidos y en cualquier lugar del mundo.
La lectura de los primeros capítulos avalan mis prejuicios. Explica que la familia vivía en Beverly Hills, donde todo el mundo se dedicaba al cine, y por esto todos los niños tenían sueños de ser actores, actrices, guionistas o directores, esto es algo que le parecía triste porque la mayoría no tenían talento para ello y estaban condenados al fracaso; es extraño cómo siempre vemos la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio.
Sus padres eran católicos y pese a vivir en el ambiente de Hollywood la familia tenía una vida católica, propia de cualquier otra familia católica en los Estados Unidos de los años 40 y 50: fueron 6 hermanos, iban a Misa todos los domingos (aclara que en aquella época era pecado mortal no hacerlo), recibían la Primera Comunión, rezaban el Rosario en familia en los momentos difíciles. Sus padres nunca se divorciaron, pese a que el matrimonio fue un fracaso. Una de las cosas más divertidas es cómo el padre, alcohólico y mujeriego, recibía en casa a unos padres jesuitas, con los que tenía grandes discusiones teológicas entre whisky y whisky.
Volviendo lo que dije al principio sobre mis prejuicios contra ella, cuenta que un buen día le llaman, le ofrecen un papel en una serie, la serie empieza a tener éxito y así es como Mia Farrow se convierte en famosa a los 19 años. ¿Todas las chicas de su edad tuvieron esa misma oportunidad? Lo dudo.
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El libro se lee muy bien mientras cuenta cosas normales de su vida. Cuando filosofa o intenta ser poética, se vuelve progre-cursi: "Entonces me di cuenta de que mi madre me hablaba como a una amiga, como si yo fuera una persona mayor. En ese momento, al verse reconocida, esa parte esencial de mí que se agitaba en mis más íntimos y ocultos recovecos salió deslumbrada, pestañeó ante la brillante luz de la tarde".
viernes, 30 de octubre de 2009
Madrid
Voy a dar el pésame a un vecino, un vecino intelectual ateo, de los que leen libros contra Dios, su padre ha muerto. Me dice, aliviado, que al menos le dio tiempo a ir a buscar a un confesor para que muriera ayudado.
...
Calor, de nuevo. Muchos árboles tienen aún las hojas verdes; en otros, metáforas de la sociedad, sólo han perdido el color las hojas de la parte alta de la copa.
...
Plancho y plancho y plancho, oigo la radio y el programa me hace olvidar que plancho, plancho muchísimo y se me ocurre que un hombre que nunca dijera "me canso", "lo dejo", sería un hombre invencible, con una voluntad infinita.
...
Copa del Rey, el Real Madrid es arrasado (4-0) por un equipito de 3ª, el Alcorcón. Ya lo avisó San Juan Bautista: "ya está puesta el hacha en el tronco del árbol ...".
...
Tarde de ansiedad, de miedo, por la Iglesia, por la Iglesia en España, por España, por América, por Venezuela, por la Iglesia en Venezuela, por las pensiones en España, por mi pensión, por esto, por aquello, por toda la gente que va al infierno, por toda la gente que va al paro, por octubre que muere. Me calmo al llegar la noche.
...
Concierto flamenco. Tan españolazo que soy y no distingo nada (soleá, tanguillo, malagueña, seguidilla), todo es flamenco.
...
Unos polis han parado el coche de unos rumanos, les cachean, les piden la documentación, "la de verdad". ¿Por qué los polis de la tele siempre tienen glamour y los de tu ciudad parecen oler a sudor y a vino malo?
...
Como todos los años, el sol del octubre cruza las ramas de los árboles, choca contra la espesa contaminación y forma rayos como los de los cuadros de Rubens, rayos que caen sobre ti llenándote de paz.
...
Calor, de nuevo. Muchos árboles tienen aún las hojas verdes; en otros, metáforas de la sociedad, sólo han perdido el color las hojas de la parte alta de la copa.
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Plancho y plancho y plancho, oigo la radio y el programa me hace olvidar que plancho, plancho muchísimo y se me ocurre que un hombre que nunca dijera "me canso", "lo dejo", sería un hombre invencible, con una voluntad infinita.
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Copa del Rey, el Real Madrid es arrasado (4-0) por un equipito de 3ª, el Alcorcón. Ya lo avisó San Juan Bautista: "ya está puesta el hacha en el tronco del árbol ...".
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Tarde de ansiedad, de miedo, por la Iglesia, por la Iglesia en España, por España, por América, por Venezuela, por la Iglesia en Venezuela, por las pensiones en España, por mi pensión, por esto, por aquello, por toda la gente que va al infierno, por toda la gente que va al paro, por octubre que muere. Me calmo al llegar la noche.
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Concierto flamenco. Tan españolazo que soy y no distingo nada (soleá, tanguillo, malagueña, seguidilla), todo es flamenco.
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Unos polis han parado el coche de unos rumanos, les cachean, les piden la documentación, "la de verdad". ¿Por qué los polis de la tele siempre tienen glamour y los de tu ciudad parecen oler a sudor y a vino malo?
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Como todos los años, el sol del octubre cruza las ramas de los árboles, choca contra la espesa contaminación y forma rayos como los de los cuadros de Rubens, rayos que caen sobre ti llenándote de paz.
martes, 27 de octubre de 2009
La América
¿Por qué "la Argentina" pero no "el Chile"? ¿Por qué "el Uruguay" y "el Paraguay" y "el Brasil" pero no, nunca, "la Venezuela"? ¿Por qué "el Ecuador" pero no "la Bolivia" ni (desde luego) "la Colombia"? ¿Por qué "el Perú", como en el Virreinato, pero no "la Cuba" ni "el México" ni (claro está) "las Honduras" ni "la Nicaragua" ni "la Costa Rica" ni "el Panamá"?
¿Por qué sí "esto vale un perú" (es carísimo¡¡¡), pero no "una colombia" o "un méxico"?
¿Por qué sí "esto vale un perú" (es carísimo¡¡¡), pero no "una colombia" o "un méxico"?
lunes, 26 de octubre de 2009
Liga: 8ª jornada
Señoras, señores, ¡¡aquí hay Liga!! En mi post anterior parecía que todo iba a ser una carrera de fondo entre dos equipos. Desde entonces, el Barça (que iba y va el 1º) ha empatado con el Valencia (5º, en aquel momento); el Madrid (2º) empató con un equipo mediano y perdió (¡¡) con el Sevilla (3º), que a su vez perdió contra mi equipo, el Deportivo de La Coruña (4º), que ayer perdió contra otro equipo mediano. El resultado de este lío es que todos siguen, más o menos, en el mismo orden, pero más juntos que antes, con muchas opciones. En concreto, el Depor nos hizo soñar ayer, durante varias horas, con ponerse el 3º, a sólo 1 punto del Real Madrid, pero por desgracia fue triturado (4-0) por el Valladolid. Una mala tarde la tiene cualquiera.
Entre esto, y la derrota ante su archienemigo del Milán, los seguidores del Real Madrd están furiosos, y piden sangre, sangre chilena. Ha bastado que un gentleman del Marsella aniquilara el tobillo de Cristiano Ronaldo para que el equipo haya caído en una fea mediocridad. ¿Tantos €€ para esto? ¿Son al final los viejos Raúl y Guti los que han de empujar al equipo? Como en las familias,como en los matrimonios, cuando las cosas empiezan a ir mal salen los reproches por cosas que en su día no tuvieron importancia: ¿qué hacía el ingeniero Pellegrini en Chile, de vacaciones, en junio? Ahí es precisamente donde le vio Felipe, el hijo de Alemamá. ¿Por qué -dicen los aficionados- estaba tan lejos, mientras Florentino el florentino y Valdano el argentino montaban el equipo?
En fin, sigue la triste situación del Atlético de Madrid, del Villarreal (de Pellegrini en la anterior Liga) y del Málaga, que han pasado en pocos meses de ocupar los primeros puestos de la tabla a estar muy abajo, en puestos de descenso los dos últimos.
Entre esto, y la derrota ante su archienemigo del Milán, los seguidores del Real Madrd están furiosos, y piden sangre, sangre chilena. Ha bastado que un gentleman del Marsella aniquilara el tobillo de Cristiano Ronaldo para que el equipo haya caído en una fea mediocridad. ¿Tantos €€ para esto? ¿Son al final los viejos Raúl y Guti los que han de empujar al equipo? Como en las familias,como en los matrimonios, cuando las cosas empiezan a ir mal salen los reproches por cosas que en su día no tuvieron importancia: ¿qué hacía el ingeniero Pellegrini en Chile, de vacaciones, en junio? Ahí es precisamente donde le vio Felipe, el hijo de Alemamá. ¿Por qué -dicen los aficionados- estaba tan lejos, mientras Florentino el florentino y Valdano el argentino montaban el equipo?
En fin, sigue la triste situación del Atlético de Madrid, del Villarreal (de Pellegrini en la anterior Liga) y del Málaga, que han pasado en pocos meses de ocupar los primeros puestos de la tabla a estar muy abajo, en puestos de descenso los dos últimos.
jueves, 22 de octubre de 2009
Miopía del alma
Igual que pasa con la de los ojos, según vas haciéndote mayor puedes tener miopía del alma. Consiste esta enfermedad en no ver bien el peso de los años que te quedan por delante, en pensar que valen menos que los que ya has pasado, cuando -lógicamente- todos ellos pesan lo mismo.
Hay que cuidarse de la miopía del alma: puede llevarte a la melancolía, a la desidia, a la depresión.
Ordeno mi biblioteca y aparece un método para aprender francés, de 1986, hace 23 años. Lo hojeo, veo las anotaciones que hice con 21 años. ¿Para qué quería yo aprender ese idioma? No tengo ni idea. Pero si alguien me hubiera preguntado si yo, 23 años después, a los 44, sabría francés, le habría respondido "Es posible que sí, es posible que no, a lo mejor no sólo francés sino también alemán e incluso, por fin, inglés con cierta soltura". Y si en general me hubiera preguntado cómo seríamos yo y mi vida a los 44 años, 23 años después, habría dicho "No tengo ni idea, sólo sé que no será cómo ahora, viviendo con mis padres, estudiando Derecho, sin una peseta, porque ¡¡23 años son muchos años!!"
23 años son muchos años, pero la miopía del alma te dificulta verlo: te puede parecer que los 23 años que tienes por delante son cortos, poca cosa para hacer grandes cosas. Y si te preguntan cómo serás dentro de 23, a los 67, dirás "Pues más o menos como ahora, en la misma casa, con mi misma gente querida, con los mismos intereses, con el mismo carácter, con la misma ignorancia en idiomas". O ¿es qué tu vida actual no se parece mucho a la de hace 5, a la de hace 10 años?
Dos cosas pueden alterar la quietud del lago: la enfermedad, la muerte.
Miopía del alma, pues los 23 años que te separan de los 67 son igual de largos que los 23 que te separan de tus 21.
Exagero para dar mayor efecto literario: bajo la aparente quietud de todo, muchas cosas han cambiado en estos últimos 5 o 10 años, por ejemplo este blog. Y, mirando hacia el futuro, tengo en mi mesa el Catecismo, un libro de Introducción a la Economía, un atlas lleno de sitios interesantes para viajar, proyectos que me llenan de amables incertidumbres sobre el futuro.
Hay que cuidarse de la miopía del alma: puede llevarte a la melancolía, a la desidia, a la depresión.
Ordeno mi biblioteca y aparece un método para aprender francés, de 1986, hace 23 años. Lo hojeo, veo las anotaciones que hice con 21 años. ¿Para qué quería yo aprender ese idioma? No tengo ni idea. Pero si alguien me hubiera preguntado si yo, 23 años después, a los 44, sabría francés, le habría respondido "Es posible que sí, es posible que no, a lo mejor no sólo francés sino también alemán e incluso, por fin, inglés con cierta soltura". Y si en general me hubiera preguntado cómo seríamos yo y mi vida a los 44 años, 23 años después, habría dicho "No tengo ni idea, sólo sé que no será cómo ahora, viviendo con mis padres, estudiando Derecho, sin una peseta, porque ¡¡23 años son muchos años!!"
23 años son muchos años, pero la miopía del alma te dificulta verlo: te puede parecer que los 23 años que tienes por delante son cortos, poca cosa para hacer grandes cosas. Y si te preguntan cómo serás dentro de 23, a los 67, dirás "Pues más o menos como ahora, en la misma casa, con mi misma gente querida, con los mismos intereses, con el mismo carácter, con la misma ignorancia en idiomas". O ¿es qué tu vida actual no se parece mucho a la de hace 5, a la de hace 10 años?
Dos cosas pueden alterar la quietud del lago: la enfermedad, la muerte.
Miopía del alma, pues los 23 años que te separan de los 67 son igual de largos que los 23 que te separan de tus 21.
Exagero para dar mayor efecto literario: bajo la aparente quietud de todo, muchas cosas han cambiado en estos últimos 5 o 10 años, por ejemplo este blog. Y, mirando hacia el futuro, tengo en mi mesa el Catecismo, un libro de Introducción a la Economía, un atlas lleno de sitios interesantes para viajar, proyectos que me llenan de amables incertidumbres sobre el futuro.
domingo, 18 de octubre de 2009
Manifestación
Gran manifestación en Madrid contra el aborto.
16:00 Salgo de casa para ir dando un paseo. Me acuerdo de Alemamá, que en estos momentos empieza a manifestarse frente a la Embajada de España en Santiago de Chile.
16:20 Camino por la gran avenida (Paseo de Reina Cristina) llena de autobuses de muchas provincias lejanas. ¿Yo habría tenido la generosidad de ir a Valencia, a Sevilla, a Barcelona, si la manifestación hubiera sido allí? Probablemente no.
16:50 Llego a la puerta del Sol, inicio de la manifestación, y con gran habilidad me sitúo en el centro de la plaza. Vuelve a hacer calor, tras una mañana fría. El público: gente normal, viejos, monjas, algún cura, jóvenes y, sobre todo, familias, muchas familias, con sus hijos niños o adolescentes. El color: el rojo de Sí a la vida, en gorras, camisas y globos. Ambiente alegre, pese a lo dramático del motivo.
17:00 ¡Empezamos, entramos en la calle de Alcalá! Los gritos no son muy originales: "¡Zapatero / embustero!" "¡Sí a la vida / no al aborto!" "¡Zapatero / dimisión!" "¡Luego diréis / que somos cinco o seis!".
17:10 Voy junto a un grupo de jóvenes que parecen ingeniosos, pero a lo más que llegan es a "¡Viva la madre / que sí nos parió!". Desde otro lado se grita "¡Que bote, que bote, que bote la vida!", y es digno de ver a dos monjas y a varias viejas gordas dando saltitos.
17:20 Una pareja de jóvenes y una pareja de viejos discuten si la Comunidad de Madrid -cuya Presidenta va en la cabecera de la manifestación- puede dejar de pagar los abortos legales: los jóvenes dicen que sí, los viejos dicen que no.
17:30 Pasamos frente al elegantísimo Casino de Madrid. Un grupo de señores de frac (invitados a una boda, quizá) nos miran indiferentes, como quien ve pasar un rebaño de corderos.
17:40 Pasamos frente al puesto de la radio de los obispos, junto a las Calatravas: me da un poco de pena que ya no sea mi radio.
17:50 Alguna pancarta alude a la frase asombrosa de la analfabeta Ministra del Aborto: un feto es un ser vivo, pero no es un ser humano.
18:00 Pasa un helicóptero, y la gente le saluda, sin saber si es amigo (Telemadrid) o enemigo (Televisión Española): al menos, no dispara.
18:10 Hay tanta gente que cuando llego frente al Círculo de Bellas Artes la manifestación se para: de aquí a la lejana Puerta de Alcalá hay una masa compacta, inmóvil. Desde allí los oradores empiezan a hablar, pero como no hay ni megafonía ni pantallas no nos enteramos de nada.
18:20 Un grupito empieza a corear "¡Es un niño / no una hormiga / lo que va / en la barriga!". Nadie les sigue, claro. Más éxito tienen unas monjas jóvenes con las chicas de su cole, que se han inventado una canción y una coreografía, un paso adelante, un paso detrás, una mano arriba, una mano abajo.
18:30 Me aburro y me voy a dar una vuelta.
18:45 Llego a la plaza de Cibeles, donde sí hay megafonía. El orador nos despide como Jesús en la Ascensión: id a vuestras casas, a vuestros trabajos, a vuestros amigos, y decidles a todos que la vida es sagrada, que ningún aborto está justificado nunca, que hay que apoyar a todas las mujeres tentadas de abortar, que esta lucha vale la pena.
19:00 Me voy dando un paseo, he quedado para cenar, y medito que pese al tono pesimista que muchas veces tiene este blog, en un sentido las cosas no van tan mal en España: en la pasada Legislatura (2004-08) tuvimos que manifestarnos contra el matrimonio gay, a favor de la escuela concertada y 4 o 5 veces contra la negociación del gobierno con ETA; en ésta, cuando ya llevamos más de un tercio de la Legislatura, la de hoy es la primera manifestación.
23:00 Llego a casa: mi equipo, el Deportivo de La Coruña (4º en la Liga) ha ganado al Sevilla (3º).
16:00 Salgo de casa para ir dando un paseo. Me acuerdo de Alemamá, que en estos momentos empieza a manifestarse frente a la Embajada de España en Santiago de Chile.
16:20 Camino por la gran avenida (Paseo de Reina Cristina) llena de autobuses de muchas provincias lejanas. ¿Yo habría tenido la generosidad de ir a Valencia, a Sevilla, a Barcelona, si la manifestación hubiera sido allí? Probablemente no.
16:50 Llego a la puerta del Sol, inicio de la manifestación, y con gran habilidad me sitúo en el centro de la plaza. Vuelve a hacer calor, tras una mañana fría. El público: gente normal, viejos, monjas, algún cura, jóvenes y, sobre todo, familias, muchas familias, con sus hijos niños o adolescentes. El color: el rojo de Sí a la vida, en gorras, camisas y globos. Ambiente alegre, pese a lo dramático del motivo.
17:00 ¡Empezamos, entramos en la calle de Alcalá! Los gritos no son muy originales: "¡Zapatero / embustero!" "¡Sí a la vida / no al aborto!" "¡Zapatero / dimisión!" "¡Luego diréis / que somos cinco o seis!".
17:10 Voy junto a un grupo de jóvenes que parecen ingeniosos, pero a lo más que llegan es a "¡Viva la madre / que sí nos parió!". Desde otro lado se grita "¡Que bote, que bote, que bote la vida!", y es digno de ver a dos monjas y a varias viejas gordas dando saltitos.
17:20 Una pareja de jóvenes y una pareja de viejos discuten si la Comunidad de Madrid -cuya Presidenta va en la cabecera de la manifestación- puede dejar de pagar los abortos legales: los jóvenes dicen que sí, los viejos dicen que no.
17:30 Pasamos frente al elegantísimo Casino de Madrid. Un grupo de señores de frac (invitados a una boda, quizá) nos miran indiferentes, como quien ve pasar un rebaño de corderos.
17:40 Pasamos frente al puesto de la radio de los obispos, junto a las Calatravas: me da un poco de pena que ya no sea mi radio.
17:50 Alguna pancarta alude a la frase asombrosa de la analfabeta Ministra del Aborto: un feto es un ser vivo, pero no es un ser humano.
18:00 Pasa un helicóptero, y la gente le saluda, sin saber si es amigo (Telemadrid) o enemigo (Televisión Española): al menos, no dispara.
18:10 Hay tanta gente que cuando llego frente al Círculo de Bellas Artes la manifestación se para: de aquí a la lejana Puerta de Alcalá hay una masa compacta, inmóvil. Desde allí los oradores empiezan a hablar, pero como no hay ni megafonía ni pantallas no nos enteramos de nada.
18:20 Un grupito empieza a corear "¡Es un niño / no una hormiga / lo que va / en la barriga!". Nadie les sigue, claro. Más éxito tienen unas monjas jóvenes con las chicas de su cole, que se han inventado una canción y una coreografía, un paso adelante, un paso detrás, una mano arriba, una mano abajo.
18:30 Me aburro y me voy a dar una vuelta.
18:45 Llego a la plaza de Cibeles, donde sí hay megafonía. El orador nos despide como Jesús en la Ascensión: id a vuestras casas, a vuestros trabajos, a vuestros amigos, y decidles a todos que la vida es sagrada, que ningún aborto está justificado nunca, que hay que apoyar a todas las mujeres tentadas de abortar, que esta lucha vale la pena.
19:00 Me voy dando un paseo, he quedado para cenar, y medito que pese al tono pesimista que muchas veces tiene este blog, en un sentido las cosas no van tan mal en España: en la pasada Legislatura (2004-08) tuvimos que manifestarnos contra el matrimonio gay, a favor de la escuela concertada y 4 o 5 veces contra la negociación del gobierno con ETA; en ésta, cuando ya llevamos más de un tercio de la Legislatura, la de hoy es la primera manifestación.
23:00 Llego a casa: mi equipo, el Deportivo de La Coruña (4º en la Liga) ha ganado al Sevilla (3º).
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