En la oficina he guardado durante años los sobres de envío múltiple que me llegaban, esos con muchas casillas en que pones el nombre del destinatario para que a su vez él lo envíe a otro. Decido dejar de almacenarlos y los voy sacando para que vuelvan a usarse. Al ver el remitente vuelven a mi vida funcionarios que ya se jubilaron o se murieron hace años.
En el autobús va un hombre totalmente ciego. Se le acercan dos niños que le recuerdan que ya llega su parada: son sus hijos. El niño le coge de la mano, la niña le lleva el bastón. Charlan de lo que los chicos han visto durante el viaje y le ayudan para que no tropiece al bajar. Siento envidia.
El Ayuntamiento ha talado los dos árboles enormes que había frente a mi ventana. Pese a vivir en un tercer piso, cuando comía solo veía sus hojas, movidas por el viento, que me hacían compañía. Ahora observo el tejado nuevo de la casa de enfrente.
jueves, 28 de mayo de 2015
lunes, 25 de mayo de 2015
Votación
Me levanto feliz: mi equipo, el Deportivo de La Coruña, ha evitado bajar a Segunda por un milagro de última hora.
Me pongo la camisa azul de los días felices.
Misa solemne de Pentecostés. A mi lado se sienta un cartero vestido de cartero. Tienen jornada laboral, pese a ser domingo, para llevar los votos por correo al colegio electoral.
Voto inútil, sin posibilidad de sacar escaño. Voto emocionado, como siempre. El presidente de la Mesa, al leer mis apellidos, me pregunta si tengo una hija llamada María.
Es curioso. Pese a ser un día histórico lo lleno de mil ocupaciones necesarias: planchar el mantel de los invitados, negociar un regalo de cumpleaños, borrar el subrayado del libro de la biblioteca pública,... Supongo que cuando me queden pocos días para morirme pasara lo mismo.
Los datos de media tarde ya son pesimistas: en Madrid están votando sobre todo los distritos obreros del sur.
Muy entrada la noche se confirma: veinte años después la izquierda vuelve a gobernar el Ayuntamiento y (probablemente) la Comunidad de Madrid. Siento temor por la Iglesia: impuestos, edificios, colegios, procesiones,...
Me pongo la camisa azul de los días felices.
Misa solemne de Pentecostés. A mi lado se sienta un cartero vestido de cartero. Tienen jornada laboral, pese a ser domingo, para llevar los votos por correo al colegio electoral.
Voto inútil, sin posibilidad de sacar escaño. Voto emocionado, como siempre. El presidente de la Mesa, al leer mis apellidos, me pregunta si tengo una hija llamada María.
Es curioso. Pese a ser un día histórico lo lleno de mil ocupaciones necesarias: planchar el mantel de los invitados, negociar un regalo de cumpleaños, borrar el subrayado del libro de la biblioteca pública,... Supongo que cuando me queden pocos días para morirme pasara lo mismo.
Los datos de media tarde ya son pesimistas: en Madrid están votando sobre todo los distritos obreros del sur.
Muy entrada la noche se confirma: veinte años después la izquierda vuelve a gobernar el Ayuntamiento y (probablemente) la Comunidad de Madrid. Siento temor por la Iglesia: impuestos, edificios, colegios, procesiones,...
jueves, 21 de mayo de 2015
Cerdo
Una mujer pasea su cerdo por mi barrio. Lleva la pequeña bolsa verde con la que los dueños de los perros recogen eso. Me quedo un poco sorprendido: me parece que el eso de un cerdo ha de ser mucho mayor que el de un perro.
lunes, 4 de mayo de 2015
Día de la madre
Primer domingo de mayo: día de la madre en España.
Paseo cerca de casa. La gitana de las flores ha traído muchísimas, para todos los presupuestos: ramos grandes de muchos colores, ramos pequeños de un solo color, rosas sueltas, claveles sueltos, ramos de margaritas pobres. ¡Ninguna madre sin flores, por muy mal que vaya tu economía!
Veo que llega el coche de la policía municipal, frena en seco y se baja el copiloto con paso pesado. Siento compasión por la gitana y por las madres del barrio que se van a quedar sin flores: seguro que la gitana no tiene licencia de venta, incluso es posible que el policía le incaute la mercancía. Pero él empieza a señalar ramos de distintos colores, la gitana se los enseña mientas habla y habla, y cuando paso al lado ella le dice: "no te preocupes, guapo, yo te guardo éste pá cuando acabes la ronda". Él asiente feliz, con el billete de 20 € en la mano.
Los policías municipales también tienen madre.
Paseo cerca de casa. La gitana de las flores ha traído muchísimas, para todos los presupuestos: ramos grandes de muchos colores, ramos pequeños de un solo color, rosas sueltas, claveles sueltos, ramos de margaritas pobres. ¡Ninguna madre sin flores, por muy mal que vaya tu economía!
Veo que llega el coche de la policía municipal, frena en seco y se baja el copiloto con paso pesado. Siento compasión por la gitana y por las madres del barrio que se van a quedar sin flores: seguro que la gitana no tiene licencia de venta, incluso es posible que el policía le incaute la mercancía. Pero él empieza a señalar ramos de distintos colores, la gitana se los enseña mientas habla y habla, y cuando paso al lado ella le dice: "no te preocupes, guapo, yo te guardo éste pá cuando acabes la ronda". Él asiente feliz, con el billete de 20 € en la mano.
Los policías municipales también tienen madre.
miércoles, 29 de abril de 2015
Valencia
Paso el fin de semana en Valencia. Es una visita de despedida política: todas las encuestas dicen que, tras 20 años de gobierno del Partido Popular, en la ciudad y en la comunidad va a ganar el frente popular en mayo. Qué lástima.
Todo queda bien simbolizado en el Palacio de las Artes Reina Sofía, tan bonito cuando se inauguró y que ahora está cubierto de andamios pues se cae a trozos.
Hojeo en el hotel un libro de promoción de la ciudad, editado en 2003: todos los políticos que salen están procesados y dimitidos, todos los bancos que aparecen están quebrados, intervenidos y mal vendidos.
Visitamos el Museo Fallero. No entiendo que haya turistas que vayan a ver la Catedral o la Lonja y no se acerquen a esta maravilla. Veo fotos de algunas fallas que yo contemplé en persona, hace años.
El asombro de siempre en Misa, fuera de Madrid, cuando las señoras se van a comulgar y dejan el bolso en el banco, sin miedo al robo.
Vamos a ver el mar, en la playa de la Malvarrosa, qué bonito nombre. Hay muchos sitios para aparcar y es fácil hacerlo, pero un negro insiste en darme indicaciones. Le doy una moneda de 20 céntimos, no ha hecho nada necesario pero temo que me ralle el coche. "¿Sólo?", dice muy digno. "Sí". Me la devuelve con desprecio.
Todo queda bien simbolizado en el Palacio de las Artes Reina Sofía, tan bonito cuando se inauguró y que ahora está cubierto de andamios pues se cae a trozos.
Hojeo en el hotel un libro de promoción de la ciudad, editado en 2003: todos los políticos que salen están procesados y dimitidos, todos los bancos que aparecen están quebrados, intervenidos y mal vendidos.
Visitamos el Museo Fallero. No entiendo que haya turistas que vayan a ver la Catedral o la Lonja y no se acerquen a esta maravilla. Veo fotos de algunas fallas que yo contemplé en persona, hace años.
El asombro de siempre en Misa, fuera de Madrid, cuando las señoras se van a comulgar y dejan el bolso en el banco, sin miedo al robo.
Vamos a ver el mar, en la playa de la Malvarrosa, qué bonito nombre. Hay muchos sitios para aparcar y es fácil hacerlo, pero un negro insiste en darme indicaciones. Le doy una moneda de 20 céntimos, no ha hecho nada necesario pero temo que me ralle el coche. "¿Sólo?", dice muy digno. "Sí". Me la devuelve con desprecio.
jueves, 9 de abril de 2015
Arbolito
Ya os conté mi pena cuando el Ayuntamiento taló los árboles de mi calle.
Hace poco ha plantado unos nuevos, bajos, poco más altos que yo, delgados. Ahora, con la primavera, les han salido sus primeras hojitas. Ya les he cogido cariño.
La vida siempre sigue adelante, pese a todo.
Hace poco ha plantado unos nuevos, bajos, poco más altos que yo, delgados. Ahora, con la primavera, les han salido sus primeras hojitas. Ya les he cogido cariño.
La vida siempre sigue adelante, pese a todo.
miércoles, 1 de abril de 2015
Palencia
Queridas amigas:
Me voy unos días a Palencia, en el norte de España.
Espero que tengáis una buena Semana Santa.
Hasta pronto.
Me voy unos días a Palencia, en el norte de España.
Espero que tengáis una buena Semana Santa.
Hasta pronto.
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