martes, 19 de enero de 2010

Unidad de los cristianos

Acto ecuménico en la Friedenskirche, la iglesia luterana alemana de Madrid, dentro de la Semana para la Unidad de los Cristianos.

El pequeño templo imita románico, con arcos lobulados muy españoles. En el ábside preside un Cristo de cabellos rubios como el oro; en la pared de la derecha el escudo de España; en la de la izquierda el águila imperial de los Káisers y un retrato de Lutero.

Preside el acto un pope de la Iglesia Ortodoxa en Madrid, con su gorro y su velo, que se quita para leer (o, mejor dicho, cantar) el Evangelio (los discípulos de Emaús). La predicación, desde un púlpito como los de las iglesias católicas antiguas, es correcta, similar a una homilía de domingo. Me gustó mucho una idea que supo pintar bien: no seamos derrotistas, si la Humanidad dura hasta el año 6.000 o 7.000 la Iglesia no está más que comenzando su andadura, nosotros somos cristianos neardentales, con todo el futuro por delante.

(Recordé durante la homilía: en este templo, en una Semana de la Unidad de hace varios años, perdí yo mi poca fe en cualquier proceso ecuménico. Predicaba desde ese mismo púlpito un pastor muy vehemente, de la Iglesia Anglicana en Madrid. Ahí aclaró que los católicos no podíamos confundirnos, que el proceso ecuménico no significaba que ellos, los protestantes y los ortodoxos, iban a acabar reconociendo sus errores y volviendo a la Iglesia de la que se habían separado hace ya mucho, no, se trataba de encontrar un nuevo camino común. "Entonces -me dije- si no se trata de eso, si no se trata de que ellos vuelvan, yo no creo que esto lleve a nada serio, no puede haber "vías medias" en temas como la Comunión, la confesión, el sacerdocio, el Papado"; y perdí mi fe en el proceso, nunca muy fuerte, por otro lado)

Credo muy ligth, compatible por todos los presentes. Peticiones bonitas. El Padrenuestro, parte de ellos lo rezaron en alemán.

Buena música de órgano, todo el rato.

viernes, 15 de enero de 2010

Madurez del blog

El blog tiene una adolescencia, en la que (como en la de verdad) quiere tener muchas relaciones, da igual su calidad, se trata de conseguir auto-estima y sentirse querido. Lo describí en un post ya lejano: "dejando de paso la entrada al blog propio, para que los demás pasen y vean, ...".

Viene luego la madurez del blog, muy similar a la de las personas. Uno se siente cómodo en su círculo, sea éste grande o pequeño, y llega a conocer muy bien a sus blogamigos, a los que quiere. Sigue visitando a gente nueva, claro que sí, pero ya sin agobios. Si uno de los nuevos le dijera "Hola, gracias por tu visita, he ido a tu blog y es muy mediocre, no volveré por ahí", el bloguero maduro no se enfada (como haría el adolescente), con mucha calma responde "A mí, en cambio, el tuyo me parece bueno, seguiré viniendo por aquí si no te molesta".

Hay, en fin, blogs que mueren de repente, pero otros entran en una vejez lenta, que hace augurar lo peor a sus familiares. No me atrevo a hablar de esta edad pues siento que aún estoy lejos de ella, gracias a Dios.




(Por cierto: ¡hoy cumplo 300 posts!)

Jordi Pujol (I)

Leo con mucho interés la primera parte de la autobiografía de Jordi Pujol, el político nacionalista catalán que fue presidente de la Generalitat [gobierno de la Comunidad Autónoma] de Cataluña de 1980 a 2007; la publica la editorial Destino.

Esta primera parte narra desde su nacimiento en 1930 a la primera vez que gana las elecciones catalanas, en 1980. Cuenta su infancia en un pueblo cercano al mar, la Guerra Civil, los estudios de Medicina, el trabajo en el laboratorio farmaceútico familiar que le permitió ganarse la vida y formar familia numerosa y, sobre todo, narra cómo logró ir a la cárcel durante varios años: Franco y varios de sus Ministros visitaron Barcelona en 1960, él escribió un panfleto contra el Generalísimo que sus colaboradores tiraron en el concierto oficial en el Palau: fue descubierto, detenido, interrogado y condenado a varios años de cárcel, que al final se quedaron en dos. Lo cuenta con la calma propia del que sabe que hizo una buena inversión, porque años después, ya en democracia, pudo decir "yo estuve en la cárcel, represaliado", cosa que no podían decir ni muchos socialistas ni muchos comunistas.

Habla mucho de sus amplísimas lecturas (literatura, política, filosofía, religión), que hacen de él uno de los pocos políticos cultos que hay en España. Aquí es muy curioso, en un hombre de casi 80 años, que reconozca que pese a haber leído tanto nunca ha tenido tiempo de leerse entero el Quijote.

El libro tiene una parte fascinante, su activismo durante los años del franquismo, que me hizo pensar mucho en nosotros, los conservadores españoles, tan paraditos. Muy poéticamente cuenta que de joven visitó las ruinas de un edificio en una montaña catalana, destruido durante la Guerra Civil, y que ahí su alma joven sintió que aquello era Cataluña, un edifico roto que había que reconstruir, y que él estaba llamado a ello. A partir de ahí, en plena dictadura de Franco, monta editoriales, monta grupos de conferencias, monta grupos de estudios sociológicos, monta grupos religiosos, corrige un diccionario al catalán, viaja por todo "el país" (como él llama a Cataluña), monta un grupo de presión dentro del Barça, funda (y esto es importante) un banco para Cataluña (Banca Catalana), dirige periódicos, ...

(Esto me hizo pensar mucho: ¿por qué nosotros, los conservadores españoles, que también tenemos una "idea de país" como la que él podía tener de Cataluña, y que también estamos ahora en minoría, no nos movemos así?)

Otra idea muy interesante del libro es ésta: el nacionalismo puede devenir en una especie de religión, que llegue hasta lo más profundo de la vida cotidiana. Es gracioso (aunque él lo cuenta como algo muy serio) cómo pide a su novia, la famosa Marta Ferrusola, que se case con él, pero le aclara que siendo la familia algo muy importante, más aún lo es Cataluña: ella, nacionalista también, asiente encantada. Por si no queda claro, en el banquete de bodas lanza un discurso y vuelve a reiterar esta idea: primero Cataluña, luego la familia. Y otra anécdota buena: habla de sus 7 hijos y dice de ellos que "se puede decir que los hijos han salido bien: todos son nacionalistas y trabajadores", que es como si un político argentino dijera que todos sus hijos son buenos porque todos le han salido peronistas.

Me gustó mucho un excelente elogio que hace de Castilla y de las virtudes castellanas (pág. 93), probablemente muchos políticos de Madrid o del resto de Castilla no hubieran sabido hacerlo tan bueno. También me agradó que reconociera que bastantes alcaldes del final del franquismo eran más honestos y mejores regidores que otros que vinieron tras las elecciones. Y, en fin, una tercera cosa buena: la aclaración de que los políticos españoles de los primeros años de la democracia estaban mejor preparados que los actuales porque habían tenido que ganarse la vida antes, en la empresa privada o como funcionarios, frente a la situación actual, en que ya desde jóvenes se dedican a vivir de la política y no saben nada de la vida real.

miércoles, 13 de enero de 2010

Evangelio cotidiano

Leo habitualmente el Evangelio, pero con poco aprovechamiento. Sólo hay cuatro ideas que están presentes en mi vida cotidiana.

I- Dios me ayuda si se lo pido. Esto es importante en alguien como yo, temeroso del mundo y de los demás y del futuro.

Esta ayuda de Dios -tantas veces probada- no es sólo en cosas concretas: Dios cuida de mí habitualmente mediante su Providencia, incluso aunque no se lo pida, como a los lirios del campo. Y no sólo eso: mediante su Gracia, Dios me ayuda frente a mí mismo, frente a mi pereza, frente a mi desánimo, frente a mi miedo.

II- Me da miedo morirme, pero sé que Dios me juzgará comprensivamente, no verá todo lo que podría hacer bueno y no hago, qué angustia, sino el intento de cumplir su Ley, como Jesús le explicó al joven rico que le preguntaba por esta cuestión. E incluso sé que si no lo logro y me arrepiento me perdonará en ese tremendo día.

III- Dios me pide cosas, cosas fastidiosas por mi falta de amor a Él y a los otros: amar a los demás, cuidarles, perdonarles y anunciarles a Jesús.

Son cosas que he de cumplir por ellas mismas, no porque condicionen la ayuda de Dios (no lo hacen), no porque condicionen mi salvación. Son tan difíciles que sólo las puedo cumplir con la citada Gracia de Dios.

IV- Jesús está realmente en la Eucaristía, como explica en el discurso del Pan de Vida.

...

Cuatro ideas sólo. Quisiera añadir otras sublimes (las bienaventuranzas, la oración sin petición, ser hijos de Dios, ...) pero esto es lo que hay.

domingo, 10 de enero de 2010

Humildad lectora

Me pasé de listo al intentar leer tres libros al mismo tiempo, dos de ellos (Chesterton y el de economía) de casi 800 páginas: no lograba "meterme" en ninguno de ellos.

Humildemente, aparco dos y me centro en el de la economía española que, como ya dijimos, no generará posts. Afronto el interesante tema de la producción de trigo durante los primeros años de gobierno de Franco, tras la Guerra Civil.

viernes, 8 de enero de 2010

Jardin Botánico

Día libre.

Al levantarme, la radio anuncia que va a nevar en Madrid, así que tengo claro el plan: ir al Jardín Botánico, junto al Museo del Prado.

No vi a nadie durante la visita, ni siquiera a los jardineros: llovía y hacía frío.

Todo es desolación, todo está pelado, con tres excepciones: las camelias, como siempre a su ritmo, ya llenas de flores; los acebos, con bolitas rojas como en una postal de Navidad; las coles del huerto, a punto para arrancarlas y cocerlas, con una variedad de "coles ornamentales", como si una señora hubiera ido recortando en filigranas los bordes de las hojas.

A media mañana cumplí mi objetivo: empezó a nevar, a nevar fuerte, era una extraña imagen ver la nieve sobre las palmeras, sobre los arbolitos japoneses, sobre los cactus.

Lo más entretenido: una ardilla, hacia años que no veía una. La seguí, saltaba de un árbol a otro e iba haciendo que las ramas se quedaran vibrando. Mordisqueaba las ramas mojadas, y de repente se sentó sobre su trasero, empezó a girar algo con las manos y a mordisquearlo, sus carrillos subían y bajaban como los de un señor gordo comiendo cordero.

Me fascinó, una vez más, un pequeño pino, protegido por una cámara de seguridad que lo enfoca. Al lado cuentan la historia: era una especie que se creía extinguida hace siglos, pero encontraron un bosque superviviente en un desfiladero de Australia. Para asegurar su supervivencia sacaron varios esquejes que han repartido a algunos Botánicos, por ejemplo al de Madrid. (Si te acercas y le pegas una patada seguro que, al salir, te detiene la Policía Ecológica)

Lo más impactante: un granado que ha perdido todas su hojas, pero que aún tenía algunas de sus granadas colgadas. El viento lo movía fuerte de un lado a otro. Era como el árbol de Navidad de una familia pobre, en la que el padre hubiera hecho una estructura de alambre y de ella hubiera colgado seis o siete bolas encontradas en la calle.

miércoles, 6 de enero de 2010

Romántico

Toda mi vida creyendo que era un neoclásico
y resulta que soy un romántico:

"El mundo tiene que romantizarse: encontraremos así, de nuevo, su sentido primigenio. Y romantizarlo no es más que potenciarlo cualitativamente... Esa operación es aún del todo desconocida: en la medida en la que concedo a lo común un sentido profundo, a lo ordinario un aura misteriosa, a lo familiar la dignidad de lo desconocido y a lo finito un destello de infinitud, lo romantizo".

Friedrich von Hardenberg, Novalis,
citado en la exposición en Madrid del pintor romántico
Caspar David Friedrich.