viernes, 22 de mayo de 2009

Tiempo de silencio

No me ocurre nada interesante.

No se me ocurre nada interesante.

domingo, 17 de mayo de 2009

Deportivo de La Coruña (II)

Queridos amigos:

No pudo ser. El Depor empató con el Getafe y el Villarreal ganó a un Real Madrid en la agonía. El Depor, mi Depor, vuelve a ser el 7º, a 2 puntos del Villarreal, que se queda de único 6º.

No todo está perdido, pero a dos domingos del final de la Liga entramos en el juego siniestro del cálculo de probabilidades: si el Villarreal empata un partido y pierde el otro y el Deportivo gana el próximo domingo y empata con el Barça ...

En fin, menos mal que no rezamos mucho por ello.

sábado, 16 de mayo de 2009

Deportivo de La Coruña (I)

Queridos amigos:

Rezad para que mi equipo de fútbol, el Deportivo de La Coruña, gane hoy en casa al Getafe y logre los 3 puntos en juego.

He aquí que en la Liga española es preciso quedar en los 6 primeros puestos para jugar una la las Copas europeas. Mi equipo ha estado durante meses el 7º o el 8º, y ahora al final ha dado un empujón y está empatado a puntos con el Villarreal. Digamos que los dos equipos son ahora el 6º, uno de ellos sobra, espero que no sea el mío. Y no sólo eso: estamos a muy pocos puntos del 4º (Valencia) y 5º (Atlético de Madrid), que han de jugar mañana entre si.

Quedan, después, dos partidos más para acabar la Liga, y el último del Deportivo es en casa frente al super-Barça, así que mejor asegurar hoy todo.

(Lo de que recéis por la victoria del Depor es broma: rezad por cosas serias, y si mi equipo no se clasifica, no pasa nada¡¡¡¡¡¡¡)

martes, 12 de mayo de 2009

Viejos en el balcón

Paso por la terraza (1) en la que en primaveras y veranos pasados quedaba con mi amiga, la enferma de cáncer. Ya no habrá terraza, ni este año ni ningún otro: ella murió hace meses, y yo no me voy a sentar solo.

Miro a una casa cercana, y ahí están los viejos, él y ella, sentados en su balcón. A mi amiga y a mí nos hacían mucha gracia: gordos, empotrados en el diminuto balconcito de la casa vieja, con los brazos al aire, él con la boina, ella con el pañuelo en la cabeza, hablando y hablando después de tantos años de convivencia, abanicándose con hojas de periódico, viendo pasar a la gente. Es posible, no sé, que mi amiga pensara lo que yo pensé algunas veces: “estos viejos reviejos están ahí en su balcón, pero algún año se morirán, mi amiga y yo seguiremos viniendo aquí pero ellos ya no estarán”.

Me equivoqué.

A lo mejor ellos se fijaron en nosotros, ibamos todas las semanas; a lo mejor se dijeron “esos dos que están ahí se creen que nosotros nos vamos a morir antes que ellos, pero nosotros vamos a aguantar más, que se jodan”; a lo mejor nos han echado en falta esta primavera, y al verme pasar el otro día se dijeran: “¡ya te lo dije yo!”.

((1) Terraza: en España, espacio de acera junto a una cafetería o bar, en la que en el tiempo de calor se ponen mesitas y sillas para uso de la clientela.)

jueves, 7 de mayo de 2009

Catecismo (10): Dios creador

Parte 1, sección 2, capítulo 1, artículo 1, parágrafo 4, apartados I a III, párrafos 279 a 294 y 315 a 319.

¿Has pensado alguna vez por qué Dios creó todo? ¿Qué le llevó a meterse en este lío? ¿Por qué Él, que vivía muy bien solo, puso en marcha todo esto, y en concreto por qué creó al hombre, libre para obedecerle o para desobedecerle, para amarle o para odiarle? ¿Qué llevó a Dios a tomar esta decisión?

Si yo fuera un niño pequeño, respondería: “Quizá se aburríra solo, tantos siglos; quizá quería tener a alguien que le sorprendiera, alguien a quien observar, como en un teatro”.

El Catecismo nos responde dos cosas. Primero, Dios creó todo por amor, por amor a sus criaturas que aún no existían: “Dios no tiene otra razón para crear que su amor y su bondad” (pár. 293). Segundo, “Dios ha creado todas las cosas, explica San Buenaventura, (...) no para aumentar su gloria, sino para manifestarla y comunicarla” (pár. 293). En el resumen final del parágrafo se fusionan ambas motivaciones, como dos caras de una única moneda: “Dios creó al mundo para manifestar y comunicar su gloria. La gloria para la que Dios creó sus criaturas consiste en que tengan parte en su verdad, su bondad y su belleza” (pár. 319); es decir, “El fin último de la creación es que Dios, Creador de todos los seres, se hace por fin “todo en todas las cosas” (1 Cor 15, 28), procurando al mismo tiempo su gloria y nuestra felicidad (pár. 294).

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Me ha gustado especialmente este párrafo, muy buen resumen de las teorías sobre la creación y, en último término, sobre la existencia de Dios:

“Algunos filósofos han dicho que todo es Dios, que el mundo es Dios, o que el devenir del mundo es el devenir de Dios (panteísmo); otros han dicho que el mundo es una emanación necesaria de Dios, que brota de esta fuente y retorna a ella ; otros han afirmado incluso la existencia de dos principios eternos, el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas, en lucha permanente (dualismo, maniqueísmo); según algunas de estas concepciones, el mundo (al menos el mundo material) sería malo, producto de una caída, y por tanto que se ha de rechazar y superar (gnosis); otros admiten que el mundo ha sido hecho por Dios, pero a la manera de un relojero que, una vez hecho, lo habría abandonado a él mismo (deísmo); otros, finalmente, no aceptan ningún origen transcendente del mundo, sino que ven en él el puro juego de una materia que ha existido siempre (materialismo)” (pár. 285).

(¿No adivinas en esta claridad expositiva la mano de Benedicto, en aquella época Cardenal Ratzinger?)

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Dos ideas finales: primera, la Creación no es sólo obra de Dios Padre, sino también de Dios Hijo (Jn, 1,1-3) y de Dios Espíritu Santo (“Veni, Creator...”) (pár. 291); segunda, “la revelación de la creación es inseparable de la revelación [en el Antiguo Testamento] y de la realización de la Alianza del Dios único con su pueblo” (pár. 288) y culmina en la Encarnación, en la Resurrección y en la Redención, pues el Misterio de Cristo es la luz decisiva sobre el Misterio de la creación (pár. 280): no se puede entender la creación si no vemos todo lo que pasó después.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Lehendakari López

Este post pretende dejar constancia de un hecho histórico: por primera vez en 30 años de democracia, el Parlamento vasco eligió ayer un lehendakari [presidente vasco] no nacionalista: Patxi López, socialista. Sinceramente, nunca creí que llegara a vivir lo suficiente como para ver este acontecimiento.

Es cierto que este milagro ha necesitado una pequeña trampa, como ha sido ilegalizar a los amigos de la ETA. Y es que la sociedad vasca se divide en tres partes: 2/5 de nacionalistas vascos, 2/5 de amigos de la Constitución española y 1/5 de amigos de la ETA. Siempre, los 2/5 de nacionalistas vascos han sido un poco mayores que los 2/5 de amigos de la Constitución (y bastaba que el 1/5 de amigos de la ETA se abstuviera en el Parlamento vasco) o han sido un poco menores (y entonces era preciso aliarse con los amigos de la ETA y seguir gobernando). Ilegalizados los amigos de la ETA, resultó que en las elecciones de marzo los amigos de la Constitución fueron un poquitos más (1 solo escaño) que los nacionalistas vascos, con el resultado que vimos ayer.

Me emocioné.

El hasta ayer lehendakari, Ibarretxe, echó su veneno final antes de irse para siempre, y proclamó que el nuevo lehendakari López no era muy legítimo porque la sociedad vasca sigue siendo, mayoritariamente, nacionalista. Esto no deja de ser verdad, para su vergüenza: él y su gente, esos 2/5 nacionalistas, se sienten mucho más cerca del 1/5 amigo de la ETA que de los 2/5 amigos de la Constitución, y así se explican muchas cosas que han ocurrido en el País Vasco en estos 30 años. Es, sí, como si los democristianos alemanes se hubieran sentido más cerca de los nazis, por ser de derechas, que de los socialdemócratas.

Ahora, ¡a trabajar!, en una tarea titánica: el nacionalismo ha sido y es como un cáncer, que ha contagiado todo, la Iglesia, los periódicos, los clubes de fútbol, las peñas ciclistas, las asociaciones ecologistas, los sindicatos, los grupos feministas. Ahora veremos si el nuevo gobierno de Patxi es el oncólogo necesario o si también ellos tienen metástasis nacionalista.

lunes, 4 de mayo de 2009

Jaén

Puente en Jaén, la provincia por la que entras en Andalucía desde Castilla, tras pasar el desfiladero de Despeñaperros.

Jaén es, ante todo, olivos, miles de olivos, millones de olivos, todos perfectamente alineados desde hace siglos. Subas a las suaves montañas o vayas por las llanuras, todo el paisaje está cubierto de puntos formando cuadrículas. De un lado a otro de la provincia (y ésta es enorme) el coche atraviesa siempre por olivares, si te paras casi puedes tocar la parte alta de los árboles, podados durante siglos para que no crezcan mucho.

En medio de los olivares están la capital y los pueblos, encalados de un blanco como de nata para resistir el verano; y, en medio de la capital y de los pueblos, dos catedrales y algunas iglesias enormes, renacentistas, estilo que es -relativamente- raro en España: lineas sencillas, grandes ventanales, luz, cúpulas de piedra blanca, espacios abiertos, coros sin retablo, imágenes tranquilas, orden. Viéndolas, se me ocurre esto: si España hubiera tenido menos catedrales góticas o barrocas y más renacentistas, nuestra historia hubiera sido mejor, más tranquila, menos violenta.

Y, en fin, dos encantadoras tradiciones: las cruces de mayo, recubiertas de flores, rodeadas de farolitos, de una mesa con una botella de fino, de guitarras, de cerámicas; y las pequeñas procesiones de los niños del pueblo, entre cuatro o cinco llevaban unas andas sobre la que iba una crucecita ligera, rodeada de flores o de ramas de olivo; algunos lo hacían tan realista que hasta tenían el martillo para dar un golpe seco, como el que los mayores usan para parar los grandes pasos de las procesiones de Semana Santa.

Calor, por fin.